Septiembre

Para oídos sordos

Realmente no es mi mes favorito del año, es diciembre. Pero ver las banderitas tricolor que ondean en las banquetas y plazas junto con el decorado patriótico me hace pensar. Para quienes me leen de fuera del país,  a mediados de este mes celebramos el aniversario de nuestra independencia, así que todo se llena de sombreros, mariachis y tequila junto los colores de la bandera y demás decorados con motivos mexicanos.

Y no es que yo sea muy patriota pero la época me agita el ánimo porque son vísperas de mi cumpleaños;  dicen por ahí que los días antes y los días después de cumplir años están llenos de conflictos, cambios y preguntas…siendo así, entonces  creo que yo cumplo como 6 veces al año, ja!.

Pero dejando de lado los motivos personales, es una buena época para reflexionar  sobre un país en el que por lo hechos violentos que lo sacuden, sería como un anacronismo celebrar el aniversario de una independencia si al mirar alrededor  no nos topamos nada más que con un aire con olor a sangre, impunidad e indignación.

Ver los hechos y mantener la calma como sociedad es más de lo que cualquier ciudadano con posibilidades de permanecer por estos lares es capaz de soportar sin sucumbir al temor. Y luego están los medios que apuntan y simplifican los hechos, los resúmen y mastican y toman partido golosos de lo que sucede alrededor con el pretexto de informar.

Comienza septiembre y comienza el otoño, y aunque queramos no escuchar y oler ese aire, no hay posibilidad de cerrar esta ventana huracanada, puesto que para dejar de escuchar el insistente pitido que nos recuerda la tormenta que nos rodea, sería necesario meternos en una burbuja, algo nada recomendable para nuestra ignorancia social.





Creer o no creer, creo que de todos modos soy una hereje

Palitrochadas, Para oídos sordos

Hey, para cuando quieran quedar bien en una tertulia jamás hablen ni de política ni de religión, ese siempre me ha parecido un sabio consejo que procuro seguir de vez en vez aunque a veces de plano no se puede o la gente de veras no deja.

Viviendo en un país donde el 90% son creyentes en la religión católica, Cristo, la Virgen María y demás Santos para cada ocasión, es difícil en verdad; y por el otro lado están los ateos, ay.. esos entes, ternuritas, me encantan porque se la viven siempre sintiéndose tan superiores intelectualmente del resto, siempre reduciendo las intenciones por creer de los demás. Intercambiando cualquier creencia o suceso por una tanda de explicaciones científicas. Todo siempre con un “¿tu sabías que…?” o alguna de sus variantes.

¿Y luego donde queda la capacidad de asombro gente?, ¿donde está lo divertido?, para explicar hay que creer, aunque lo nieguen.

Pero bueno, también tienen sus cosas buenas; sin esas grandes mentes y egos, las grandes obras ni la evolución existirían y quien sabe donde estaríamos.

Tenía un profe de química en la prepa que decía que la ciencia no lo puede explicar todo. La ciencia explica cosas que tengan lógica, por eso puede predecir y explicar cómo funcionan por ejemplo, la fotosíntesis en las plantas o el Sol o la evaporación, pero no puede predecir sentimientos, emociones y todas esas cosas de la parte humana “ilógica” como el amor, la tristeza, la excitación y demás vaivenes.
Si,  si, pueden decir que también tienen su explicación científica: dirán que eso es producto de la oxitocina, la adrenalina, la serotonina, las endorfinas y demás teminajos científicos que a nuestra lengua les resultan difíciles de pronunciar. Pero no es suficiente. Lo sorprendente —e irónico— de los conocimientos es que tanto “pensador” haya fracasado en sus intentos por explicar o plasmar los sentimientos. Sabiduría no es lo mismo que conocimiento.

Mucho se ha hablado de religión, de fe, de Dios y las arañas, tengo amigos creyentes en Dios que son geniales y amigos no creyentes y hasta ateos declarados que también son geniales, la onda es no irse a los extremos y más que nada ser tolerantes con los pensamientos de los demás, luego por eso tanta guerra, cada quien quiere defender su postura a patada y espada. Dejemos al prójimo en paz, si es creyente o no, que se explaye en su derecho de ser, pensar,  vivir y estar como le venga en gana mientras no nos joda ni quiera evangelizar o endilgar o enrolar a los demás su modo de pensar.

