Cartas sucias a Nora

Cosas sexosas

Si han leído al escritor irlandés James Joyce, esto va a encantarles y si les gustan las lecturas lascivas, pues más.

Por ahí me encontré en el twitter la traducción de las cartas que Joyce escribió a su mujer, Nora; en ellas se refleja ese amor pasional, perverso y extraño que solo se da pocas veces en la vida con una pareja.

Es un placer echar un vistazo morboso a dichas letras de contenido sexoso, vayan y lean con la mente predispuesta, sé lo que les digo.

Go, go go!

Cartas lascivas de James Joyce a Nora

Por acá las cartas originales en inglés.





Para quien quiera ser amante

Cosas sexosas, Para oídos sordos

El otro día una joven alma en busca de consejo me pregunto qué se sentía ser amante. ¿Qué?, ¿Acaso se me ve en la cara que sé lo que es ser amante o qué diablos? Ja!

Pero no, no me ofendí, ni escandalice; sí, he sido amante ¿y?, son cosas que muchos  de nosotros  hacemos, pero de las que preferimos no hablar. De hecho ya había escrito este post sobre eso.

No me importan los juicios que hicieran acerca de mi por ser una amante, hace mucho dejo de importarme. Como todo, ser amante  tiene su lado bueno (buenísimo ja!) y malo (si, muy malo), no digo que no lo recomiendo, sólo cuento mi experiencia, aunque lo que he aprendido es que este tipo de relaciones no son relaciones de ganar-ganar.

Pero aún así, si te vas a aventar al ruedo, hay cosas que debes saber acerca de lo que es ser una amante:

-    Es tener que limitar los momentos y ser extremadamente inteligente para no perder nunca de vista de qué se trata.

-    No te enamores, entendiste? NOTEENAMORES. ¡¡¡Que no!!!

-    Es también sentir una pasión irrefrenable que te haga olvidar en ese momento todo, que valen tanto la pena esos instantes que eres capaz de lo que sea. No se trata sólo de sexo, se trata de entregarte. De aprender a ansiar a tu amante y disfrutar sentirse ansiada.

-    Debes olvidarte de la culpa, el remordimiento y el mundo alrededor. Si no puedes con ello, olvida todo lo anterior, ni te metas.

-    Tómalo como una aventura porque tú serás tomada de la misma manera. Debes tener muy en claro que una amante jamás cubrirá el 100% del tiempo del otro. Siempre habrá cosas más importantes o gente más importante que tu, y no deberás molestarte por ello.

-    No reclames, ni tiempo ni atención. Disfruta del tiempo que te da. Digamos que él tiene tiempo de sobra que te puede dedicar pero jamás le orilles a ponerte delante de nada ni de nadie. Primero es su mujer, luego su trabajo y cuando tenga tiempo, será tiempo de ti.

-    No te creas todo lo que te diga, no le creas todas las palabras bonitas, algunas no son reales, solo son producto de la calentura, no le creas cuando hable de su mujer, su mujer no es una arpía que no lo valora, si fuera así ya la hubiera dejado, no la desprecies ni hables mal de ella. Tú no sabes la vida que realmente llevan si no lo ves con tus propios ojos. Su esposa, su novia, no es una estúpida, es una mujer que quizá no le puede dedicar todo el tiempo, o tiene otras cosas en la cabeza, razón por la cual “lo ha descuidado” un poco o no sabe darle lo que el busca y por eso te busca a ti. Sé consciente de que es una mujer que merece respeto, no porque tú te acuestes con su marido o novio significa que te quiera más a ti que ella, eso jamás pasará.

-    No te inventes historias en tu cabeza. El no es tu media naranja perdido con otra. Si empezaste una relación como la amante, eso siempre vas a seguir siendo, no te hagas esperanzas de que la deje, si él no toma la iniciativa, que te quede muy claro que siempre serás la otra.

-    No te sorprenda que con el paso del tiempo te ponga menos atención. Eres como una especie de objeto, como juguete, que al principio causa sensación, pero que con el paso del tiempo ya se jugó con él y ya no es tan divertido. Cuando pierda interés en ti, será momento de alejarte.

