Dar las nalguitas a manera de “afecto”…?? … ja!
En mis tiemposh… “afecto” significaba dar una palmadita en la espalda o algo así… eso del afecto ya veo que es bien relativo.
Dar las nalguitas a manera de “afecto”…?? … ja!
En mis tiemposh… “afecto” significaba dar una palmadita en la espalda o algo así… eso del afecto ya veo que es bien relativo.
Yo puedo fingir ser cursi cualquier época del año, menos en febrero, febrero no me gusta. Pero es el mes en el que mi par de progenitores cumplen años de matrimoniados, tantos que ni recuerdo, ni sé porque se casaron en febrero y justo casi el día del Valentín; supongo que se les cocían las habas por estar juntos o algo así después de 10 años de no verse y pensaron que era buena idea el no dejarse ir el uno al otro otra vez.
Caso raro, ya que generalmente en mi familia no creemos en el amor ese, el eterno. Es por eso que somos tan desconfiados cuando nos dicen que nos aman o peor… cuando creemos amar a alguien, hasta pensamos que algo malo nos pasa. Yo le echo la culpa a mis vivencias de la niñez.
La verdad no sé como nuestra estirpe ha sobrevivido. Dícese que nuestra desconfianza en el amor es genética. Al parecer hay por ahí un par de cromosomas en la familia que nos impide creer, disfrutar, llenarnos el corazón de romanticismo y regocijo cuando de amores serios se trata.
Recuerdo que cada vez que algún miembro de nuestro clan se declaraba enamorado al punto de matrimoniarse, la familia entraba en una especie de estado de paranoia, hablaban con el susodicho(a) y le ponían el peor de los escenarios posibles: mira, sé realista, no todas las historia acaban bien, ¿te acuerdas de tu abuelo?.. Si aquel que… y así te contaban todas las tristes historias de amor del mundo, te advertían sobre los peligros inminentes, reales, imaginarios y se inventaban otros tantos, pintando un futuro nubarroso y amenazador lleno de flagelantes pesares . Así que el enamorado(a) cual avestruz espantada, no podía hacer otra cosa que enterrar la cabeza entre las rodillas, hacer conciencia y evitar contestar las llamadas, aunque en algunos casos ya era demasiaso tarde.
O bien, cuando el enamorado era correspondido, la familia se reunía en lo que a mí me parecía un cónclave de tres días, hacían traer ante el gran concilio al susodicho dueño(a) de los apegos emocionales de mi pariente en cuestión y le criticaban y cuestionaban con una eficacia que cualquier agencia de investigación envidiaría.
Si pasaba la dura prueba, entraba en el clan sin más ni más y con el reconocimiento de todos… pero si no, (porque es obvio que mas de alguno(a) corrió alguna vez) decían dándole una palmada a mi pariente en la espalda “¿ya ves?, no te apures, ni sabe lo que es bueno” y daban las gracias al creador por haber librado a nuestro amado miembro familiar de algún pagano(a) mal habido.
Por fortuna los tiempos han cambiado, todavía existen los interrogatorios, aunque hay situaciones en las que las nuevas generaciones de mi familia para evitar la extinción del clan hemos optado por irnos por la tangente con acciones como huir de casa a mano del ser amado en cuestión, salir con el afamado “domingo 7” para que “no haya más remedio” o bien, los más valientes de plano, se fajan los calzones y se plantan ante la familia afirmando “me caso, les guste o no”.
Pero de cualquier manera, aún así en el mes del San Valentín, ponemos oídos sordos para no escuchar las cursilerías y nos hacemos de la vista gorda para no ver los peluches y corazones, porque nos recuerda ese algo en el que nos cuesta creer, y nos recuerda también nuestras pérdidas e issues anti-romanticoides; pero eso sí, aún podemos celebrar con los demás comiendo chocolates o tomando cerveza con los amigos, haciéndoles creer que nosotros, también creemos en esas cosas.
El hombre de tu vida es tu parte masculina, la mujer de tu vida es tu parte femenina.
De ahí que el odio hacia nuestra pareja sea como el odio hacia una parte de nosotros mismos. Si despreciamos a nuestra pareja nos estamos autodevaluando.
No se puede estar con la pareja que no corresponde, eso es vivir la ilusión del árbol genealógico.
Marianne Costa
——————————————————————————-
Me lo robé a lo descarado de Plano Creativo por que me cuadró.
Imágen de Olivier Valsecchi
Mucho he aprendido de mi misma estos días, arrinconarme del mundo me ha servido, y mandar al diablo a los que no me quieren, ni agradecen, ni apoyan, ni corresponden me ha ayudado aún más, si no ayudan que no estorben, preferí alejarme de todo y de todos con el fin de estar con alguien encantador y que vale mil, a quien sí debo mi amor, tiempo, comprensión, lealtad y cariñitos.. Si, conmigo misma.
Es bueno de repente echar un poco la cabeza hacia atrás y ver el mundo desde otra perspectiva, es reconfortante hacerse consciente de todo lo que te rodea, me he dado a la tarea a soportar mis sentimientos para permitirme tomar decisiones más acertadas y estoy dando la espalda a lo que no me conviene con el fin de lograr lo que realmente quiero. Suena egoísta, pero eso gente, en mi rancho, significa amarse a uno mismo.
