Ando de una pesadez existencial… hay temporadas en que la madurez y la coherencia se me van de vacaciones, y hace días que se me fueron y no han regresado las ingratas. En realidad, lo que tengo últimamente es un fastidio general, con mi rutina, con mi cuerpo, con mi pelo, con mi vecino, con lo que me rodea, conlascosasquetengoquehacer… creo que no me quedará de otra que echar mano del psicólogo y del diván … chales..
O igual lo que necesito es cambiar o de trabajo, o de ciudad, o de país, o de ginecóloga… o de todos los anteriores, ja!.
Me extraña porque terminé el año más o menos bien y andaba comenzando bien después de un largo periodo de self-control.
Eso y que se me apareció aquel que ya desde hace tiempo daba por muerto, quesque se divorció y venia a platicarme como le fue, que tenía que hablar conmigo… hacerme saber… y bla bla bla… (uy… le costó un matrimonio darse cuenta, *que observador*… neta).
A mí lo que me molesta no es que siempre les dé por armar escenitas novelescas, eso déjenlo pa’una… lo que me encabrona es que pretendan que una les importa cuando en realidad es su macho interno el que les brinca… ay estos hombres…no es mi culpa que el ego les apachurre el sentido común.
En fin, lo que realmente me preocupa es que hasta las ganas de portarme mal se me están desapareciendo, me desconozco… ¿acaso estaré enferma?
Porque ah, qué bonitos aquellos tiempos donde no conocía la dignidad… jajaja
Bonitos en el sentido de qué lejanos se ven y qué lejana estoy yo de mí estos días.
Me voy… a buscar terapias alternativas en línea antes que los políticos acaben con el internet.




