A producto de borrego$$$

Sacudiéndose la ignorancia Agregar comentario

Justo escuchaba los quejumbres de un compa acerca de la tortuosa relación que lleva con sus tarjetas de crédito, y cada que le escucho rumiar una vez al mes cual vaca en entrada de matadero, me acuerdo de cuando yo pasé alguna vez por eso.
Nuestros hábitos consumistas pueden hacernos mucho daño financieramente y repercutir en la economía de nuestra sociedad como no tienen idea.

Cada quien decide en qué gastar su dinero, eso no está entre dicho. Lo que hace diferente a cada consumidor es el por qué decidió comprar un producto y no otro similar. El primer criterio es, casi siempre, el precio. Obviamente, la calidad es algo que cualquiera con más de 3 neuronas en función consideraría.

Los 3 pesos que gano ahora que soy semi-independiente (y semi-austera a la par) hacen visita de doctor a mi monedero y en prontitud son repartidos para pagar mis necesidades humanas mensuales, lo cual me da la opción de poner otras variables a la ecuación. Por ejemplo: en casa nunca compramos verduras, frutas, carne, jamón, pan y otros alimentos en el súper. Preferimos tener un señor carnicero o ir con la doñita del mercado cercano (que por cierto, es más barato y las verduras están más frescas). Esto es además porque creemos en la comunidad y es preferible darle el dinero a un conocido que a un gringo negrero.

A restaurantes, yo casi no voy, pero cuando lo hago evito las cadenas comerciales. No tengo plan en el teléfono celular porque creo que gastar hasta 500 pesos al mes por farolear es demasiado. Nunca compraré algo que esté de moda,  porque me caga el borreguismo y su obsolescencia programada. Y rara es la vez que echo mano de la tarjeta de crédito.

A esos plastiquitos rectangulares con lindos y nacarados logotipos mercantiles los respeto, una vez que a base de guamazos aprendí que con ellos no se juega, ya que hace años casi me dejan literalmente en calzones al pagar una deuda que por descuido mío y de nadie más terminé pagando a más del 500 % de su valor.

Así que al escuchar a mi amigo exclamar: “oye, pago y pago y pago a mi deuda de la tarjeta y nomás no baja”. Le pregunté cuánto debía y cuánto estaba pagando al mes. Me dijo que sólo estaba pagando el mínimo.

“!Con razón!, no mames!”  le dije a punto de darle un zape en plena nuca…

Mi amigo asumía que estar al corriente con el pago mínimo le iba a permitir liquidar la deuda… cuando lo que hizo por unos meses fue solamente alimentarla para que se mantuviera en forma y en buen estado de salud.

Uno bien ternurita asume ingenuamente que le vas avanzando a la deuda,  pero cuando pagas el mínimo pagas sólo entre 5 y 10% de lo que debes y el banco te aplica tu tasa de interés sobre el ¡90-95% que dejaste pendiente!! (hay que recordar que en México las tasas van desde 15% anual para aquellos clientes consentidos que se dicen platino hasta 65% para los deudores populacheros de a pie) y más las tarjetitas de las tiendas departamentales, aguas con esas!, son las más chuchas, ya que generalmente son las que tienen las tasas de interés más altas.

Por cierto que me encontré una calculadora de la Condusef que te dice con santo y seña cuanto le debes a la tarjeta y neta que te da coraje cuantos pesos les desembolsas por no pagar lo que debes y a tiempo. Yo me metí  y puse una deudita que traigo pendiente, la cual juro que a producto de borrego aunque no coma, la pago este final de mes.

A como está el país estos días más nos valiera hacernos compillas inseparables de la austeridad, vestirnos de manta, ponernos a dieta budista y andar en modus de carmelitas descalzas, pero eso sí, sin deberle a nadie; bueno, está bien, quizá exagero… pero sí debiéramos mantener las tarjetas de crédito para las emergencias, no consumir a lo idiota, no comprar cosas que no necesitamos y ser infinitamente inteligentes con los gastos para no pagar de más.

Les dejo también con un genial blog que descubrí en un curso, ahora que ando en clases de finanzas y esas cosas, léanlo, por el bien de su cartera, de ahí saqué lo de la calculadora de la conducef.

Calculadora de la condusef.
Blog: Pequeño cerdo capitalista

Cuídenselo y cuiden sus centavos.




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