Ebook de La ciudad de un billón de sueños

Libros, relatos y cuentos

Mi tocayo está todo emocionado porque acaba de publicar su ebook de La ciudad de un billón de sueños, son más de 60 textos seleccionados entre reflexiones, escritores y literatura, blogs y relatos.
Le aplaudo su forma de escribir que en lo personal a mí me gusta mucho, y como dice él, la forma de hacer feliz a un escritor es leyéndolo.

El ebook te lo puedes descargar acá y tan sólo cuesta un poco más de 4 dólares.
Apoyemos la moción y la creatividad en letras.

Enhorabuena tocayo!





Regalar libros es como regalar calzones

Libros, relatos y cuentos, Palitrochadas

Ahora con lo de la FIL me regalaron un libro, un libro que veo y pues la portada esta chula, tiene buen diseño y lindos colores; pero la individua que me lo regaló parece que ni me conoce (y si, no me conoce… si no, no me lo hubiera regalado). Lo abrí, lo hojee y nada, se quedo como funcional escalón y les sirve a mis gatos para acceder a un estante de mi escritorio.

No es que sea yo una malagradecida, no, tengo claro que la intención es lo que cuenta; pero regalar un libro es cosa seria señores, para mí es como que si me regalaran calzones, es algo íntimo. Nadie, nunca, bajo ninguna circunstancia debe regalarle un libro a otra persona si no la conoce bien, necesitan de entrada saber si le gusta leer mas allá de las revistas de corazones o la sección de deportes del periódico de la comarca.

Es como una imposición de discursos, de gustos, de maneras de pensar. Con la música no es tan grave, pero pasa lo mismo. Sin embargo la gente dice cosas como “regálale un libro, no falla” y salen con textos como “Caldo de Pollo para el Alma del deprimido” o “Poesías de Amor para Señoritas Despechadas” … oh no!. A ver, no se me ofendan, no es que no tengan su muy respetable público, pero francamente regalar libros es difícil gente.

Si regalas un libro de amplias pretensiones intelectuales te arriesgas a que al que se lo regalas no lo entienda y si regalas algo muy comercial se sentirá insultado. Imaginen regalarle a su amigo extremo-anarquista-darketo que odia los estereotipos y que está en contra de la industria hollywoodense “El Código Da Vinci” o la saga esa del crepúsculo. Ven de lo que hablo?

En fin, el título del libro que me dieron no lo puedo poner porque hay gente que estimo y que lee este blog y pue’que se me ofenda. Pero de verdad, ahora para los intercambios navideños no regalen libros, evítense la fatiga y la posible mala cara con seño fruncido que les harán; mejor regalen chocolates, calcetines, abrazos, sesiones de muy buen sexo… que se yo, pónganse creativos.

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Fidelidad e infidelidad

Libros, relatos y cuentos, Para oídos sordos

Por más hombres con que yo hubiera entretenido mi apetito o más mujeres con las que tu hubieras hecho lo propio, al oír tu voz supe que yo seguía siendo tu mujer y que tú eras mi hombre, y supe que la fidelidad es algo mucho más profundo que comer por unos momentos en otra mesa, diga lo que diga ésta o aquella cultura. La fidelidad es algo que se lleva en el alma, no en el cuerpo, y se mantiene solo con sinceridad, sea lo que sea que hayas de explicar a tu compañero; precisamente por eso, porque le puedas explicar absolutamente todo y que con él puedas salirte del teatro de todos los días porque seguirá siendo tu compañero. A quien has de ocultar algo nunca será tu compañero, tan solo tu marido, y eso… no es nada.

Fragmentito tomado de “Quince: el viaje de la Diosa”

y además me encontré  este post de Alejandro Jodorowsky lleno de verdades y realidades sobre el tema.

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Poesía: A solas

Libros, relatos y cuentos

A solas

¿Quieres que hablemos?
Está bien, empieza,
habla mi corazón como otros días pero no…
¿Qué dirías?

¿Qué podrías decir a mis tristezas?

No intentes disculparte, todo es en vano,
ya murieron las rosas en el huerto,
al campo verde lo secó el verano.
Y mi fe en tí como mi amor ha muerto.

Amor arrepentido,
ave que quiere regresar al nido,
a través de la escarcha y la neblina.