En fin, mi parte favorita de creer en Dios es aquella que me reta y me hace dudar de mí misma. Un Dios que nada tiene que ver con ninguna religión sino conmigo y solo conmigo (aunque suene a narcisismo).

De igual manera me declaro hereje por ambas partes, me agrada darme cuenta que resulta igual de divertido retar al cielo y al infierno que a la ciencia y su fila de pensadores.

Amen hermanos.

4 décadas de aprendizajes I

Para oídos sordos, Sacudiéndose la ignorancia

Contadas con tres dedos son las personas a las que yo en lo personal les admiro el modo, la conducta, la sapiencia, la coherencia y demás formas en que conducen sus vidas, una de ellas es mi hermana. Como toda familia tenemos diferencias,  pero la verdad es que ha sido una guía desde que salí del útero de mi madre, y de ahí pa’l real.

Se me ocurrió que ahora en su cumpleaños número 40 nos compartiera algo de sus aprendizajes adquiridos hasta ahora, aunque es terapéuta de profesión le he pedido que nos platique ahora sus vivencias personales. Hecho a manera de entrevista que le hice en video y por temas específicos les comparto  la 1ra. y 2da. parte cuyo tema es el cuerpo y las relaciones románticas respectivamente.

El cuerpo

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Las Relaciones Románticas

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Estamos conectados

Para oídos sordos

Seamos conscientes del mundo que nos rodea,  porque estamos todos conectados de una u otra manera.

The world is where we live from WWF on Vimeo.

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Qué bonita es la ignorancia

Para oídos sordos

Es naturaleza humana ser chismoso, indagar, querer saber más, querer saber todo.

Pero en las cuestiones meramente personales, ya alguna vez lo había dicho, que bonita es la ignorancia. No pregunten lo que no quieren saber, no busquen lo que no quieran encontrar. No busques una respuesta a tus preguntas si sabes que no te va a gustar.
¿Hasta qué punto quieres o necesitas saber? Es agotador, porque digamos que la tranquilidad mental nunca ha sido gratuita, y muchas veces trae como impuesto que algo tiene que doler. Y es que a veces ni preguntamos cosas porque sabemos que no nos agradará la respuesta.

Y lo malo de las respuestas, es que generalmente conllevan necesarias acciones. Lo bueno, es que son digamos… definitivas. Porque una vez que te lo dijeron necesitarías arrancarte la cuarta parte de tu masa encefálica para seguirle haciendo al loco o como que nada pasó.

Yo soy de las que prefieren saber, siempre es mejor, terminar de clavarte la estaca en medio de la frente, y es que esa sí, aunque no la veas, la tienes que sentir.

Ah ¿y no han notado que precisamente las preguntas más complicadas son las que más traen respuestas tan simples como un “si” o un “no”? … ja… qué ironía de la vida.

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¡Oh!… Yo no sabía que soy una PUTA

Para oídos sordos

¡En serio!, miren que me voy enterando…

Todo comenzó cuando un policía canadiense (su identidad permanece oculta, sólo se sabe que es miembro de la división 31 de la zona metropolitana de Toronto), mientras informaba sobre formas de seguridad personal y pública en el auditorio de la Escuela de Derecho de Osgoode Hall, sugirió a las estudiantes y maestras, con la candidez machista característica de su gremio, “no vestirse como putas para evitar violaciones” (‘One of the safety tips for women is avoid dressing like sluts in order not to be victimazed’).

La ardida de Troya paso a segundo lugar ya que tan misógino y estúpido comentario proveniente de las fauces del mismo misógino y estúpido individuo antes mencionado, despertó la ira de muchas mujeres en aquel país y de ahí paso a Estados Unidos y Australia, regándose así hasta llegar a nuestros conocidos terruños en forma de protesta mediante Slut Walks o “Marchas de Putas”.

Pero ¿porque la protesta?