-    Siempre va la cabeza antes del corazón, cuando comienza a suceder lo contrario es hora de aplicar la retirada porque todo se echa a perder. Y si te puedes ir sin despedirte, mejor. Nunca olvides en donde estas parada, ni perder de vista que es algo que tiene caducidad. Se vive como enfermo terminal, pensando que tienes que disfrutar cada momento como si fuese el último así que así hazlo.

Finalmente llega un día que aún con toda tu “sabiduría” y vivencias no puedes dormir como se debe y puedes pasar toda la noche dando vueltas y teniendo pesadillas horribles. Y despertar con la terrible verdad: La realidad es que la única compañía que tienes al lado a las 3 de la mañana cuando necesitas abrazar a alguien es la soledad.

O la otra es que en algún momento, a él se le va a pasar la emoción, se le van a pasar las ganas de tenerte, del peligro… o le va a entrar la cruda moral, porque a todos les llega, tarde o temprano, y en ese momento te va a dar las gracias por haberle prestado tus nalguitas.

Evítate la fatiga de pensar que va dejar a su pareja, porque no va a dejarla, nunca lo hacen, y en el remoto caso de que fueras una excepción ¿de verdad quieres pasar a ser esa mujer? , lo más probable es que si engañaron contigo te engañarán a ti.

El chiste es disfrutarlo mientras dure y retirarte antes de que salgas lastimada y que puedas lastimar a alguien, nunca pierdas de vista que no es tuyo, porque ya es de alguien más (y no hablo en el sentido de “pertenecer”, nadie le pertenece a nadie, sino me refiero al sentido de estar, amar, preferir a…). No estás en un juego, sobre todo cuando metes las emociones, y más  las mujeres, que difícilmente estamos excentas de ellas y  sentimos el agua hasta el cuello sin que nos importen los pulmones explotando.

Déjalo cuando estés segura de que ya estás cansada, de que no puedes más… el día que sepas que eres lo suficientemente fuerte, o que estás lo suficientemente exhausta para no buscarlo, y para que si él lo hace puedas decirle “No”, sin hubieras, ni uno solo, y ese día te vas y te lo sacas de la entrepierna, la mente y si se te metió en el corazón, pos también; hazlo con tequila, parrandas o tú sabrás con que.

Llorarás y patearás y lo extrañarás y sentirás que te morirás, pero estarás bien, porque una vez que el dolor pase entenderás que fue lo mejor que pudiste haber hecho por tí. Este tipo de relaciones siempre expiden una factura muy alta…. y con esta inflación no estamos pa’ esas cosas.

Ah, pero eso sí, les aseguro que con todo y sus vaivenes, la aventura de ser amante es genial, yo en lo personal no me arrepiento de nada, aún con sus consecuencias  y como diría mi sabia abue “nadie te quita lo bailado” . Al menos ya tengo algo para escribir en mis memorias, que no digan que una no vivió. Y de las experiencias sumadas al acervo personal, ni se diga.

Mi postura acerca del sexo

Cosas sexosas

Para una fémina de mi calaña, cuya crianza alcanzó a ser arañada por los anticuados esquemas de que “el sexo es malo” y solo se podría tener acceso a el mediante marido en mano y dentro de un matrimonio bendecido y auspiciado por todas las leyes celestiales y terrenales, no me ha quedado de otra que hacerme autodidacta, y entre una relación y otra irme moldeando los conceptos y pensares sobre este sexoso tema.

Mi recién desempacada postura hedonista ante la vida me hace no idealizar al sexo ni darle un carácter de sagrado/prohibido, como no solo se acostumbra sino que se ha vuelto maña insoslayable en países predominantemente puritanos religiosos como éste, mi amado terruño al que pertenezco.

Arriesgándome a ser tachada de hereje y pervertida, (lo cual me tiene sin cuidado) la verdad yo lo entiendo como una necesidad fisiológica y un instinto de supervivencia, y no como una vergonzosa y/o necesaria tarea de procreación.
Lo considero de lo más natural y mundano, ah y no dejo de ponerlo en un pedestal, cosa rara ya sé, sobre todo viniendo de una mujer; y no es que las relaciones sexuales me parezcan sólo dignas de aquellos que se aman (no,no,no, nada más lejano a eso) si no que creo, son parte fundamental de nuestra humana existencia individual y como pareja, haya o no, un compromiso de por medio.