Hoy entendí, después de una intensa, dolorosa, llorosa y mocosa sesión de terapia, que parte de ese amarse empieza con el acto de perdonarse.
Pero qué diantres significa eso??.. ajá, créanme, lo mismo pensé yo cuando la terapeuta me lo dijo.
Nosotros como personas solemos reprocharnos cada que hacemos algo mal, hasta nos maltratamos mentalmente, no les ha pasado que cuando hacemos algo mal nuestro primer pensamiento son frases del tipo: ay, pero que pendejo!, a ver.. otra vez.. ahí vas…
Les aviso que yo sí. Si, si estoy bien dañada… pero en realidad lo disfrazo con que soy exigente conmigo misma. Y si ustedes lo hacen están igual de dañados que yo.
Somos humanos y cada acto que hacemos es cuestión de elección, y cada elección puede o no ser la correcta, y la realidad es que hay que aceptarse como uno es, si con todo y tus peditos existenciales, pero estos últimos hay que tener la capacidad de cambiarlos antes que aparezca la culpa.
Si, la culpa, esa cabrona, no hay peor enemiga para uno mismo, es la aliada de la represalia, la que nos murmura al oído que por eso tenemos lo que tenemos, logramos lo que logramos, y no más.
Cuando la culpa nos corroe los intestinos nos lleva a lugares inhóspitos, a instancias de autocastigo y reproche, a enfrentarnos a una balanza en la que pesa bastante más el yo quise haber sido, que el yo soy. Y entonces le damos la razón a la culpa sin hacer algo al respecto.
Apechuguemos que podemos equivocarnos una y mil veces, y que eso no nos convierte en perdedores o escoria social.
Ahora me doy cuenta que sí, que lo que yo soy hoy está un poquito lejos de lo que hubiera pretendido ser.
He tomado atajos que me alejaron, consciente o inconscientemente de mis objetivos.
En ese trayecto, seguramente me aparté de las pretensiones que los demás y sobre todo yo tenía para conmigo.
Y sin duda, eso me genera culpa, rabia y enojo.
¿Pero que hago? no puedo volver el tiempo atrás, ni empezar de cero. No puedo rebobinar mi vida como aquellas cintas de los cassettes ochenteros que se rebobinaban metiéndoles una pluma bic, ni puedo recomenzar como si nada hubiera existido.
Lo único posible es aceptarme. Y eso cuesta un ovario o dos, es decir, requiere de una gran valentía…
Y el segundo paso es perdonarse, para que? Para poder acceder a otras instancias de la vida como el amarse, …pero… para qué? Pos para poder llegar a lograr tus objetivos , amar a otras personas y acceder al mismo tiempo al amor que alguien pueda ofrecerte, porque así luego se la pasa uno rumiando sus pesares.
Si yo no me quiero, difícilmente alguien podrá hacerlo o lograr algo que anhelo. Porque si no me amo, ¿qué valor podría tener el amor que yo tuviera para ofrecerle a otra persona? Nada.. cero.. ninguno!!
Así que las cosas funcionan así:
Me quiero, quiero a otra persona, y puedo decírselo sabiendo que no estoy a la espera de que esa persona me confirme que también me quiere. No hace falta, ya que si me amo y estoy enamorada de mi, su respuesta no va a cambiar el concepto que yo tengo de mí misma. Ya no necesito andar pendiente de la aprobación de otras personas para sentirme linda, inteligente y meritoria.
Como decía un viejo maestro: “Queridos pero ingenuos pupilos míos: a veces hay que ser como los trompos, esos geniales juguetes giran sobre su propio eje, ellos son el propio centro de su existencia, su propia fuerza los impulsa, y así giran y giran entre las vidas de quienes los rodean, y no necesitan más para SER”.
De las sugerencias que le hago a mi iTunes en éstos días…
En días pasados encontrábame yo sufriendo de propuestas indecentes de parte de un amigo, y digo sufriendo porque en serio el maldito desgraciado es encantador, pero algo que provenía de mis adorables tripas (aparte de los gruñidos por los tacos al pastor que me engullé) me dijo: no, forget it!, así que le dije “gracias, pero no, gracias”. Y no es que ande yo tan desprovista de necesidades pasionales y ganas de satisfacerlas, pero hay que saber cuándo y con quien.
Las relaciones como los son la del amigo con el que coges periódicamente o los acostones de una noche con alguien con quien no tengas intenciones de repetir son complicadas, y hay que saberlas llevar, porque la realidad es que la calentura hace lo suyo y luego la química también hace lo suyo y si uno acepta irse con alguien a quien ya se le tiene cariño de amistad, es muy fácil clavarse y no saben, (neta no saben) lo difícil que es salir de ese hoyo. Sobre todo para las mujeres que somos emocionales hasta los tuétanos.
Si, si… ya se sabe que lo ideal sería estar enamorado de alguien maravilloso, que te coja bien y que además te quiera en serio y tenga algo que ofrecerte; pero seamos realistas gente, llegar a ese estado bienaventurado está muy cabrón.
