Espantando conductores

Palitrochadas

Cierto pasado día, distraída, venía bajando las escaleras a la salida de una céntrica tienda de la ciudad. En la banqueta había una doñita que vendía papas en bolsita y dulces. Paré sólo a comprar unos cuantos que me hicieran olvidar la amargura de tu engaño. La buena señora de los dulces adivinó lo que quería antes que yo lo dijera. Sólo atiné a decir gracias, volteé apresurada y di un grande y casi fatídico salto a la calle.

Imparable sobre mí, venía un automóvil. Era ya inevitable, la calle es tan angosta y el espacio en la banqueta tan poco, que prácticamente había saltado a su encuentro. En la fracción de segundo que pasó mientras lo veía venir, recordé que muchas veces había pensado que hacer en caso de atropellamiento. Era un Tsuru. Calculé que si acaso, me rompería las piernas y me pregunté cómo después le haría para llegar a mi casa.

Pensé también que siempre había querido escribir un libro, aprender a tocar el clavicordio y me pregunté si te había dicho te amo la última vez que te vi. Ni una cosa ni la otra. Recordé entonces que soy inmortal y que además un Tsuru difícilmente podría matar un ser como yo, pero de todas maneras este venía sobre mí y había poco que hacer. Así que sin espacio para correr e imposibilitada para volar frente a los ojos de todos, me preparé para recibir el golpe.

Pero igualito que en las películas, el coche alcanzó a frenar apenas rozó mis estiladas piernas. Eso sí, hubo gritos y aspavientos alrededor, además del rechinido de las llantas en el pavimento. El reflejo del sol en el parabrisas me impidió ver quién manejaba, pero ni de su parte ni de la mía hubo reclamos, ni fíjate pendeja, ni saludos adelantados a las madrecitas. Yo me sentía culpable, supongo que el del Tsuru también y ambos seguimos nuestro camino.

Poco después llegue a mi destino, medio aturdida. Entendí que aunque sea inmortal, no es bueno andar espantando conductores (y viceversa).

Sin comentarios »




Soy la vieja solterona de los gatos

Palitrochadas, Para oídos sordos

Ya me dijeron solterona.  Jo!

Hasta donde yo sé, no ando vestida de negro y con sevillana a la cabeza. Claro, tampoco es que me visto como Ninel Conde pero como! Decirle a una señorita de menos de 40 años “solterona” es como too much, ¿no? Dicese por ahí que de soltera a solterona lo que hay es un gato de diferencia, mmm… entonces soy la vieja solterona de los gatos porque… guess what… I AM A CAT PERSON MOTHERFUCKERS.

Mi estado civil es soltera, como siempre, y ahora más que nunca. En el momento que decides dejar de salir con cualquiera que no te llene, ni emocional, ni física, ni espiritualmente  y a casi todo el mundo que conoces le da miedo salir de noche por cosas sencillas en este país como que no los maten o algo así, life gets really lonely.

Sí, es verdad que el año pasado fue muy duro porque aun estando a veces acompañada me sentía realmente muy sola. Sí, el año pasado fue un reflejo aterrador de lo que estaba pasando adentro de mí. Ya entendí que todo lo que pasa adentro es lo que pasa afuera. Si yo estoy en la mierda emocional, todo a mi alrededor va a estar en la mierda. No es ciencia, son cosas espirituales, cósmicas, karmicas, consecuenciales, y así sucede.

Y hay gente que me da ternurita, ofrece consejos tipo “pero es que tienes que hacer menos chistes” o “¿cómo te va a caer alguien si no controlas tu humor sarcástico?” o mi favorito “yo tengo un primo gordo pero millonario que podríamos acomodarte”, como si la soltería fuera un bad hair day. La cara de ofendidos cuando les digo que no, que yo estoy bien es como si les hubiera escupido en la cara. No se les ha ocurrido que hay gente que está soltera porque quiere. Ése es mi caso.