Nuestra sabia mamita naturaleza asegura nuestra preservación a través del placer, por lo que me considero una acérrima promotora de dicho acto siempre y cuando se tenga en condiciones de consenso, higiene y responsabilidad.

Es por eso que mi relación con el sexo, ha sido y será diferente dependiendo la etapa en la que me encuentre y qué tanto me haya zarandeado la vida, por lo que solo me limito a explicar que me abstengo de ponerle categorías morales mientras no se dañe la integridad física y mental propia o ajena.

Así que desde mi punto de vista, cada quien es libre de coger cuanto le dé la gana, con quien se le dé la gana y con cuantos se le dé la gana, si es que se dan esas condiciones.
He dicho.

Los malcogidos pueden hacer del mundo un lugar miserable

Cosas sexosas

Post de contenido sexoso, absténganse de leer si son ustedes puritanos, mojigatos o sus variantes…

Ya lo decía alguien por ahí: Amar y querer no es lo mismo que… chupar y lamer ¿ya?

Anécdotas mundanas como éstas hay muchas.

Anécdota  no. 1

El otro día anduve desprovista de mi amor de cuatro ruedas, así que tuve que viajar en camión hacia la chamba; el señor-chofer-conductor en cuestión, iba mentando madres y padres, pasándose los altos, bajando a la gente donde le diera la gana y no en las paradas oficiales, etc…ya saben, cosas comunes entre los conductores de transporte de la urbe, eso hasta que alguien de atrás confundido entre el populacho usuario que íbamos le gritó al conductor en cuestión que le hacía falta una vieja.

Anécdota no. 2.

Me encontraba yo haciendo fila  para llevar a cabo un trámite en una oficina de gobierno de la comarca, cuando una mustia cajera vociferó a los cuatro puntos cardinales que el sujeto que estaba en ventanilla no cumplía con los requisitos y papeles para dicho trámite, despidiendo con desdén al pobre incauto para exigir el paso del siguiente en la fila. Eso aunado a las amenazas a grito pelado de no atendernos a los demás si osábamos estar en la misma situación.
Un par de sujetos a un lado mío en la fila, carcajearon diciendo que la fémina en cuestión habría de ser una malcogida.

Dejando de lado el gran tache hacia la situación por juzgar a las personas, me quede pensando… dos veces en una semana salió a relucir el tema, y se me vino a la mente un post.

No por nada, pero me he topado con personas que van furiosas por la vida, y lo confieso, yo he sido una de ellas, no es que el amor no esté en sus vidas, a veces ni se trata de amor, se trata de estar más o menillos en paz, con tu mente, tu cuerpo, tu espíritu y tu sexo, si, sexo y vaya que lo digo yo, que no soy muy equilibrada que digamos.
Me decía una conocida el otro día que amaba a su marido pero este no la hacía feliz en las cuestiones sexosas, le dije lo primero que me vino a la mente: ¿cuánto tienes que ver tu y cuanto tiene que ver él?. Muchos hombres se quejan de sus mujeres… que no saben, no se animan, etc.. ¡pues enséñenlas señores! Y si ellas les salen con algún buen conocimiento sexoso, ni pregunten de donde lo sacaron, no cuestionen, solo acéptenlo y disfrútenlo; luego por eso las mujeres se cohíben.

Y las mujeres, en serio que ignoramos muchas cosas, nos enseñaron a ser niñas decentes, no sabemos lo que es abrir las piernitas por mera convicción.
Hay mujeres que no saben lo que es recibir el amor encarnado en un miembro erecto y amoroso que se funde con una y que nos transporta, nos eleva y nos conecta con el infinito. Claro, entre otras cosas. Ya lo decía alguien por ahí: “Y es que todos sabemos lamer, pero pocos sabemos mamar”. Amar y mamar, no es lo mismo que lamer y querer. El amor y el buen sexo parecieran como la riqueza en este país, están mal repartidos, o tal vez solo llegan a quienes los buscan, o a quienes son capaces de apostar todas sus bolas por la causa perdida.