Y luego está la moral de allá afuera, en este bendito país puritano y mocho de pensamiento es una blasfemia promover relaciones de esta calaña. Y si te hallan en una de esas ¡ahí de tí! … serás juzgado y apedreado por el desprecio.
Pero dejando de lado la moral, las relaciones de este tipo son para tomárselas con cautela y sí y solo si uno realmente lo quiere y lo podrá manejar. Así que si en verdad se va uno a despreocupar de asuntos románticos y darle gusto al esqueleto, debe haber ciertas reglas a seguir:
- Asegurarte de que el quever no sea un(a) psicópata,
- que si lo es… pues al menos que este bueno y este guapo o que sepa ser buen amante. Ja!
- que domine, entienda y apechugue las reglas básicas de convivencia (es sexo, probablemente también habrá camaradería en algún punto, pero solo eso. Sexo, punto y se acabo).
- Que no sea alguien que ves frecuentemente, hay que mantener cierta distancia.
- Se debe estar alertas de las consecuencias.
- Sexo protegido en todo momento, hay que cuidarse bien y tener condoncitos disponibles siempre.
- Y también hay que cuidar al corazón o de plano dejarlo guardado en el armario mientras sale uno a pasear, a veces uno se enamora sin darse cuenta o sin intención de hacerlo.
- Que no sea tu mejor allegado o más querido/antiguo/imprescindible amigo porque si la relación necesita acabarse se agrian las cosas.
- No andes buscando el amor verdadero o algo serio en este tipo de relaciones, podría resultar en algún raro caso, pero ni te compres la idea, nunca hay nada seguro.
Como sea, la realidad es que muchas veces los prejuicios ganan y hay que saber que queremos… y ser maduros emocionalmente, porque mientras, podemos estar brincando de una relación de estas a otra, que para diversión está muy bien, pero no son formas sanas de vida ni maneras de encontrar lo que estamos buscando, porque podríamos salir lastimados en el proceso y lastimar a otras personas.
Y finalmente pues ahí están las tiendas de enseres eróticos, digo, en caso de que sea mucha la necesidad.
Mi tocayo está todo emocionado porque acaba de publicar su ebook de La ciudad de un billón de sueños, son más de 60 textos seleccionados entre reflexiones, escritores y literatura, blogs y relatos.
Le aplaudo su forma de escribir que en lo personal a mí me gusta mucho, y como dice él, la forma de hacer feliz a un escritor es leyéndolo.
El ebook te lo puedes descargar acá y tan sólo cuesta un poco más de 4 dólares.
Apoyemos la moción y la creatividad en letras.
Enhorabuena tocayo!
Ando de una pesadez existencial… hay temporadas en que la madurez y la coherencia se me van de vacaciones, y hace días que se me fueron y no han regresado las ingratas. En realidad, lo que tengo últimamente es un fastidio general, con mi rutina, con mi cuerpo, con mi pelo, con mi vecino, con lo que me rodea, conlascosasquetengoquehacer… creo que no me quedará de otra que echar mano del psicólogo y del diván … chales..
O igual lo que necesito es cambiar o de trabajo, o de ciudad, o de país, o de ginecóloga… o de todos los anteriores, ja!.
Me extraña porque terminé el año más o menos bien y andaba comenzando bien después de un largo periodo de self-control.
Eso y que se me apareció aquel que ya desde hace tiempo daba por muerto, quesque se divorció y venia a platicarme como le fue, que tenía que hablar conmigo… hacerme saber… y bla bla bla… (uy… le costó un matrimonio darse cuenta, *que observador*… neta).
A mí lo que me molesta no es que siempre les dé por armar escenitas novelescas, eso déjenlo pa’una… lo que me encabrona es que pretendan que una les importa cuando en realidad es su macho interno el que les brinca… ay estos hombres…no es mi culpa que el ego les apachurre el sentido común.
En fin, lo que realmente me preocupa es que hasta las ganas de portarme mal se me están desapareciendo, me desconozco… ¿acaso estaré enferma?
Porque ah, qué bonitos aquellos tiempos donde no conocía la dignidad… jajaja
Bonitos en el sentido de qué lejanos se ven y qué lejana estoy yo de mí estos días.
Me voy… a buscar terapias alternativas en línea antes que los políticos acaben con el internet.
Encontré ésta cancioncilla del Jason Mraz y me encantó.
Yo digo que eso del amor es sólo para aquellos que tienen paciencia, porque a que jijos!!
Para quienes deciden quedarse y luchar con amor y paciencia.. (…sobre todo paciencia) por esa persona a quien aman. Good luck on your journey guys!
Hoy precisamente me cayó el 20 de que no sé sumar!..verán… hago la cuenta y 1+1 me da 3…
a ver otra vez…
1..+…1…=…3!!
…ashss
mmm..nop, y ya lo hice hasta con calculadora por aquello de que soy mala para las matemáticas.
Bueno, me lo tomo con filosofía y apechugo mi nueva regla de matemáticas: 1+1… no siempre son dos.