La neta es que hay demasiada gente que está sola y triste y muchos de esos son hombres. Es demasiado fácil manipular a un hombre para que se vaya contigo a coger y si te pones lista no hablemos de hacer que te pida matrimonio. Si no fuera porque ellos son manipulables y ellas unos bichos, 65% de las personas que conozco no estarían mal casadas como están.

A mí no me da miedo esperar. Soy una tipa que is still trying to make it. Me define lo que hago a cada paso. Tengo problemas más grandes. Es más, tengo los problemas que quiero tener. Por ahora, estoy bien sin tener que escoger regalos para suegras.

Ser soltera en este purgatorio de país sigue siendo igual de mal visto que en la época de La Colonia, a pesar de que entramos al siglo XXI hace 15 años. Ser soltera significa cosa mala. Para mí significa que nunca me conformé ni contradije. Lo que digo aquí y en mi stand up no son unas rayitas a las que debo bajarle dos porque si no los hombres nunca se fijarán en mí. Lo que digo aquí son mis opiniones y tengo derecho a ellas. Dejar de decirlas es anularme y me ofende cada vez que alguien me sugiere que si dejo de decir esas cosas voy a conseguir novio.

¿No se les ha ocurrido que las digo para ver quién es el machito que a pesar de mis opiniones y de mi personalidad siga interesado? Yo no me quiero andar con un machista y un cobarde. Yo quiero estar con un tipo que sea lo suficientemente valiente para lidiar conmigo. Que tenga las bolas para echarme los perros, eso es un paso enorme porque yo sé que yo soy todo lo que soy. La persona que a pesar de lo que ve aquí entienda que yo soy mucho más y que no estoy loca, sencillamente digo las cosas como son y que para mí es conveniente que crean eso porque ya me he masticado muchos cuentos…

Yo sé que soy intimidante. Es a propósito. The man who slays the dragon, that is the man worthy of a woman like me.  En la película How To Train Your Dragon al principio todos los dragones dan miedo. Cuando les agarran el truco entienden que los dragones son domesticables y son la cosa más linda, dócil, sensible y leal del mundo. Cuando me dan en los botones correctos, yo también soy así. Los dragones y yo tenemos que ser lo primero que ves porque andar por ahí con el corazón expuesto!– porque ser tan vulnerables y sensibles como somos– es súper doloroso.

Yo no necesito bajarle dos rayitas. Los que quieran caerle necesitan subirle nueve, que no es lo mismo.

Sin comentarios »

Apropiados cierres

Cosas sexosas, Palitrochadas

El otro día una amiga me contaba sus penas.

Era ya muy tarde y con muchas copas encima, se encontró al ex en casa de un amigo que tienen en común.  Y envalentonados entre copas terminaron cogiendo quesque para darle el apropiado cierre al asunto.

Hasta ahí todo normal, (si es que una situación de estas puede ser normal).

Total, no les hago el cuento largo, al día siguiente el tipo le llama todo sacado de onda, comienza a hablar, y él le explica que ya está con otra persona. Ella le contesta “Ok, lo entiendo… pero entonces hay que despedirnos como debe de ser”  Muy cliché, I know. La última y nos vamos (o nos venimos).

Habiendo sucedido lo obvio, el tipo empieza con su esto no debió de haber pasado, mira que yo tengo novia, blablabla, y todo ese montón de pendejadas que suelen soltar cuando la sangre les regresa a la cabeza (la de arriba), y entonces sí ya pueden pensar.

Hasta aquí, equis. Un amigo me decía algo así como que uno no se arrepiente antes, o durante, ¡nooo! te arrepientes ya todo chorreado. Amén. Insisto, cuando les regresa la sangre a la cabeza. Lo que me saca de onda, mujeres del mundo es lo siguiente. Mi amiga le empieza a decir “Dime entonces que no me quieres, dime que no sentiste nada” “No, no sentí nada”

HIJO DE PUTA.