Por eso o porque la madre naturaleza guarda secretos inconfesables, el mundo está lleno de gente malcogida. O sea, no es que no lo hagan (incluso a veces lo hacen, y mucho… y con quien sea), el asunto es que lo hacen mal, de hueva, como si les metieran un supositorio por atrás o de plano fornican como los animales en el zoológico, sin siquiera verse a los ojos. ¿Que como lo sé? Bueno, me lo han hecho a mí, yo lo he hecho y a los demás pues es cosa nada más de verles las caras.

Cuando uno tiene un buen orgasmo con el ser amado, cuando uno desquita las horas-nalga de estrés de los quehaceres del hogar, de la escuela o la oficina con horas-pelvis en la cama, en el coche, en donde se pueda, (el escenario es irrelevante, cada quien sus fetiches), el mundo se transforma y la sonrisa te brota sin pedir permiso.

Los malcogidos hacen miserable la vida de quienes las rodean, ni me digan que no se han topado con uno. Desde las madres que hacen de la vida de sus hijitos un infierno hasta los jefes de oficina o las maestras de la escuela.

Si hacer el amor no te parece el punto supremo del éxtasis amoroso, si no se te hace una de las razones más convincentes para vivir esta vida, si en cada orgasmo no ves la cara de Diosito sonriéndote o al Diablo muriendo de envidia entre tus piernas, entonces debo decirte, con todo respeto, que eres un malcogido(a). Y podrás triunfar en la vida, llegar a ser presidente, tirarte a quien quieras, detener los cheques, estropear los trámites burocráticos, ser mal conductor de camión, escribir veinte novelas y post, traumatizar a tus hijos o vengarte de la humanidad, pero vengarse no es venirse y aunque tengas al mundo a tu disposición eso no podrá llenar tus huecos.

Así que… queridos míos… procurémonos no ser unos malcogidos, hagámoslo por nosotros mismos y de verás… más que nada por el bien del mundo.

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Los frees son cosa seria

Cosas sexosas

En días pasados encontrábame yo sufriendo de propuestas indecentes de parte de un amigo, y digo sufriendo porque en serio el maldito desgraciado es encantador, pero algo que provenía de mis adorables tripas (aparte de los gruñidos por los tacos al pastor que me engullé) me dijo: no, forget it!, así que le dije “gracias, pero no, gracias”. Y no es que ande yo tan desprovista de necesidades pasionales y ganas de satisfacerlas, pero hay que saber cuándo y con quien.

Las relaciones como los son la del amigo con el que coges periódicamente o los acostones de una noche con alguien con quien no tengas intenciones de repetir son complicadas, y hay que saberlas llevar, porque la realidad es que la calentura hace lo suyo y luego la química también hace lo suyo y si uno acepta irse con alguien a quien ya se le tiene cariño de amistad, es muy fácil clavarse y no saben, (neta no saben) lo difícil que es salir de ese hoyo. Sobre todo para las mujeres que somos emocionales hasta los tuétanos.

Si, si… ya se sabe que lo ideal sería estar enamorado de alguien maravilloso, que te coja bien y que además te quiera en serio y tenga algo que ofrecerte; pero seamos realistas gente, llegar a ese estado bienaventurado está muy cabrón.

Y luego está la moral de allá afuera, en este bendito país puritano y mocho de pensamiento es una blasfemia promover relaciones de esta calaña. Y si te hallan en una de esas ¡ahí de tí! … serás juzgado y apedreado por el desprecio.

Pero dejando de lado la moral, las relaciones de este tipo son para tomárselas con cautela y sí y solo si uno realmente lo quiere y lo podrá manejar. Así que si en verdad se va uno a despreocupar de asuntos románticos y darle gusto al esqueleto, debe haber ciertas reglas a seguir:

- Asegurarte de que el quever no sea un(a) psicópata,
- que si lo es… pues al menos que este bueno y este guapo o que sepa ser buen amante. Ja!
- que domine, entienda y apechugue las reglas básicas de convivencia (es sexo, probablemente también habrá camaradería en algún punto, pero solo eso. Sexo, punto y se acabo).
- Que no sea alguien que ves frecuentemente, hay que mantener cierta distancia.
- Se debe estar alertas de las consecuencias.
- Sexo protegido en todo momento, hay que cuidarse bien y tener condoncitos disponibles siempre.
- Y también hay que cuidar al corazón o de plano dejarlo guardado en el armario mientras sale uno a pasear, a veces uno se enamora sin darse cuenta o sin intención de hacerlo.
- Que no sea tu mejor allegado o más querido/antiguo/imprescindible amigo porque si la relación necesita acabarse se agrian las cosas.
- No andes buscando el amor verdadero o algo serio en este tipo de relaciones, podría resultar en algún raro caso, pero ni te compres la idea, nunca hay nada seguro.

