Give Me All Your Luvin’… el nuevo video de Madonna

Música

Y yo, siendo fan de huesito… por supuesto que no podía dejar de ponerlo acá.

You need to a flashplayer enabled browser to view this YouTube video

votar Comentarios desactivados




El arte, para aplacar tus demonios internos

Arte, Para oídos sordos, Sacudiéndose la ignorancia

Yo soy defensora de eso de recurrir a terapia cuando tus monstruitos internos te carcomen y no hayas para donde correr, pero desgraciadamente en nuestra cultura, aún en nuestros días todos llenos de tecnologías, mentes abiertas y redes sociales, en los que ya pocas cosas nos asombran, la gente aún le rehúye a la terapia… si, “eso de contarle a cualquier hijo de vecina con diploma en pared y diván mi vida mundana y personal… no me hace ni pizca de gracia” diría una amiga.

Leer más…

votar Comentarios desactivados

La parte fea…

Tanteadas

Una vez más he comprobado que la parte  “feíta” de las relaciones es cuando uno comienza a hablar de sus sentimientos.

votar Comentarios desactivados

Los malcogidos pueden hacer del mundo un lugar miserable

Cosas sexosas

Post de contenido sexoso, absténganse de leer si son ustedes puritanos, mojigatos o sus variantes…

Ya lo decía alguien por ahí: Amar y querer no es lo mismo que… chupar y lamer ¿ya?

Anécdotas mundanas como éstas hay muchas.

Anécdota  no. 1

El otro día anduve desprovista de mi amor de cuatro ruedas, así que tuve que viajar en camión hacia la chamba; el señor-chofer-conductor en cuestión, iba mentando madres y padres, pasándose los altos, bajando a la gente donde le diera la gana y no en las paradas oficiales, etc…ya saben, cosas comunes entre los conductores de transporte de la urbe, eso hasta que alguien de atrás confundido entre el populacho usuario que íbamos le gritó al conductor en cuestión que le hacía falta una vieja.

Anécdota no. 2.

Me encontraba yo haciendo fila  para llevar a cabo un trámite en una oficina de gobierno de la comarca, cuando una mustia cajera vociferó a los cuatro puntos cardinales que el sujeto que estaba en ventanilla no cumplía con los requisitos y papeles para dicho trámite, despidiendo con desdén al pobre incauto para exigir el paso del siguiente en la fila. Eso aunado a las amenazas a grito pelado de no atendernos a los demás si osábamos estar en la misma situación.
Un par de sujetos a un lado mío en la fila, carcajearon diciendo que la fémina en cuestión habría de ser una malcogida.

Dejando de lado el gran tache hacia la situación por juzgar a las personas, me quede pensando… dos veces en una semana salió a relucir el tema, y se me vino a la mente un post.

No por nada, pero me he topado con personas que van furiosas por la vida, y lo confieso, yo he sido una de ellas, no es que el amor no esté en sus vidas, a veces ni se trata de amor, se trata de estar más o menillos en paz, con tu mente, tu cuerpo, tu espíritu y tu sexo, si, sexo y vaya que lo digo yo, que no soy muy equilibrada que digamos.
Me decía una conocida el otro día que amaba a su marido pero este no la hacía feliz en las cuestiones sexosas, le dije lo primero que me vino a la mente: ¿cuánto tienes que ver tu y cuanto tiene que ver él?. Muchos hombres se quejan de sus mujeres… que no saben, no se animan, etc.. ¡pues enséñenlas señores! Y si ellas les salen con algún buen conocimiento sexoso, ni pregunten de donde lo sacaron, no cuestionen, solo acéptenlo y disfrútenlo; luego por eso las mujeres se cohíben.