Peeeeero… ella se lo buscó, honestamente. Porque al final lo que quieres es eso, que te diga que quiere estar contigo, aunque esté con otra. Pero piénsenlo dos segundos, si eso realmente fuera cierto, ¿no estaría más bien contigo? Vamos, no puede ser más evidente. Es un rechazo innecesario, es castigarte por tu propia debilidad.

Todos necesitamos finiquitar las relaciones, sellar el deal, move on. Y cogerte a tu ex una última vez es la manera más cliché, y yo no digo que no funcione, es más, es hasta sano (las fuerzas superiores saben que yo le di sus buenas  últimas veces a mi ex), pero depende mucho de la situación, y sobre todo de que entiendas el significado de “última vez” (que de ninguna manera es equivalente a “Mañana te veo en el cumpleaños de fulanita”).

En el caso que les estoy contando, no es como me acuesto contigo con la intención de pertenecernos por últimos minutos, de dejarnos la cabeza llena de saliva nostálgica. Me acuesto contigo esperando algo más, que me digas que me quieres, que no vas a olvidarme, que me necesitas, que no puedes estar sin mí. Y no, de eso no se trata. Eso no es clousure, es chantaje.

Además, de crueldad innecesaria. Para contigo.

Lo más sano es dejar el sexo con el ex en la modalidad de sexo revanchista, cuando ya no te importa, ya no le importas, y un día te lo encuentras, y se alinean la luna, los planetas, y un par de tragos. Como un guiño cómplice al pasado, una más por los viejos tiempos, por aquello que fuimos y está tan lejano que ya lo puedes ver y sonreír. Eso sí funciona, porque ya no te importa.

Y es que si te importa… uh, oh… lo estás haciendo mal.

Sin comentarios »

Las nuevas

Palitrochadas

Está bien. Mucho les he ocultado en los últimos tiempos y creo que lo saben, porque además soy muy obvia y remala para disimular. Comencé a vivir emocionantes aventuras en ciertos círculos y con ciertas personas, pero no me sentía con derecho de hablar sobre su sucia vida privada en mi inmaculado espacio público. Ahora me arrepiento porque no debí andarme con falsas consideraciones, al fin de cuentas, quién mejor que yo para jugar con las privacidades ajenas, si para eso soy la que yo soy.

Descubrieron en mi reencuentro escolar que soy una artista. Y de mi arte y sangre de níveas vírgenes he vivido todos estos años, más de pronto siento la necesidad de experimentar lo que es la vida fuera de los muros de palacio, el quehacer de la gente buena que trabaja de sol a sol y duerme por la noche y tiene vidas bucólicas sin sentido, que de repente han cobrado para mí un toque idílico que me hace suspirar.

Bueno, el chiste es que ya hace mucho que no trabajaba como ustedes mortales, vivo de mi mesada y los impuestos que los roñosos se resisten a pagar. Pero hoy creo que debo hacerlo por un tiempo antes de tomar el poder, sentir el sol que los llena de paño, la vida inútil que los llena de pliegues y hace crecer sus nalgas y colgar sus carnes.

Caigan de espaldas, que tengo un trabajo de nueve a cinco. O según me enteré hace rato, de nueve a seis.

De cualquier manera me queda la noche para seguir cumpliendo mi destino manifiesto.

Y como estreno política de transparencia ya luego les contaré del lugar ese en qué entré a trabajar. A ver si a fuerza de pistas adivinan qué cosa es. Sepan sólo que no es un burdel porque ahí lo hacen a uno empezar más temprano. Y pues yo no hago esas cosas. (Y no me refiero a lo del burdel, si no a lo de levantarme temprano).

Comments Off

Cómo explicarles

Palitrochadas

En esta mala hora, cuando todos ustedes duermen y sólo las suripantas trabajan, yo intento terminar un freeki. O sea que técnicamente creí no poder postear esta semana. Creo que debo comenzar a administrar el tiempo porque entre tarugadas no me rinde el día.

