Posts

Palitrochadas

Ashh.. a veces no  tengo nada que escribir en mi Palitroche a la que tanto quiero, nada…  y no sé dónde empezar… lo cuál sonaría como una falacia porque si les dijera que tengo varios posts atrasados desde años atrás no me creerían.

Figúrense que traigo unos atorados de cuando tenía el pelo largo y era yo ahí más o menos feliz y ya no hallo qué hacer con ellos, ahora que soy tan correcta y elegante y pescuecipelicorta. Pero también tengo unos menos viejos, como uno contra la homofobia, unos sexosos de esos que causan revuelo, los de mis quejas sociales, los que serían de invaluable valor a la humanidad y los que arrebatarían el premio Nobel de literatura a Don Tomas Tranströmer.

En fin, que amo la libertad de escribir lo que me da la fabulosa gana y venir a desgarrarme las vestiduras aquí con ustedes. Los quiero.

votar Comentarios desactivados




Del dolor

Palitrochadas

Hay situaciones que no podemos evitar, pero que hay que aceptar.
Cosas que no queremos que pasen, pero de las que hay que aprender.
Gente sin la que no podemos vivir, pero que hay que dejar ir.

Cuando te das cuenta que el simple hecho de amar a alguien no es suficiente, hay que soltar para salvaguardar el pellejo de tu integridad emocional.

Y lo que queda es sumergirte en el dolor, porque va aún más allá de extrañar a alguien, se trata del dolor en sí, de sentirlo resbalarse por tu espina dorsal hasta llegar a la puntita de tu dedito gordo, ese dolor que hay días que se porta benévolo y hasta te permite poner cara de falsa de felicidad por no dejar y hay otros en los que te avienta al suelo, pone su bota en tu mejilla y te hace suplicar y arrastrarte por el piso estirando la mano para alcanzar el teléfono y llamar a tu mejor amigo en busca de consuelo.

La lucha es abrumante, tú sabes que provocaste esto y que una vez que pase vas a estar bien, pero que necesitas permitir esa sensación de dolor, es requisito sentirla en su estado más puro e inadulterado, porque esa clase de dolor cura, purifica, te hace más fuerte… y sabrás que una vez que pase te hará olvidar.

votar Comentarios desactivados

¿Metrosexualidad?

Palitrochadas

En días pasados que me he visto desprovista de mi amado de cuatro ruedas, he tenido que apechugar el levantar mi remilgosa persona una hora más temprano para ir a la chamba en camión. Pero dejando de lado mis pulgas flojas, a veces son interesantes estos paseos porque en serio se culturiza una y aprende de la vida si observa con detenimiento la variedad de especímenes que deambulan en nuestra fauna sociedad. Bien podría sacar historias e historias que podrían ser post y éste es el caso.

Una vez trepada en el camión y al tomar un asiento, un sujeto de muy buen ver se sentó a mi lado también: el tipo estaba de bastante buen ver… pero de repente de reojo vi que sacó un espejo y no sólo eso, sino una cremita que no puedo asegurarlo pero parecía maquillaje. Con singular ahínco aplicaba el rosado producto a su rostro viéndose una y otra vez al espejo, …bueno… ya ni yo, que a veces en un penoso afán por eliminar ciertas imperfecciones de mi adorable cutis acepto que a lo más que he llegado es a espolvorearme las narices en público a riesgo de quedar con el sabroso aspecto de un birote recién enharinado.

A ver, hombres del mundo, les conmíno a desterrar esta costumbre y algunas otras que hacen en público a nombre de la mencionada metrosexualida ‘. Y no crean que me preocupa la tremenda afrenta a la masculinidad universal que representan, cada quién hace con su falo un papalote o como quiera que se diga esa frase tan paseada.

Lo que causa desazón es que no aprovechen el hecho de haber nacido en una sociedad machista y falocéntrica que exige a la mujer ser perfecta y conservar una belleza incandescente hasta bien entrados los 60…  y a ustedes, ¡pues todo lo contrario!, con que sus arruguitas se vean agradables ya resultan ser hasta tiernos abuelitos… bah!