Como sea, la realidad es que muchas veces los prejuicios ganan y hay que saber que queremos… y ser maduros emocionalmente, porque mientras, podemos estar brincando de una relación de estas a otra, que para diversión está muy bien, pero no son formas sanas de vida ni maneras de encontrar lo que estamos buscando, porque podríamos salir lastimados en el proceso y lastimar a otras personas.

Y finalmente pues ahí están las tiendas de enseres eróticos, digo, en caso de que sea mucha la necesidad.

Si hubiera yo sido emperatriz romana…

Cosas sexosas

Yes.. no, no, no…..YES!!

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(La emperatriz Ninfo, la actriz Madeline Khan, pronuncia al final: I love quick time harsh, un juego de palabras: ‘amo lo rapidito, duro’)

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Ni tan alejado del amor

Cosas sexosas

Ya sabes que soy más bien enamoradiza, romántica, pasional… y también poco constante… dispersa… y a veces hasta egocéntrica…

Pero contigo todo fue diferente. Pienso en todas las cosas buenas, en la fortuna de haber reconocido mi capacidad para sentir otra vez, para vivir… pienso en todo lo que crecí y aprendí contigo, en lo mucho que llegué a sentir por tí, en lo emocionante que fue tener un corazón desbordado, acelerado. Pienso también en tu naturalidad, en tu egocentrismo, tu ensimismamiento.

Y aun así me gustaba observarte y siempre me gusto tu compañía, disfrutar de esa sensualidad que emanas a mis ojos y aceptar que me gustas así como eres, con tus virtudes y tus defectos, con esa sombra en tu corazón que no te deja mostrarte como eres y esa pequeña luz que aún ilumina tu alma. A tu lado no me importaba el mañana, el presente era tan ardiente, no me importaba que me dejaras marcada, cada beso y mordida suave es un recuerdo del dolor y la pasión que disfrutamos y gozamos como si estuviésemos a punto de morir, de dejar este mundo donde nos conocimos por azares del destino.

Solamente cuando se ama de verdad es doloroso pensar en un futuro lejos de la fuente de tan inmenso placer, y es que yo, la mujer que ha visto muchas cosas, vivido de prisa y sentido en exceso, pedía al cielo que te dejara a mi lado, mucho, mucho tiempo, y aun en medio de la desesperanza, había días que no me importaba vivir en la sombra, en la soledad, todo valía  porque lo sentía verdadero e inmenso, y no me importaban tus lazos, no me importaba tenerte que dejar en tu jaula después de ser tu amante y tu amada.

Estaba  harta de rodar y rodar, de sentir y perderme en laberintos indecentes, de que el placer se quedara solamente en la carne, yo necesitaba una pasión tan tremenda como un gran accidente, de esos que no se olvidan, que dejan marcas, que arrancan lágrimas, así es aún mi amor por ti, desgarrante, apasionante.

Si, así es, y prentendo recordarte cuando este marchita, cuando mi cabello sea de color plata, y quiero que recuerdes como me apretabas, como mordías mi senos, como estremecías mi corazón, como tomabas mi piel suave que con tanto amor te regalaba, como me ponías en la posiciones más obscenas donde me volvía tan solo una hembra, donde estaba dominada, sometida, perdida; quiero que recuerdes como te hundías en mí, en este cuerpo entrenado para ser gozado, en este cuerpo que te aclamaba y se estremecía con solo verte u oír tu voz y en el cual me convertía en diosa sólo para tí.

Y aunque conocí bien las reglas de este amor, por unos instantes tú eras libre y mi libertad ya no era sinónimo de soledad, y esos momentos hermosos e inolvidables llenos de placer solo se comparaban con la sensación de verte llegar al orgasmo.