Figúrense que debido a mis constantes llegadas a las 4 de la mañana, mis vecinos comienzan a sospechar que trabajo de teibolera de medio tiempo. Pero sí a eso le suman este cuerpo que arrastra multitudes al pecado y el caminar barranquillero que me cargo, tal vez piensen que soy prostituta de tiempo completo. Entonces se organizarán en la siguiente asamblea vecinal para comprar macetas, escupirme, apedrearme y lanzarme del barrio con una gran letra escarlata en el mandíl.

Tan decente yo.

Pero cómo explicarle a esta turba enardecida de analfabetas insurrectos. Y es que mis botas viejas rechinonas no me ayudan nada porque anuncian mi llegada desde cuadras antes y despiertan al vecindario con su chacoteo entre los charcos. Y ellos no entienden que mis pantalones están raídos y agujereados porque soy una desempleada y que si se me asoma una nalga es por falta de ropa y no por exceso de sensualidad.

Amar ha sido mi único pecado.

Y lo pago con toneladas de chamba malpagada que me da pereza hacer, pero que eventualmente se acumula y me complica la existencia. Ya me voy a hacerla por cierto. Ya casi. Pérenme tantito.

Por cierto, creo que la palabra de la semana es “figúrense” porque hace mucho que no la usaba. Ash, soy de ese porcentaje de mexicanos cuyo vocabulario no es mayor de 300 palabras. Incluído el Ash. Figúrense.

Comments Off

Ya sabes cómo lastimarme… y yo a tí

Cosas sexosas, Palitrochadas, Para oídos sordos

Una de tantas historias comienza así:

-Hola.
-Hola.
- ¿Cómo te llamas?
-Fulanita. ¿Y tú?
-Menganito.

Así es. Otras dos personas que empiezan a conocerse. Pasa el tiempo. Pasan las salidas a comer, las idas al cine; los besos, los abrazos y las cogidas; las risas, las pedas y las demás cosas. Y un día, un día se dan cuenta que ya están más adentro que fuera de sus vidas. Ya se contaron lo que les duele, lo que les prende, lo que los mueve. Ella sabe que a él no le gusta el yogurt natural. Él sabe que a ella le cagan los globos en forma de corazón.

Y así como saben las cosas pequeñas, también saben las cosas grandes. Ella sabe que a él le pusieron el cuerno y lo lastimaron, que tiene un problema con la confianza. Él sabe que a ella le da miedo el compromiso. Ella sabe de sus historias infantiles, sabe dónde están las cicatrices que dejaron. Él sabe que hay heridas que siguen abiertas. Los fantasmas de cada uno sobre la mesa.

Los dos se conocen y ahora saben cómo lastimarse.

Así llega un momento en el que el uso de ese conocimiento divide a las parejas: aquellas que funcionan hacia la felicidad y las que funcionan a la estupidez.

Después del principio llega la mitad de la relación donde empiezan las peleas, las discusiones, los malos entendidos. Es en estos momentos donde tienen el poder de utilizar el conocimiento que se confiaron, para destruirse o amarse.

Hay dos palabras hermosas pero también llenas de melancolía y esas son cuando se dicen: “Te amo”. ¿Por qué? Porque amar es exponerse, es volverse vulnerable. Tu dolor esta en las manos del otro. Su dolor esta en las tuyas. Sabes que la otra persona te conoce tanto que te puede lastimar, pero tienes la esperanza de que nunca lo hará. Si la vida juega a su favor, si la inteligencia reina en su espacio y si la voluntad es mutua, nunca lo harán.

Lastimar es el paso a la destrucción. No importa si está terminando la relación, no importa si te dolió, o si la desesperación es lo único que queda. Utilizar el conocimiento para lastimar a la otra persona es un golpe del que es difícil recuperarse y es difícil perdonar.

El conocimiento es poderoso, pero la inteligencia acompañada de la bondad es indestructible.

Se odia con lo mismo que se ama y por eso no se puede odiar y amar al mismo tiempo.

Comments Off

Entre anillos y las fechas de febrero

Palitrochadas

Últimamente veo anillos de compromisos (no en mi anular por supuesto, ni Dios Padre lo permita, con lo que me acabo de enterar de lo caro que sale divorciarse), pero les decía… anillos en todos los estilos, y ligados a todo tipo de relación: de cinco años, de cinco meses, con todo su rango intermedio.