Por la cultura machista que responsabiliza a la mujer víctima de abusos que van desde el acoso sexual en los lugares de trabajo (“o te dejas o te despido”; “¿quieres el cargo/ quieres un aumento? Dámelas”) hasta el manoseo y la violación (“para qué te pusiste minifalda, si ya sabes que vas en camión”; “por eso saliste así a la calle, no te hagas, esto querías”); es la misma lógica del hombre que prohíbe a la noviecita o esposa maquillarse, usar minifalda o tacones: “o te cambias o no te saco a ningún lado”.

La mujer así, es culpable por partida doble: por vestirse como “puta” y por otorgar una coartada al hombre que la culpa ¡a ella! de sobreexcitarlo. El macho nunca es responsable.

Tal es el razonamiento por ejemplo, de los musulmanes: si se cubre todo el cuerpo de la mujer es para que no se atreva -¡ella!- a provocar las bajas pasiones del macho que ya decidirá -¡él!- cuándo la mujer ha de destaparse. Se ve al cuerpo femenino no sólo como propiedad privada masculina o territorio fértil del macho sino como sinónimo de pecado, caída, demonio, mancha, suciedad, apetito carnal… que induce a cometer delito al incontinente macho.

Así que estas  marchas de putas  o mejor dicho: “marcha de las (acusadas de) putas”, no son sexoservidoras sino mujeres que exigen no ser víctimas y a la vez, culpables del delito que no cometen ellas sino los hombres.

Incluso conviene reiterar que ni con las prostitutas profesionales ni con las fieles esposas (“¡Ni puta ni santa, sólo mujer!”) se justifica jamás bajo ninguna circunstancia el acoso, el abuso sexual o la violación.

La realidad es que mucha es la nociva mentalidad machista con la que muchas mujeres tenemos que lidiar a diario, yo en lo personal me acuerdo de los agarrones de nalgas en los camiones, el acoso de algunos compañeros de trabajo y demás vicisitudes que si me pongo a narrarlas me sale otro post, ya mi hermana escribió su parte que también le toco vivir.

Y cuando, ¡pero cuando?!! entenderán que el coito o la relación erótica debe ser siempre entre dos adultos por mutuo, recíproco deseo y consentimiento, sin coerciones, sin amenazas, sin violencia de ningún tipo.

Entonces ahora como ejemplo puedo gritar a grito pelado que mis  bubis, son exclusivamente para beneplácito mío al verme en el espejo,  de mi amante en turno y para que algún día cumplan su función biológica de alimentar a mis hijos, eso es todo. No para que sea yo víctima de algún acoso o malintencionado agarrón que atente contra mi femenina persona.
Así  es que…

“¡Escucha, baboso, que yo escojo a quién me cojo!”.

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Migración

Para oídos sordos, Sacudiéndose la ignorancia

Agradezco a la vida que no me he tenido que emigrar cual ave despelucada en busca de nuevos parajes, mi amado terruño al que llamo país ciertamente está viviendo una ola de violencia excesiva, pero personalmente no me he visto en la necesidad de marchar en pos de algo que no he encontrado o dejado de tener aquí, el hecho de pensar en esa posibilidad por causas ajenas a otra cosa que no sea mi regalada gana me retuerce los ánimos. Aquí fui semilla, nací, he crecido y si los vientos no cambian espero ver envejecer mi esqueleto con la misma tranquilidad.

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Todo tiene simetría

Para oídos sordos

Symmetry from Everynone on Vimeo.

Entes masculinos

Cosas sexosas, Para oídos sordos

De los entes masculinos que me han pasado por el alma, el cuerpo y la vida, (aclaro que no son muchos, si no soy tan hombreriega como yo quisiera oigan). De unos he aprendido equis cantidad de cosas que bien vale la pena hacer memoria, de otros supongo que no hicieron meritos para ser recordados y terminaron perdiéndose en las axilas del tiempo.

Hubo sujetos también que quise y pensé en su momento que eran los únicos en mi vida, les amé con toda la pasión retozona que soy capaz de dar, luego les sufrí y les lloré de manera dramática rayando en lo teatral, todo para darme cuenta, un poco o un mucho después, que el que les seguía era infinitamente mejor, mucho mejor.

Me di cuenta que no todos aquellos que te pintan la vida rosa, te enmielan la palabras y te prometen cosas y cosas jamás podrán hacerlo, en las relaciones (tomen nota imberbes) el valor lo dan los hechos, no las palabras, ni un papel, ni nada.

