¿Quieres que hablemos?
Está bien, empieza,
habla mi corazón como otros días pero no…
¿Qué dirías?
¿Qué podrías decir a mis tristezas?
No intentes disculparte, todo es en vano,
ya murieron las rosas en el huerto,
al campo verde lo secó el verano.
Y mi fe en tí como mi amor ha muerto.
Amor arrepentido,
ave que quiere regresar al nido,
a través de la escarcha y la neblina.
Amor que vienes atareado y fuerte,
donde fuiste feliz ya todo ha muerto.
No vuelvas, todo lo hallarás en ruinas.
¿A qué has venido?
¿Para qué volviste?
¿Que buscas?..
nada habrá de responderte,
está sola mi alma y estoy triste,
inmensamente triste, hasta la muerte.
Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron
y se fueron cansadas de no verte.
Cuando por primera vez en mi camino te encontré,
reían los campos en la alegre primavera,
todo era luz, dulce aroma y armonía.
Hoy todo cuan distante,
paso a paso sola voy por la desierta vida,
nave sin rumbo entre las revueltas olas,
pensando en las tristezas del ocaso
y en las tristezas de las almas solas.
Entorno la mirada,
no combina con esperanzas ni páramos sobrios,
los nidos en la nieve están vacíos.
Y la estrella que amamos ya no alumbra,
el azul de tus sueños y los míos.
Partiste para mi ignota lontananza
cuando empezaba a descender la sombra ¿recuerdas?…
Te imploraba mi esperanza,
pero ya mi esperanza no te nombra,
no ha de nombrarte ¿para qué?
Vacía está el aura y la historia yace trunca.
¿Ya para que irradia el día?
¿Ya para que decimos todavía?
Así una voz grita en nuestras almas… ¡nunca!…
Dices que eres el mismo, que en tu pecho
la dulce llama de otros tiempos arde,
que el nido del amor no está deshecho,
que para amarnos otra vez no es tarde.
Te engañas, no te creas,
la desdicha echó en mi corazón fuertes raíces
y la fe de otros años no me escucha,
quedó de sueños mi ilusión desnuda,
y no puedo creer lo que me dices…
no lo puedo creer…
mi fe burlada.
Mi fe en tí amor perdido,
es ancla de una nave destrozada,
ancla en el fondo de la mar caída,
anhelos de un amor corto y risueño,
ya nunca volverán, se van, se esconden,
los llaman, es inútil, no responden,
ya los cubre el sudario de mis sueños…
Hace tiempo se fue la primavera…
llego el invierno fúnebre y sombrío.
Ave fue vuestro amor… ave viajera…
y las aves se van cuando hace frío…
Una poesía de puño y letra de mi mami, (si, mi mami, esa genial mujer que me parió).