Amor que vienes atareado y fuerte,
donde fuiste feliz ya todo ha muerto.
No vuelvas, todo lo hallarás en ruinas.
¿A qué has venido?
¿Para qué volviste?
¿Que buscas?..
nada habrá de responderte,
está sola mi alma y estoy triste,
inmensamente triste, hasta la muerte.

Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron
y se fueron cansadas de no verte.

Cuando por primera vez en mi camino te encontré,
reían los campos en la alegre primavera,
todo era luz, dulce aroma y armonía.

Hoy todo cuan distante,
paso a paso sola voy por la desierta vida,
nave sin rumbo entre las revueltas olas,
pensando en las tristezas del ocaso
y en las tristezas de las almas solas.

Entorno la mirada,
no combina con esperanzas ni páramos sobrios,
los nidos en la nieve están vacíos.
Y  la estrella que amamos ya no alumbra,
el azul de tus sueños y los míos.

Partiste para mi ignota lontananza
cuando empezaba a descender la sombra ¿recuerdas?…
Te imploraba mi esperanza,
pero ya mi esperanza no te nombra,
no ha de nombrarte ¿para qué?

Vacía está el aura y la historia yace trunca.
¿Ya para que irradia el día?
¿Ya para que decimos todavía?
Así una voz grita en nuestras almas… ¡nunca!…

Dices que eres el mismo, que en tu pecho
la dulce llama de otros tiempos arde,
que el nido del amor no está deshecho,
que para amarnos otra vez no es tarde.

Te engañas, no te creas,
la desdicha echó en mi corazón fuertes raíces
y la fe de otros años no me escucha,
quedó de sueños mi ilusión desnuda,
y no puedo creer lo que me dices…
no lo puedo creer…
mi fe burlada.

Mi fe en tí amor perdido,
es ancla de una nave destrozada,
ancla en el fondo de la mar caída,
anhelos de un amor corto y risueño,
ya nunca volverán, se van, se esconden,
los llaman, es inútil, no responden,
ya los cubre el sudario de mis sueños…

Hace tiempo se fue la primavera…
llego el invierno fúnebre y sombrío.
Ave fue vuestro amor… ave viajera…
y las aves se van cuando hace frío…

Paula Chávez
San Martín de Bolaños, Jalisco.
7 de Julio de 1965

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Una poesía de puño y letra de mi mami, (si, mi mami, esa genial mujer que me parió).

De egos y lencería exótica

Libros, relatos y cuentos

En días pasados, a regañadientes acompañé a una amiga a una tienda de lencería erótica a comprarse un estrafalario y exótico atuendo, que disque para endulzarle los ánimos y los ojos al individuo de sus preferencias. Como en este momento carezco de ganas y sobre todo de centavos para andar zarandeando la libido, me rehusé al principio pero termine por ceder.

Sin embargo, al entrar y ver tanto encaje, listón y transparencias, ganas no me faltaron de hacerme de una atrevida prenda de aquellas, algunas muy glamurosas y otras tan explicitas a los ojos, que aún cualquier dama de dudosas polendas se habría asustado. En lo personal no he tenido una de esas cosas porque no las he necesitado, a lo más que he llegado es a ponerme una elegante tanga de encaje, pero no me la han dejado encima el tiempo suficiente como para agarrarle el gusto y hacerme usuaria frecuente ¡ja!.

No voy para nada en contra de tan destapados ajuares, de hecho recuerdo que cuando era una mozalbeta carente de añejo criterio vi una película de Brigitte Bardot enfundada en un baby doll con unos sexys zapatos, me impresionó tanto aquella imagen que me dije a mi misma que cuando fuera grande, me iba a vestir así y esperar a mi marido en la puerta cuando llegara de trabajar (hey… entiendan ustedes que tenía yo escasos 10 años).

Los años pasaron y al crecer me di cuenta que no se ocupa marido para hacer esas cosas, así que ya lo hice y al cabo mi fantasía ha quedado saldada.

En fin, que estábamos escogiendo colores y tallas cuando sonó el teléfono de mi amiga, era el ya mencionado prospecto, se escuchaba su voz altisonante, preguntándole dónde y en compañía de quién estaba. En mi cejas arqueadas se vio reflejada la frustración que me causó semejante y desfachatada muestra de misógina patanería; yo, a decir verdad me quejo de vez en cuando al sentirme sola cuando mis hormonas se azotan en modus emo, pero me alegré y suspiré aliviada de tener un ego enorme y bastante creído como para no dejarme tener a alguien así como pareja.