Hay algunos que dirían cualquier cosa, subrayo: cualquier cosa por meterse entre tus nalgas. ¡Aguas!

Que la primera vez que te enamoras, no te sale bien porque no sabes, y por eso quieres de una manera torpe, desbordada, desordenada.

Que sí hay algunos tipos geniales con alma de maestros que te hacen ver que existe el amor real, el de todos los días, el que te hace crecer, a pesar de lo que eres. Que te hacen ver que las costumbres no son malas, que a veces simplemente nomas basta con dejarse querer. Que te desean lo mejor de esta vida, y que hasta les da gusto saberte bien.

Que hay otros que puedes querer a los primeros diez minutos, amar a las 4 horas y el día siguiente completo, extrañar los viernes en la noche, y que pronunciar su nombre te suena hasta melódico.

Y otros tantos que sirven de amantes y solo eso porque nos son capaces de envolverse sentimentalmente, sin embargo te muestran que no es malo dejarte llevar de vez en cuando y si dejas el corazón de lado 5 minutos, te agarras de su mano apasionadamente conocerás ese lado de la vida reservado solo para quienes que se animan a vivir esos instantes.

En resumen, que de las relaciones pasadas en teoría aprendes lo que quieres, lo que no, lo que no puedes tolerar, en lo que puedes ceder, todo con su rango intermedio de etecés.

Y de todo eso, lo más importante es esto: saber cuándo es el momento para dejar ir y después del drama hacer recuento, contar tu historia con puntos, comas y letras mayúsculas como mero desahogo, para cultivar y prevenir a quien se deje y de paso para inmortalizar a los Carlos, Davids, Pedros o Josés que te pasan por la vida para recordarte de una u otra manera que eres una mujer inigualable, excepcional… chingona pues… y que solo por eso te mereces lo mejor. ;)

Respirando y creciendo

Palitrochadas, Para oídos sordos

El otro día me preguntaron que si me había vuelto bipolar, ja! me dio mucha risa, ¡ni siquiera sé que es eso!, ay! nada más porque un día ando bienaconsejando  y sugiriendo que  amen y agradezcan a la vida estar vivos y al otro asegurando que el mundo apesta.
Les diré que ambas cosas me encajan en este momento.

Y no, no soy bipolar, aclaro, ni ando en mis días y las hormonas podrán gobernarme los sentires pero no el carácter. Lo que pasa es que creo estar mutando, digo mutar porque suena menos amenazante que madurar.

A todos nos llegan momentos de cerrar ciclos, madurar no se logra cerrando ciclos, sino dándote cuenta de que no estás cerrado a abrir nuevos. Yo en esas ando, cerrando ciclos en todos lados y cambiando de piel como buena serpiente que soy (pero en el  horóscopo chino, no me piensen mal),  y eso de cambiar de piel duele harrrto. Queda una así como muy sensible a todo y todos.

Tampoco me pondré en el papel de víctima a decir que el mundo es cruel y las arañas… bueno si, el mundo es cruel y las arañas pero después de tantas experiencias hasta el talante se me ha fortalecido. Y les aseguro que con todo y dolor después de cada cambio de piel, te sientes mejor en la nueva.

La gente que no ha pasado por esto no lo entiende, ya su momento les llegara, ahorita, en uno o en 10 años, cada quien. Uno se vuelve toxico cuando no es capaz de dejar relaciones, personas y modos de vida tóxicos, que no quiere o que no le van.

Mientras caminaba por las calles del centro de la ciudad pensaba en el hecho de abrir y cerrar esos círculos, vamos dejando lo innecesario para dar espacio a personas y experiencias nuevas…
Me di cuenta que la vida ni es tan complicada, tengo claro que amo la mía, así sencilla… como es y a las personas que tengo en ella, me faltan aún pendientes por hacer, cosas por terminar y otras por comenzar, supongo que eso será hasta que muera.

No me interesa estar a la moda, ni ser intelectual, ni aceptada, ni tener el dinero del mundo… Estoy aquí… nada más para tratar de hacer la diferencia, para tratar de hacerlo bien. Creo que comienzo a entender un poquito esto del juego de vivir.
Y como dicen los de Pearl Jam …

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