Ok, entiendan que la mujeres igual no los queremos tan arrugados, cacarizos, calvos o panzones y tampoco que se vean tan viejos como el viejo Matusalén, pero por favor no me comiencen a levantar los estándares con el pretexto de la metrosexualidad.  A mí lo que me preocupa es que luego las mujeres tengamos que subir los nuestros más de lo que ya están… si así…  ¡Dios de la misericordia divina… ¿A dónde demonios iremos a parar con esta búsqueda frenética de la perfección?!!

Así que si usted, gentil caballero que me lee, tiene los estándares de perfección casi llegando al suelo… por salud social, déjemelos así, que ahí están bien.

Una historia gatuna

Palitrochadas, Para oídos sordos

Mi pequeña historia gatuna empezó hace dos semanas, me quitaron a la fuerza de las tetas de mi madre y me alejaron de ella sin siquiera despedirme. Minutos después me encontraba en un coche a alta velocidad, abrieron la ventanilla y me arrojaron por ella haciéndome rodar por el asfalto, esas personas que creí que me amaban y eran “mi familia”.

Quedé ahí tirada e inconsciente, lastimada y sangrando de la nariz, no sé porque no morí. Momentos después una niña que vió todo me recogió evitando que fuera atropellada, llegue a una nueva casa llena de personas extrañas que me daban miedo, sin embargo me abrazaron, me curaron las heridas y alimentaron.

Ahora estoy casi recuperada, todavía me dan miedo muchas cosas, pero ya casi no lloro en las noches buscando a mi mamá y he aprendido a comer sola e ir al baño al arenero como los demás gatos, hasta he aprendido a jugar y brincar y no arañar los muebles.

En donde me encuentro ahora es un lugar temporal, no me puedo quedar aquí para siempre, necesito un nombre, un lugar propio y una familia que de verdad me quiera y me atienda, así que la estoy buscando.

¿Me ayudan?


————————————————————————————————————————————————–
Informes de adopción

Puedo ayudar con su esterilización, pero necesito personas amorosas y responsables que se hagan cargo.

En Guadalajara. Escríban un correo a juliarmn(arroba)gmail.com o dejen un comentario en este blog.
Gracias.

votar Comentarios desactivados

Reduciendo posibilidades

Palitrochadas

Con ábaco en mano he estado pensando.. es un hecho comprobado que si entro a un antro en donde me encontrara con 100 sujetos machos (o disque machos pues), de esos, a 80 de plano es mejor no voltearlos a ver; considerando mi radar de patanes, mi juicio, experiencia y buen ojo diría que 20 están pasables. De los 20, a 10 consideraría más ó menos atractivos, de esos 10 se reducirían mis opciones a 5, 3 de ellos serían casados, con hijos, con novia, amante o sospecha evidente de la presencia de alguna de las anteriores, y de los 2 que quedan es muy probable que acabe yo agarrando al más hijo de la chingada de ellos.

Entonces por eso ya no voy a antros…

Al menos no hasta que esté en paz con mi karma… he dicho.

De maternidad, bebés y esa cosas.

Palitrochadas

El pasado fin de semana una de mis amigas tuvo su primer bebé y me toco ver todo el drama del preparto, no sé porque las llegadas de los bebés me frikean, no en sentido mal pedo si no de emoción.

Pero de cualquier manera ver a una persona sufrir por darle la vida a otra me saca de onda, aunque en realidad me parece el acto más dadivoso y desinteresado del mundo, eso es amor y no chingaderas.

Cuando era una mocosa insulsa en edad prepuberta, mis amigas y yo jugábamos a tener hijos, lo hacíamos usando una muñeca, con las piernas abiertas y una almohada en la panza.  ¡Puja! ¡puja! gritaba la que le tocaba ser el doctor mientras que la otra torcía la cara, gritaba algunas maldiciones y ¡tarán! nacía un bebé-muñeco entre la almohada que salía por las piernas.

La idea de traer chiquillos al mundo me parecía de lo más normal para cualquier fémina hasta que un buen día, me toco ver un documental de un parto en la secundaria en el que con claridad se veía una cabecita peluda saliendo entre las piernas de su madre. Buaghh.. asqueroso y doloroso -pense yo-… de ahí mi mente bloqueo toda idea maternal que pudiera yo tener, me aterraba quedar embarazada en alguna sesión de sexo descuidado y no por la idea de que me corrieran de mi casa sino de pasar por todo ese viacrucis.