Y me gustaba verte así, desfogándote en mi, envenenando mi entraña, mi pecho o mi boca, retorciéndote del éxtasis que te podía ofrecer, sentía transformarme en una ninfómana entre tus brazos, me gustaba exprimirte hasta el cansancio. Tu sabes que yo soy la mujer que siempre estaba ahí pidiendo más, aquella que no tenia limite ni final, aquella que te amaba de manera tierna y de manera insana, aquella que podías dominar, me sentía como el ave fénix cuando te dejaba porque moría y cuando volvía a estar contigo renacía por sexo, por amor, por lujuria.

Y al final cuando la pasión desbordada acababa y cada uno salía a su vida cotidiana, me llevaba la sensación de tus manos explorándome, de tu sexo clavando mi sexo, la dulzura de tu boca y tu aroma de hombre atrapado entre mis piernas. Y no me importaba ser tu amante, ser impura, volverme tu puta, ni ser una sierva cuando bajabas tu bragueta, porque el amor que me hacias sentir me hacia escaparme de la realidad. Yo era la novia oscura, una ladrona, la otra, el lado oscuro de la luna, pero por extraño que parezca me volvía una luz inmensa al sentir tu tacto.

Sin embargo mi razón siempre fue mi ancla a la tierra y dialogando con mi corazón me hizo ver que tu eres un hombre fantasma que apareces y desapareces como una invocación, una sombra en el bosque de mis fantasías.

Y me gustaría que fueras real, que las palabras hermosas fueran cantos sinceros de amores puros e intensos, no placebos para la soledad de una mujer ordinaria en una ciudad ordinaria. Me gustaría decir alegremente que mis pasos no se pierden solitarios después de cada adiós, que ya tengo dueño y que la soledad sólo es un recuerdo.

Y juro que no importaba derramarme en deseos junto a tí, ni tampoco evocarte en la oscuridad de mi cuarto, con la boca en silencio y mi vientre ardiendo, no importaba tampoco el encuentro furtivo, ni nuestros pasos silenciosos en aquellos lugares donde dejábamos la esencia en las sábanas.
No ha pasado ni un día, ni una hora, ni un minuto sin que te tenga presente; cuando escucho alguna canción, cuando leo las páginas de un libro, cuando trabajo, cuando no concilio el sueño… cuando me vienen a la mente todos los recuerdos.

Pero esa misma realidad me mostró tu falta de amor, tu ausencia e indiferencia y finalmente el desinterés, y también me hace ver que no me desgarraré buscando amores imposibles, amores que no ofrecen nada, que no arriesgan ni sacrifican nada, que no tiraré mi tiempo intentando recuperar lo que nunca fue mío. Tú ahora solamente eres el compañero oscuro, aunque mi mente enferma te reclame y a mi lujuria intensa la hipnotices me alejaré de una vez por todas.

Tu cuerpo fue mi paraíso perdido, en el me encontré mujer, y en el vi morir tantas tardes y noches, allí escuché la lluvia caer y contemplé las estrellas otra vez.
Me va a costar olvidarte y mi corazón sangrará porque te ama, y mi cuerpo necio te reclamará porque te extraña, pero ya no te buscaré y te dejare ir como llegaste amore mío, así, suavemente.

Y cuando el tiempo pase, es muy probable que dejemos de ser importantes el uno para el otro y quizá seremos sólo el recuerdo de otro amor añadido a la lista de nombres de nuestros amantes, las tuyas y los míos, porque así es como terminan estas historias, que no están tan alejadas del amor aunque no sean el amor mismo.

Entes masculinos

Cosas sexosas, Para oídos sordos

De los entes masculinos que me han pasado por el alma, el cuerpo y la vida, (aclaro que no son muchos, si no soy tan hombreriega como yo quisiera oigan). De unos he aprendido equis cantidad de cosas que bien vale la pena hacer memoria, de otros supongo que no hicieron meritos para ser recordados y terminaron perdiéndose en las axilas del tiempo.

Hubo sujetos también que quise y pensé en su momento que eran los únicos en mi vida, les amé con toda la pasión retozona que soy capaz de dar, luego les sufrí y les lloré de manera dramática rayando en lo teatral, todo para darme cuenta, un poco o un mucho después, que el que les seguía era infinitamente mejor, mucho mejor.

