Andar con un patán = deporte extremo. Pero si lo haces hay cosas que debes saber y aplicar.
Cosas sexosas, PalitrochadasPor mi caprichoso destino me encontré hoy con un ex que hace tiempo no veía, en aquel tiempo juraba yo que ese maldito era el amor de mi vida, y digo maldito porque lo que tenía de encantador lo tenía de desgraciado.
Ahora veo que su nivel de insensibilidad y desgraciadez era directamente proporcional al punto máximo de encanto que alcanzaba en determinados periodos de tiempo, es que obviamente no era encantador todo el tiempo, esas personas no lo son.
Anduvimos en arrumacos por más de un año, no negaré que en su momento lo adoré con el alma, pero al mismo tiempo pase a desearle que le cayera una caja fuerte llena de viejos pesos de plata en la entrepierna, ahora se lo cuento, le digo sin pelos en la lengua lo patán desgraciado que fue y tan tranquilos reímos recordando lo mucho que nos divertíamos en los buenos momentos que teníamos, porque al final ese es el punto, no confundirte y entender que esos hombres son para eso, para divertirte, tener buen sexo y nada más… porque enamorarse de ellos, además de idiotez, es como escalar rascacielos sin cuerda de seguridad, como aventurarse en un deporte extremo.
Ahora, si escupes al cielo en línea recta como tu servidora, o si de plano, te gusta brincar de la entrepierna de un patán desgraciado a otro hay ciertos puntos básicos que debes recordar para no salir tan zarandeada en cuestión de emociones..
Punto No. 1. Grábate esta frase: “Antes del sexo, el hombre no está pensando con claridad, después del sexo es al revés; el hombre está pensando con claridad y la mujer no.”
Punto No. 2. No lo vas a cambiar, eso lo tienes que entender, repite conmigo: “Yo-no-lo-voy-a-cambiar”; quítate de encima el complejo de Juana de Arco, no eres la que lo alejara del vicio, el alcohol, el Xbox, sus amigotes y las mujeres. Leer el resto de la entrada »