Eso fue hasta que mi primera sobrina llego al mundo, al sonido del ¡Baby time! recuerdo que volé hacia el hospital cuando me dijeron que a mi hermana le habían comenzado las contracciones, estaba yo más nerviosa y aterrada que mi desmemoriado cuñado que de tan ansioso ni se acordaba de cómo se llamaba su mujer.

El ver ahí a mi hermanita sufrir me partió la madre, quise abrazarla, como esas noches de nuestra infancia en que ella tenía pesadillas y se venía a mi cama a acurrucarse conmigo a dormir. Pero ese papel ya no me tocaba a mí. Cuando la pasaron lo más que alcancé fue a tomarla de la mano y decirle que todo saldría bien.

Dos horas después, supimos que había nacido una hermosa niña con todas las extremidades completas y puestas en su lugar; mi sobrina fue el primer nieto y llegó cuando mis papás ya estaban resignados a ser sólo tio-abuelos así que todos estábamos con cara de emoticon sonriente y a mí, al verla por primera vez,  aquel sentido maternal que se me había extraviado hace años me volvió al cuerpo junto con una expresión con ojito de Remy.

Ser tía no es algo que yo hubiera anhelado, pero son de los roles de mi vida que mas disfruto, la fortuna de ser tía se incremento un par de veces más y esos sobrinos míos son la luz de mis ojos. Pero el hecho de ser madre… nel, en realidad nunca pensé en eso de: “El día que tenga un hijito, lo voy a llevar a Selva Mágica.. yeiii…” Sin embargo, del nacimiento de mi sobrina para acá cada que veo a alguien tener un bebe se me antoja, si llego a tener un crío mío de mí, pienso cómo consentirlo y malcriarlo. En que jugaríamos a hacer inventos y nos disfrazaremos de brujas o zombies. Le enseñaría a leer e imaginar, le escribiría un cuento y le pintaría  las ilustraciones que adornen su cuarto. Que cuando crezca un poco, nos iremos de vacaciones a lugares mágicos, lo llevaría al teatro y comeríamos helado hasta casi vomitar.  Le pasaría mis conocimientos de vida, los buenos para que llegue a ser mas o menos gente de bien y los malos también para que allá afuera no me lo desplumen. Y cuando crezca más, llevarlo a Europa y si, hasta Selva Mágica también … porque no?, ¡ja!.

Así que ya acepté y no peleo con eso de la maternidad si se me llega a dar, ya, ya.. no juzguen ¡soy fémina y qué!… eso sí, pasando por alto lo del parto y su caos que conlleva, creo que lo de ser madre… mola.

Una sonrisita.. una sonrisita… eso!

Palitrochadas, Para oídos sordos

A pesar de los días lluviosos adentro y afuera, así amanecí sintiéndome hoy y quiero que ustedes sientan lo mismo. Quiéranse y alivíanense.

You need to a flashplayer enabled browser to view this YouTube video

Ashh.. me duele mi ego

Palitrochadas

Que me voy enterando que mi amigo, el hombre que me ha amado tooooooda su vida (ok, exageré, en realidad sólo desde que me conoció), bueno les decía que me acabo de enterar que este individuo se casa. Ashh.. maldito infeliz, ya no hay lealtad en este mundo.

Todos hemos tenido un incondicional, ese amigo(a), conocido(a), vecino(a) que ha estado enamorado de tí en secreto por años, y que tu también lo quieres mucho pero “nada más como amigo” (si, si, la frase cliché por excelencia).

¿Que porque nunca pensé en él cómo potencial pareja? Pues no, es un lindo el muchacho, adorable, perfecto, pero cuando no hay química, pos nomás no. Además creo que en realidad nunca quiso conocerme y aceptarme como soy, según me dijeron unas chismosas lenguas siempre pensó en mí como un ser bueno, puro y hasta ingenuo.