En mi experiencia, me he dado cuenta que bien puedo soportar muchas cosas que me incomodan, pero por nada del mundo puedo soportar que me digan que hacer, que no hacer o quieran poner cualquier tipo de control sobre mi adorable ser invadiendo mi privacidad. Bufo como gata enojada y se me erizan los cabellos de la nuca.

Le dije a mi amiga que el tipo ni valía la pena como para la prenda en cuestión, que la próxima vez que comprara uno fuera para mostrárselo a alguien menos carente de estupidez. La saqué de inmediato de ahí y nos fuimos a tomar un café para remojar la contrariedad y el desencanto.

De las habilidades pa’l volante

Libros, relatos y cuentos

Yo, a diferencia de muchos de mis congéneres masculinos que aseguran ellos tener “el don de conducir por naturaleza” (cuando entenderán que no se trata de género señoritos, sino de la habilidad o en su defecto la falta de ésta, porque hay cada idioto suelto por las calles. Lo gracioso es que todos estos seres de tripié se creen unos chingones manejando …ay ternuritas ) bueno, que les decía que yo ni me agüito y reconozco que en lo que respecta a mi persona, no nací con unos genes instalados que me permitiesen trasladar honrosamente un vehículo de un lugar a otro, y como muchas féminas en este mundano y misógino país aprendí a manejar a mentadas de madre, si las de a grito pelado de los transeúntes y conductores que pasaban por la calle los primeros días que andaba yo con automotor en mano.

Un buen día que mi necesidad se acrecentó de andar pisando las calles con un hule más allá que el de las suelas de mis zapatos, recuerdo que fui y me compre mis clases de manejo a una de esas escuelitas poseedoras de flamantes tsurus del año con dos clutch y dos frenos.

El instructor era un tipo de mal talante que tenía una de esas miradas vulgares e inquisitivas y al parecer carente total de la paciencia digna del santo Job.

-¡¡¡Despaciiitooo señorita!!! Ayy de veras.. a ver, saque el clutch despacito, ¡¿qué no entiende ud. lo qué es despacio?!
- Oígame, que poca paciencia la de usted  ¿no ve que lo estoy sacando despacito?…
- Si lo hiciera como le estoy diciendo no se le apagaría, a ver, oríllese…

Total que después de una semana ni aprendí, ¡ja!, aunque el tipo me enseño la vida dura del tráfico citadino al meterme a convivir con camioneros y señoras de camioneta igual de ineptas en habilidades al volante que yo (menos mal que en aquél entonces los microbuses eran más chiquitos y no invadían dos carriles como lo hacen ahora). Recuerdo que el ultimo día le dije que me merecía un premio nada más por identificar las dos primeras velocidades de la reversa (la cual por cierto estaba durísima… hey, sin albur).
Nada que ver con mis tempranos intentos y aquel individuo con el que salía en la prepa que quiso enseñarme a manejar para ver si yo “aflojaba”.

… jajajaja espera.. poco a poquito, frénale… tu tranquila… jajajaja … despacio cariño, que casi nos matas.. jajajaja

Ay todo lindo él.

Finalmente, cuando me hice de mi cochecito y evitar que cada mañana se me partiera el corazón al dejarlo guardado en la cochera e irme al trabajo en camión, acepté las clases de mi cuñado que por andar quedando bien con mi hermana aguantaba mis burradas al volante, y a la vez las de una amiga que en lugar de gritarme cuando cuasi atropellaba gatos, lo tomaba con filosofía y nada más se reía de mi incompetencia.

Y así fue como alguien de mis polendas se adentró a transitar por este incauto mundo sobre cuatro ruedas.

¿Les cuento un cuento?

Libros, relatos y cuentos, Palitrochadas

Había una vez una estúpida princesa que creía algún día encontrar su príncipe azul, hasta que se enamoró de un pendejo que jamás estuvo listo. Luego la misma princesa creía en encontrar la felicidad hasta que se topo con el desamor y la malcogidez; y luego esa misma princesa, aún después de todo creía en los finales felices, pero finalmente en su espera, por su miedo a caer en la desolación se conformaba con sapos consoladores buscando amor en el sexo y la pasión.

Y ahí la historia de la princesa, que puede ser ambigua, ya que puede no tener un final feliz pero no necesariamente la princesa fue infeliz para siempre, toma entre las posibilidades de su realidad lo que más le convenga y ciertamente no la pasa tan mal.