Lo que me preocupa es que con mi raquítica vida financiera del momento, no sé de dónde voy a sacar todos los vestidos que me voy a tener que enfundar para las ceremonias, sobre todo porque es de todos sabido que no puedes usar un vestido de noche más de una vez, al menos no con la misma audiencia.

Afortunadamente, el 80 por ciento de esas bodas no son de amigas ni conocidas tan cercanas, sólo lo suficiente como para que me inviten y de hecho me de gusto la felicidad ajena. Aunque la verdad sea dicha, a la última que fui casi casi -CASI- me dieron ganas de llorar, no sé si por la novia o por mi juventud perdida, jo!.

Por cierto, se acerca el 14 de febrero, fecha diseñada para vender ositos malvados, chocolates envenenados, y hacer sentir miserable al universo soltero. He decidido firmemente que al primero que me llegue con paletita en forma de corazón se la voy a clavar en el ojo, al fin que el rojo sangre es el color de la temporada.

Por supuesto, yo tengo mi plan antidesdicha, que involucra alcohol, algún amante de cajón que me baje la calentura y a mi dildo-gusanito vibrador, tan tierno y tan tan apropiado a la atmósfera de ternura tan presente en estos días.

Comments Off

No quiero

Palitrochadas

Usualmente uso mi sarcasmo y mi torcido sentido del  humor para sobrellevar mis problemas. A veces me funciona y a veces no.

Es inicio de año y las cosas se me han puesto más difíciles, tristes, sin futuro.

Yo, tan linda, tan inteligente, tan luchona y tan loser últimamente.

Perdí de nuevo una oportunidad de estar con todas mis ganas.  Creo que acabé con todo lo que pude ir construyendo.

Caigo de rodillas a gritar; ya ni siquiera salen más lágrimas, solo sonidos, gemidos ahogados, quejidos.

Últimamente no puedo encontrar el detalle perfecto, la palabra de aliento precisa, el abrazo puntual y necesario donde todo mi cuerpo podía emanar un cálido amor o cariño. Resulta que ahora me encuentro encerrada hacia adentro. El día de hoy se me ha señalado como fría a lo que respondí que no lo era, que nunca lo he sido.

Supongo que las lecciones de vida de los últimos meses me han endurecido el caparazón más de lo emocionalmente aceptable. No era mi intención no querer, no dar, no aceptar y me asusta la idea de no reconocer a alguien que es sincero.

Hoy no puedo ni tengo más que ofrecer.

Tengo dolor y tengo desazón.

Tengo odio, tengo rabia, tengo tristeza, tengo frustración e incertidumbre.

Tengo un solo gran complejo y no es ninguno de los que hablo abiertamente.

Tengo que dejar que mi ansiedad me coma o me mate o la venza por inercia porque ni puta idea de cómo remediar eso.

Tengo ganas de irme del país.

Tengo casi ninguna esperanza.

Tengo demasiado tiempo trabajando por algo que nunca se acerca.

Tengo un perro y 2 gatos que no quieren salir de mi cuarto porque me notan rara.

Tengo que entregar un trabajo de diseño mañana y esto debe continuar.

Tengo ganas de mandarlo todo a la mierda.

Tengo que salir corriendo de este país.

Tengo miedo y dudas. Tengo más miedo de lo normal.

Tengo que pararme del piso y no sé cómo hacerlo.

Tengo problemas para llamar a quienes quiero que me acompañen en este trance horrible y pedírselo.

Tengo tristeza para repartir.

Tengo que irme de este país y no quiero.

Tengo que hacer un plan B Y NO QUIERO. NO QUIERO.

Comments Off

Honestamente…

Cosas sexosas, Palitrochadas

Yo sí creo que existe un hombre para cada mujer. Porque siendo honestas, todas sabemos lo que queremos.