Eso fue hasta que una vez pasados de copas se me declaró y me besó, con unos besillos inocentes de primero de secundaria que a nadie le harían daño si no fuera porque al día siguiente lo tenía intentando convencerme de que nos iría muy bien juntos, y que él podía hacerme muy feliz, lo cual obviamente es una estupidez porque eso de ser feliz necesariamente tiene que venir de ti, las demás personas, y sobre todo, el amor es sólo un complemento de lo anterior.

Le dije que en ese momento en particular era completamente inadecuado, y que por favor me creyera cuando le decía que lo haría sufrir, aunque para que me entendiera lo de lo inadecuado del momento tendría que contarle que en ese entonces estaba yo más que enamorada y entrepiernada de otro ser completamente distinto a él.

Por supuesto, yo soy incapaz de engañar a nivel sentimental, así que siempre supo que éramos amigos y nada más, sin embargo el sentimiento de zozobra  de que ningún otro hombre me amará sin condiciones y en toda la plenitud de mi adorable excentricidad carcome la paz interna de mi ego.

En fin, que como suele suceder, hace poco conoció a alguien que lo quiso como algo más que amigo, se enamoró perdidamente, y obviamente se olvidó de mí… bueno, no tanto así, después de todo, dice que 12 años de adoración no se van por el caño así como así, pero estaba feliz, enamorado y me dio gusto por él… no, en serio, me da gusto ¿qué clase de perra maldita creen que soy? Sonrío cuando cosas bonitas le pasan a la gente que quiero.

El caso es que aún cuando sinceramente me alegro de que alguien lo ame de verdad  porque lo tiene bien merecido, la noticia de “me caso” me causó así como shock, no sólo porque significa que la epidemia esa de matrimoniarse sigue cobrando víctimas, sino porque tuve esa sensación maldita que he tenido como 3 veces en mi vida.

Eso, y que mi pobre ego anda tan golpeado últimamente, snif.

Check mark – Otro más para mi lista de los hombres que al final nunca me pertenecieron. Chingado.

¿De crisis blogosféricas? Empieza un blog

Palitrochadas, Para oídos sordos

Se oye, se siente que los blogs están muriendo acribillados a manos de redes sociales como lo son facebook y twitter. A los mismos bloggers les ha dado por resumir sus post a 140 caracteres, yo lo he hecho en twitter, (que en lo personal me sabe más sabroso que el facebook), aunque lo hago muy de vez en cuando, pero la verdad soy bien fiel a mi Palitroche y me gusta explayarme en letras.

Todos sabemos muchas cosas, tenemos sabiduría interna (bueno, yo no tanto, pero me gusta pensar que sí). El hecho de vivir en esta época y tener al alcance herramientas para comunicarte y compartir tus experiencias y sapiencia (dije experiencias y sapiencia, no tu vida mundana cada 5 minutos que realmente a nadie interesa) con los demás es genial y que mejor que hacerlo mediante un blog.

La mayoría de los blogs, hablando de los que se califican como “personales”, pasan por varias etapas.

Primero ni sabes de qué escribir, platicas alguna anécdota personal, pones cualquier mensada, subes canciones y videos que te gustan y andas jorobando a tus prójimos más cercanos para que lo lean, si alguien comenta te emociona porque si es cierto, ¡te gusta que te lean! ¿si no como para qué demonios tienes un blog?, de lo contrario sería mejor escribir tus cositas oscuras en un diario con llave y ponerlo debajo del colchón.

Cuando yo empecé escribiendo aquí, descubrí que me gusta hacerlo, que me gusta postear. No hay nada como escribir sobre ti mismo, te ayuda a conocerte mejor y escribir sobre las cosas de allá afuera te ayuda a aprender mejor.

La cantidad de blogs que hay, gracias al creador aun es enorme y seguro hay un montón de esas personas que lees con las cuales te sientes identificado(a) o a los demás puede gustarles lo que escribes y eso es lo chido de tener un blog. También están por supuesto los fans from hell que por alguna misteriosa razón pueden venir a hacerte saber lo vacía, superficial, zorra, etc… que según ellos eres, y quiero pensar (porque si no en verdad que no le veo sentido) que con eso de alguna manera descargan sus frustraciones cotidianas en un comentario malaleche, y eso a mí no me quita nada.

