Se oye, se siente que los blogs están muriendo acribillados a manos de redes sociales como lo son facebook y twitter. A los mismos bloggers les ha dado por resumir sus post a 140 caracteres, yo lo he hecho en twitter, (que en lo personal me sabe más sabroso que el facebook), aunque lo hago muy de vez en cuando, pero la verdad soy bien fiel a mi Palitroche y me gusta explayarme en letras.
Todos sabemos muchas cosas, tenemos sabiduría interna (bueno, yo no tanto, pero me gusta pensar que sí). El hecho de vivir en esta época y tener al alcance herramientas para comunicarte y compartir tus experiencias y sapiencia (dije experiencias y sapiencia, no tu vida mundana cada 5 minutos que realmente a nadie interesa) con los demás es genial y que mejor que hacerlo mediante un blog.
La mayoría de los blogs, hablando de los que se califican como “personales”, pasan por varias etapas.
Primero ni sabes de qué escribir, platicas alguna anécdota personal, pones cualquier mensada, subes canciones y videos que te gustan y andas jorobando a tus prójimos más cercanos para que lo lean, si alguien comenta te emociona porque si es cierto, ¡te gusta que te lean! ¿si no como para qué demonios tienes un blog?, de lo contrario sería mejor escribir tus cositas oscuras en un diario con llave y ponerlo debajo del colchón.
Cuando yo empecé escribiendo aquí, descubrí que me gusta hacerlo, que me gusta postear. No hay nada como escribir sobre ti mismo, te ayuda a conocerte mejor y escribir sobre las cosas de allá afuera te ayuda a aprender mejor.
La cantidad de blogs que hay, gracias al creador aun es enorme y seguro hay un montón de esas personas que lees con las cuales te sientes identificado(a) o a los demás puede gustarles lo que escribes y eso es lo chido de tener un blog. También están por supuesto los fans from hell que por alguna misteriosa razón pueden venir a hacerte saber lo vacía, superficial, zorra, etc… que según ellos eres, y quiero pensar (porque si no en verdad que no le veo sentido) que con eso de alguna manera descargan sus frustraciones cotidianas en un comentario malaleche, y eso a mí no me quita nada.
Hubo una época en que este blog se volvió medianamente conocido, ya van tres años y cacho desde que lo abrí, así que los mejores días de La Palitroche ya pasaron, será porque me he vuelto más explícita y mal hablada o igual los fans from hell tienen razón. Ja!
Por supuesto, la idea de cerrar el blog me ha cruzado por la cabeza con vehemencia y últimamente que ando acomodándome la vida me da más, pero no sé, también creo me costaría un ovario matar a este personaje que es tan pero tan yo en tantos sentidos, y tan mío.
Escribir en un blog tiene ciertas etapas, la de postear cada semana, o abandonarlo por un tiempo y así. Cuando escribes, lo haces sobre cosas divertidas, y entre esas hay algunas verdaderas y dolorosamente personales, y que a veces no te atreves a admitir hasta que las ves escritas. A veces leo los post que he escrito y me acuerdo de tantas cosas y me doy risa, vergüenza y a veces hasta tristeza también.
Y aunque yo soy más dramática que un actor de teatro de carpa en cuanto a ver mi vida y contarla, también se reírme de mi misma y digo “ay Julia tan pendeja, de veras..jajaja ”. Creo que al final se trata de eso, saber reírte de ti mismo, habilidad absolutamente necesaria para que te vaya bien en la vida, al menos a mí me ha sido sumamente útil. No es bueno tomarse demasiado todas las cosas tan en serio.
En fin, cuando llegue el fin de este blog estaré agradecida con ustedes que se pasan por aquí, porque escribo para mí y no lo niego, para ustedes también. Anímense a abrir uno, si lo hacen me cuentan para hacerme su fan.
Los quiero… pero leyendo y escribiendo blogs, para que no mueran.