Me di cuenta que no todos aquellos que te pintan la vida rosa, te enmielan la palabras y te prometen cosas y cosas jamás podrán hacerlo, en las relaciones (tomen nota imberbes) el valor lo dan los hechos, no las palabras, ni un papel, ni nada.

Hay algunos que dirían cualquier cosa, subrayo: cualquier cosa por meterse entre tus nalgas. ¡Aguas!

Que la primera vez que te enamoras, no te sale bien porque no sabes, y por eso quieres de una manera torpe, desbordada, desordenada.

Que sí hay algunos tipos geniales con alma de maestros que te hacen ver que existe el amor real, el de todos los días, el que te hace crecer, a pesar de lo que eres. Que te hacen ver que las costumbres no son malas, que a veces simplemente nomas basta con dejarse querer. Que te desean lo mejor de esta vida, y que hasta les da gusto saberte bien.

Que hay otros que puedes querer a los primeros diez minutos, amar a las 4 horas y el día siguiente completo, extrañar los viernes en la noche, y que pronunciar su nombre te suena hasta melódico.

Y otros tantos que sirven de amantes y solo eso porque nos son capaces de envolverse sentimentalmente, sin embargo te muestran que no es malo dejarte llevar de vez en cuando y si dejas el corazón de lado 5 minutos, te agarras de su mano apasionadamente conocerás ese lado de la vida reservado solo para quienes que se animan a vivir esos instantes.

En resumen, que de las relaciones pasadas en teoría aprendes lo que quieres, lo que no, lo que no puedes tolerar, en lo que puedes ceder, todo con su rango intermedio de etecés.

Y de todo eso, lo más importante es esto: saber cuándo es el momento para dejar ir y después del drama hacer recuento, contar tu historia con puntos, comas y letras mayúsculas como mero desahogo, para cultivar y prevenir a quien se deje y de paso para inmortalizar a los Carlos, Davids, Pedros o Josés que te pasan por la vida para recordarte de una u otra manera que eres una mujer inigualable, excepcional… chingona pues… y que solo por eso te mereces lo mejor. ;)

Sexo y 3 orgasmos

Cosas sexosas

Sexo, una palabra muy común ¿eh? y que llama nuestra  atención de inmediato… claro ¿y a quien no?… (Aceptémoslo, somos unos sucios pervertidos)… o no me digan que nomas yo, que difícilmente les creo… En fin, hace poco en mis abundantes horas de ocio debido a mi aquejante desempleo, me la he vivido metida en cursos de todo, desde tecnologías raras hasta de macramé, pero en una de esas me metí a uno de sexualidad, y la verdad he aprendido dos-tres cosillas interesantes.

Entre ellas que la sexualidad se lleva super bien con las emociones, por eso hay algunas personas que no las saben separar. Toda sensación de placer es sexual. Todo sentimiento es emocional. Por ejemplo, disfrutar unos tacos es sexual, amar a quien los cocino es emocional. ¿Capicci?.

Hay personas con las que tenemos sexo y tal cual sin amor, sin profundidad, es solo placentero, tan placentero como comerse unos buenos tacos; también hay personas a quienes amamos pero no tenemos sexo con ellas, como pueden ser nuestros parientes o amigos. Y por último, hay personas con las que combinamos el sexo y el amor, mm.. yomi… si ya de por si el sexo es rico y amar es rico, ¡imaginen tener sexo con amor!.. wow, ¡es delicioso!!, no me dejaran mentir quienes lo han experimentado. :P

Vayamos al punto pues…
Un orgasmo es una explosión interna de energía, que amplifica las emociones respecto a lo que o en quien estamos pensando en ese momento.

Es por eso que hay 3 tipos de orgasmos:
El primero es el orgasmo negativo, sí, aunque suene raro, existen. Es cuando experimentamos algún sentimiento negativo mediante el orgasmo; como en el orgasmo las emociones se incrementan y expanden, entonces la sensación es de enojo o frustración, el cuerpo termina no sintiéndose bien y en general no nos encontramos agusto, la persona con quien estamos puede o no tener nada que ver, es un sentimiento meramente personal ocasionado por acciones totalmente ajenas como un mal día en el trabajo, algún resentimiento guardado, etc.