Hubo una época en que este blog se volvió medianamente conocido, ya van tres años y cacho desde que lo abrí, así que los mejores días de La Palitroche ya pasaron, será porque me he vuelto más explícita y mal hablada o igual los fans from hell tienen razón. Ja!

Por supuesto, la idea de cerrar el blog me ha cruzado por la cabeza con vehemencia y últimamente que ando acomodándome la vida me da más, pero no sé, también creo me costaría un ovario matar a este personaje que es tan pero tan yo en tantos sentidos, y tan mío.

Escribir en un blog tiene ciertas etapas, la de postear cada semana, o abandonarlo por un tiempo y así. Cuando escribes, lo haces sobre cosas divertidas, y entre esas hay algunas verdaderas y dolorosamente personales, y que a veces no te atreves a admitir hasta que las ves escritas. A veces leo los post que he escrito y me acuerdo de tantas cosas y me doy risa, vergüenza y a veces hasta tristeza también.

Y aunque yo soy más dramática que un actor de teatro de carpa en cuanto a ver mi vida y contarla, también se reírme de mi misma y digo “ay Julia tan pendeja, de veras..jajaja ”. Creo que al final se trata de eso, saber reírte de ti mismo, habilidad absolutamente necesaria para que te vaya bien en la vida, al menos a mí me ha sido sumamente útil. No es bueno tomarse demasiado todas las cosas tan en serio.

En fin, cuando llegue el fin de este blog estaré agradecida con ustedes que se pasan por aquí, porque escribo para mí y no lo niego, para ustedes también. Anímense a abrir uno, si lo hacen me cuentan para hacerme su fan.

Los quiero… pero leyendo y escribiendo blogs, para que no mueran.

Nadie entiende mi creatividad

Palitrochadas

Y que me dicen: “oye, y tú que le haces a eso de los dibujitos…”.

Esa frase ya hace rato que no la escuchaba, hasta se me hincharon ambos lóbulos de las orejas.

Mi ex-jefe-patrón siempre me la decía, y por eso ahora es eso: mi ex-jefe-patrón.

No es que sea yo una artista, (si, si, también sin “h”, no crean), pero sé de lo que hablo cuando se trata de arte y diseño. Bastantes malpasadas y quemadas de pestañas me costó, lo anterior aunado a los varios pedazos de mi cerebro que quedaron entre las páginas de los libros de arte de la biblioteca; todo eso como para que me vengan con que me dedico solo a “hacer dibujitos y colorearlos”…. Mmm

En días pasados alguien por ahí osó ir en contra de mi sapiencia en cuanto a temas artísticos, gráficos y diseñiles sin fundamento alguno más que su regalada gana de escaldarme los ánimos y poner mis nervios a balancearse en una hebra, en fin, que para mis creativas pero remilgosas pulgas me puso de mal talante y hasta me dejo un bloqueo creativo que no se me quita.. ashh…, gente inculta…  y además cuadrada… y además estúpida.

Lo ven a uno y creen que es fácil, nadie me entiende, nadie entiende mi creatividad. ¡Diantres!

Disculparán el exabrupto,  pero pertenezco a una generación entrenada en las más oscuras de las bellas artes para ser mercenarios y asesinos del aburrimiento visual. Y antes de que la vida me arrancara de la Escuela de Arte y sus dulces brazos, vivía yo una vida bohemia jugueteando por el bosque con las musas y soñando con festivales de arte para irme de pinta patrocinada por el INBA.

Era entonces cuando de la escuela escapábamos para irnos a las exposiciones, con la venia del director y todos los maestros para vivir días que no se irán de nuestras memorias hasta que el Alzheimer devore nuestros cerebros.

De aquellas vivencias solo quedan los recuerdos… mejor me dedicaré a soñar y escribir.. no, no es cierto!!… ¡Oh Bellas Artes, no es que las este traicionando con las letras, pero no encuentro cómo pagar la afrenta de mi olvido si cuando ando en bloqueo de ideas no hago otra cosa que leer, escribir y bloguear!