Nota: ¿Qué?, en algo tenía que emplear esta imagen, la cual por cierto, no sé a que genial ilustrador pertenece, la alcancé a rescatar de un mundano sitio antes de que la vetaran.

Así empezó todo

Cosas sexosas, Libros, relatos y cuentos

Se me sonrojan las mejillas y mi cara se ha vuelto tan roja como un tomate, y no es para menos, ya que me han invitado a participar en un concurso para relatos eróticos en el genial y altamente recomendable blog Erotikamente, cuyos menestres sexosos escritos ahí son de buena calaña, y pues me he animado a participar para deleite o desgracia de ustedes mis amados lectores.

He hecho ya varios borradores y he sacado buenos relatos, no sé aún si los meteré a concurso, quizá se quedarán por ahí para satisfacción mía, propia de mí, o a como están los tiemposde crisis igual los vendo como guión inspirador para una porno, en fin, que a lo mejor solo publico este, que quizá no sea el mejor, pero en este momento es el que más le cuadra a mi impúdica persona; que por cierto esta más que dedicado a mi pasión insana, y con un buen trozo de lujuría como cereza para el pastel (disfrútalo ricura), y a ustedes no me queda más que invitarles a que lo lean, claro, bajo la advertencia de que contiene lenguaje erótico explícito, para que no se me paniqueen por ahi del 4to. párrafo.

Ah! y no dejen de leer los otros, que para culturizarse en estos temas están bastante bien..

Iba yo a publicarlo por allá en aquel blog, pero como La Palitroche le entra a todo, ni modo, y a riesgo de que Mr. Google me tache de indecente por utilizar palabras que no se escuchan en una tertulia común y corriente pues apechugo.

Bueno pues lean, lean.. y no juzguen por favor… solo voten si les gusta o abstenganse de..  si no. Gracias.

Advertencia: Si eres menor de 18 años, ni des clic en el enlace para continuar, no quiero yo ser la culpable de tus pubertas calenturas.

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Consejos realistas para escritores

Libros, relatos y cuentos

A menos que seas una eminencia en redacción, periodista o escritor de tiempo completo, seguramente eres un novato como yo, que empecé a preocuparme en serio de la ortografía, los puntos y las comas en el mismísimo momento que comencé a escribir en un blog.
Así que para aquellos cortos en las cuestiones escribanas, aquí van unos consejos que más bien parecen mandamientos del escritor Stephen Vizinczey. Me los encontré en un genial blog que acabo de descubrir: La ciudad de un billón de sueños.
Así que para eso de acomodar las letras y tratar de formar una oración más o menos decente o que nadie pueda olvidar, no nos caería nada mal, más que las cuestiones técnicas es acerca de los temas y la forma en que los abordamos, además que lo maneja con un fantástico sentido del humor.

1: NO BEBERÁS, NI FUMARÁS, NI TE DROGARÁS
Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes.
2: NO TENDRÁS COSTUMBRES CARAS
Un escritor nace del talento y del tiempo…. Tiempo para observar, estudiar y pensar y no puede permitirse el lujo de desperdiciar una sola hora ganando dinero para cosas que no son esenciales. A menos que tenga la suerte de haber nacido rico, es mejor que se prepare para vivir sin demasiados bienes terrenales. Es cierto que Balzac obtenía una inspiración especial de la compra de objetos y la acumulación de enormes deudas, pero la mayoría de personas con hábitos caros son propensas a fracasar como escritores.
- La continuación está por acá.

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Si para ganar centavos, sólo con las ganas es suficiente

Libros, relatos y cuentos, Palitrochadas

Desde siempre supe que si me quería dedicar a esto de lo gráfico y que si quería vivir de hacer monitos, era cuestión de puro gusto y no para llenar la billetera. Bien me lo decía mi santo padre cuando le dije que me iba a dedicar a esto del dibujo y demás enjutes artísticos, – “pero hijita,  si ya que te gusta dibujar mejor  porque no te metes de arquitecta y sirve que de paso terminas por construir la casa, que me preocupa que en un futuro no puedas ni mantenerte, de eso a lo otro puede que no saques ni para tu dentadura cuando estés vieja”-.
-Vaya con el apoyo moral- dije yo, y aún así ingrese a la escuela de artes.
Ahora veo que por lo menos me ajusta para mi dentadura cuando este vieja.

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