En días pasados encontrábame yo sufriendo de propuestas indecentes de parte de un amigo, y digo sufriendo porque en serio el maldito desgraciado es encantador, pero algo que provenía de mis adorables tripas (aparte de los gruñidos por los tacos al pastor que me engullé) me dijo: no, forget it!, así que le dije “gracias, pero no, gracias”. Y no es que ande yo tan desprovista de necesidades pasionales y ganas de satisfacerlas, pero hay que saber cuándo y con quien.
Las relaciones como los son la del amigo con el que coges periódicamente o los acostones de una noche con alguien con quien no tengas intenciones de repetir son complicadas, y hay que saberlas llevar, porque la realidad es que la calentura hace lo suyo y luego la química también hace lo suyo y si uno acepta irse con alguien a quien ya se le tiene cariño de amistad, es muy fácil clavarse y no saben, (neta no saben) lo difícil que es salir de ese hoyo. Sobre todo para las mujeres que somos emocionales hasta los tuétanos.
Si, si… ya se sabe que lo ideal sería estar enamorado de alguien maravilloso, que te coja bien y que además te quiera en serio y tenga algo que ofrecerte; pero seamos realistas gente, llegar a ese estado bienaventurado está muy cabrón.
Y luego está la moral de allá afuera, en este bendito país puritano y mocho de pensamiento es una blasfemia promover relaciones de esta calaña. Y si te hallan en una de esas ¡ahí de tí! … serás juzgado y apedreado por el desprecio.
Pero dejando de lado la moral, las relaciones de este tipo son para tomárselas con cautela y sí y solo si uno realmente lo quiere y lo podrá manejar. Así que si en verdad se va uno a despreocupar de asuntos románticos y darle gusto al esqueleto, debe haber ciertas reglas a seguir:
- Asegurarte de que el quever no sea un(a) psicópata,
- que si lo es… pues al menos que este bueno y este guapo o que sepa ser buen amante. Ja!
- que domine, entienda y apechugue las reglas básicas de convivencia (es sexo, probablemente también habrá camaradería en algún punto, pero solo eso. Sexo, punto y se acabo).
- Que no sea alguien que ves frecuentemente, hay que mantener cierta distancia.
- Se debe estar alertas de las consecuencias.
- Sexo protegido en todo momento, hay que cuidarse bien y tener condoncitos disponibles siempre.
- Y también hay que cuidar al corazón o de plano dejarlo guardado en el armario mientras sale uno a pasear, a veces uno se enamora sin darse cuenta o sin intención de hacerlo.
- Que no sea tu mejor allegado o más querido/antiguo/imprescindible amigo porque si la relación necesita acabarse se agrian las cosas.
- No andes buscando el amor verdadero o algo serio en este tipo de relaciones, podría resultar en algún raro caso, pero ni te compres la idea, nunca hay nada seguro.
Como sea, la realidad es que muchas veces los prejuicios ganan y hay que saber que queremos… y ser maduros emocionalmente, porque mientras, podemos estar brincando de una relación de estas a otra, que para diversión está muy bien, pero no son formas sanas de vida ni maneras de encontrar lo que estamos buscando, porque podríamos salir lastimados en el proceso y lastimar a otras personas.
Y finalmente pues ahí están las tiendas de enseres eróticos, digo, en caso de que sea mucha la necesidad.