El segundo es  el orgasmo placentero. Aquí es donde tenemos sexo y solo sexo, en donde lo único que se busca es desahogarse mientras se tiene placer inmediato, no involucra emociones negativas ni positivas, podemos sentirlo cuando nos masturbamos o con otra persona que nos cae bien y ya, o también lo hacemos con la persona que amamos pero en ese momento no metemos los sentimientos, es cuando por ejemplo le decimos a nuestra pareja: “¿que ondas amorcito, nos damos un ratito pa’ desestresarnos?

Estos encuentros no tienen nada de malo, aunque las mujeres nos confundimos y lo llamamos hacer el amor (ya ven que no somos nada emocionales ¡ja!), pero no, ese es otro tipo de orgasmo. Las mujeres podemos perfectamente tener un orgasmo meramente placentero y los hombres creo yo que también pueden “hacer el amor”. El problema es que tanto masculinos como féminas usamos las mismas palabras para los dos y tenemos un conflicto de expectativas.

El tercero es Hacer el amor. Aquí si, es cuando las personas experimentamos emociones profundas y positivas durante el orgasmo.  Se le dice “hacer el amor”, aunque no siempre sea “amor” lo que involucramos, sino mas bien experimentamos con la persona un sentimiento de cercanía, intimidad, complicidad, ternura , triunfo… en fin, cualquier emoción positiva.

El sentimiento puede ser hacia la persona con quien estamos o con nosotros mismos. Como en todo orgasmo las emociones se intensifican y como son emociones de las buenas, es en este orgasmo cuando en verdad nos llenamos de energía recuperando la energía perdida durante el mismo orgasmo. Por eso al terminar, en lugar de dormir queremos hacer algo mas como platicar, besarnos, hacer el amor otra vez o salir; nos sentimos bien y la sensación es más duradera, ¿no les ha pasado que cuando “hacen el amor” están de buen humor y felices por los dos o tres días siguientes? eso sucede. Y cuando hacemos el amor, generalmente nos sentimos muy unidos a la pareja, puede ser que el sentimiento sea hacia ella o él o simplemente nos sentimos tan bien que asociamos  ese sentimiento con esa persona.

Pero la realidad es que es posible cuando estamos en pareja que una persona viva un tipo de orgasmo y la otra de otro tipo. Bien tú puedes estar “haciendo el amor” y la otra persona solo experimentando un “orgasmo placentero” o viceversa.

Ahora, cuando no solo se trata de un encuentro sexual-genital, sino te encuentras con alguien y logras esa energía sexual intensa combinándose con las emociones en intensidad, ¡felicidades!, porque eso es lo que se llama “Éxtasis”.
El “Éxtasis” es un momento en que la emoción positiva es intensa y se suma a la intensidad sexual. Es la máxima expresión emocional y sexual que nos conecta con lo sagrado. Lo que algunos llaman el camino del monje, del pastor, y con otros terminajos.

Ojo: Tambien puede haber Éxtasis negativos, es cuando las sensaciones se amplifican junto con grandes emociones negativas, ahí podemos experimentar cosas como los celos pasionales, el odio, el deseo de muerte o el sadismo.

Bien, entonces ya vimos que el sexo y las emociones van de la mano y trabajan muy bien juntos, solo hay que procurar que estas últimas sean de las positivas para que todo vaya viento en popa en cuanto a algo prioritario o más bien complementario en nuestra vida como lo es nuestra sexualidad.

En fin, vayamos buscando orgasmos de los buenos que es gerundio. Cuídenselo.

Bibliografía: “La pareja multiorgásmica” de Mantak Chia y “Guide to getting it on!” de Paul Joannides

Bienvenidos al mundo del sexo (AIDES)

Cosas sexosas, ilustracion

Una ilustración bastante explícita como campaña de publicidad de la agencia Goodbysilverstein & Partners para la AIDES, una asociación francesa de lucha contra el sida, que se ha distinguido por su particular forma de promocionarse. Algunos recordarán aquel video animado de un pene en grafiti que no quería usar condón.

Para verla completa hagan clic en la imágen.

 

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