Pero una crece, evoluciona,  algunos hombres no necesariamente. Con el paso del tiempo y más en esta sociedad machista, por el contrario, siempre tienen en mente a dos mujeres: Con la cual casarse y con la cual coger.

Salvo contadísimas veces, nunca es la misma. ¿Cómo podría decirle a su esposa que le haga sexo oral y después, con esa misma boca, besar a sus hijos?

Por lo anterior, la mujer con la cual desean coger, casi siempre está más buena. Es más liberal y habiendo sus excepciones, es soltera por siempre.

Los hombres son más predecibles que un libro abierto, sin embargo para poder leerlos, hace falta leer entre líneas. Y a veces, ni eso. Lo cierto es que las que nos complicamos somos las mujeres.

La razón aparentemente es muy simple: Nosotros equivocamos los tiempos. Ellos, no suelen hacerlo.

Cuando ellos se equivocan es porque nosotros creamos confusiones, porque vivimos de ellas, del drama, nos encanta, nos revolcamos, hacemos luchas en lodo. Y eso honestamente…

…hasta cierto punto, es divertidísimo.

Comments Off

Mocos, frío y año nuevo

Palitrochadas

Como animal nocturno que soy, estoy tratando de comenzar el nuevo año con un ciclo de sueño similar al humano para integrarme con los buenos pastores y no despertar sospechas, pero nomás no puedo. Heme aquí posteando a las 5:35 hora del centro de México y es que me es muy difícil postear de día, por los rayos del sol y porque nunca falta algo que hacer y todo mundo me pide cosas como si no tuviera en que ocuparme: ¡Julia cuida a tus sobrinos! ¡Julia preparad los caballos! ¡Julia conviértenos el agua en vino! ¡Julia multiplícad los peces!

Así que tengo que huir apenas tenga un minuto y sólo puedo venir a estas horas non sanctas a postear. Aún así me queda tiempo para sorprenderme con lo que pasa en este pueblote que es mi ciudad.

Todo por donde voy la gente está mormada, estornudando y con la nariz escurriente de mocos que por el frío no siente y de cuya existencia se entera hasta que un saborcillo característico llega hasta sus labios, que además están resecos y partidos. Deplorable. La humanidad pierde toda elegancia y dignidad con un poquito de frío. Es una eterna chifladera con todas sus narices irritadas y escamosas resoplando para tragarse los mocos en lugar de limpiarse como debe ser.

De cualquier manera entre los que se limpian tampoco hay mucha decencia, hoy me tocó ver a un tipo usando los guantes que seguro tejió su abuelita, como pañuelo no desechable. Y no tienen ningún reparo en toser y escupir sus flemas sangrantes entre la multitud, así que los últimos días me la he pasado huyendo de nubes de virus y bacterias tumbahombres. Hace rato hasta cambié de asiento en el transporte público, porque un tipo tosía como si fueran sus estertores de muerte y juraba yo que en una de esas sacaba los pulmones y los aventaba en medio del furgón, junto con una bola de pelos y su desayuno continental.

Así que me escabullí al otro extremo, donde encontré un lugarcito en la esquina y en silencio sollocé la pena de vivir en un mundo lleno de mocosos siendo yo tan mocofóbica. Pero justo cuando pensaba que no había peor soledad que la mía, el consuelo vino frente a mí en la forma de una delicada dama que de su bolsa sacó senda botella de alcohol en gel con el cual embarró generosamente sus manos y el tubo metálico del cual iba a sujetarse, para una vez cubiertos con una gruesa capa, envolverlos con un pañuelito y frotar y frotar y frotar… vaya! ella debe ser buena haciendo chaquetas pensé yo, o igual está preparando el tubo para darnos un show de tabledance;  pero no, finalmente se detuvo, guardó el papel sucio en una bolsita y procedió a sujetarse al ahora aséptico tubo como todos los demás.

Bueno, yo solo me quejo del frío y de los mocos, pero lo dicho: habemus gente muy exagerada.

Comments Off



La Palitroche. Diseñado por Julia Román y programador por MOiSTER.