Y las mujeres, en serio que ignoramos muchas cosas, nos enseñaron a ser niñas decentes, no sabemos lo que es abrir las piernitas por mera convicción.
Hay mujeres que no saben lo que es recibir el amor encarnado en un miembro erecto y amoroso que se funde con una y que nos transporta, nos eleva y nos conecta con el infinito. Claro, entre otras cosas. Ya lo decía alguien por ahí: “Y es que todos sabemos lamer, pero pocos sabemos mamar”. Amar y mamar, no es lo mismo que lamer y querer. El amor y el buen sexo parecieran como la riqueza en este país, están mal repartidos, o tal vez solo llegan a quienes los buscan, o a quienes son capaces de apostar todas sus bolas por la causa perdida.

Por eso o porque la madre naturaleza guarda secretos inconfesables, el mundo está lleno de gente malcogida. O sea, no es que no lo hagan (incluso a veces lo hacen, y mucho… y con quien sea), el asunto es que lo hacen mal, de hueva, como si les metieran un supositorio por atrás o de plano fornican como los animales en el zoológico, sin siquiera verse a los ojos. ¿Que como lo sé? Bueno, me lo han hecho a mí, yo lo he hecho y a los demás pues es cosa nada más de verles las caras.

Cuando uno tiene un buen orgasmo con el ser amado, cuando uno desquita las horas-nalga de estrés de los quehaceres del hogar, de la escuela o la oficina con horas-pelvis en la cama, en el coche, en donde se pueda, (el escenario es irrelevante, cada quien sus fetiches), el mundo se transforma y la sonrisa te brota sin pedir permiso.

Los malcogidos hacen miserable la vida de quienes las rodean, ni me digan que no se han topado con uno. Desde las madres que hacen de la vida de sus hijitos un infierno hasta los jefes de oficina o las maestras de la escuela.

Si hacer el amor no te parece el punto supremo del éxtasis amoroso, si no se te hace una de las razones más convincentes para vivir esta vida, si en cada orgasmo no ves la cara de Diosito sonriéndote o al Diablo muriendo de envidia entre tus piernas, entonces debo decirte, con todo respeto, que eres un malcogido(a). Y podrás triunfar en la vida, llegar a ser presidente, tirarte a quien quieras, detener los cheques, estropear los trámites burocráticos, ser mal conductor de camión, escribir veinte novelas y post, traumatizar a tus hijos o vengarte de la humanidad, pero vengarse no es venirse y aunque tengas al mundo a tu disposición eso no podrá llenar tus huecos.

Así que… queridos míos… procurémonos no ser unos malcogidos, hagámoslo por nosotros mismos y de verás… más que nada por el bien del mundo.

votar Comentarios desactivados

Bear

animación

Les comparto éste corto llamado “Bear”, del director Carlos Lopez Estrada.

BEAR from Carlos Lopez Estrada on Vimeo.

votar Comentarios desactivados

A producto de borrego$$$

Sacudiéndose la ignorancia

Justo escuchaba los quejumbres de un compa acerca de la tortuosa relación que lleva con sus tarjetas de crédito, y cada que le escucho rumiar una vez al mes cual vaca en entrada de matadero, me acuerdo de cuando yo pasé alguna vez por eso.
Nuestros hábitos consumistas pueden hacernos mucho daño financieramente y repercutir en la economía de nuestra sociedad como no tienen idea.

Cada quien decide en qué gastar su dinero, eso no está entre dicho. Lo que hace diferente a cada consumidor es el por qué decidió comprar un producto y no otro similar. El primer criterio es, casi siempre, el precio. Obviamente, la calidad es algo que cualquiera con más de 3 neuronas en función consideraría.

Los 3 pesos que gano ahora que soy semi-independiente (y semi-austera a la par) hacen visita de doctor a mi monedero y en prontitud son repartidos para pagar mis necesidades humanas mensuales, lo cual me da la opción de poner otras variables a la ecuación. Por ejemplo: en casa nunca compramos verduras, frutas, carne, jamón, pan y otros alimentos en el súper. Preferimos tener un señor carnicero o ir con la doñita del mercado cercano (que por cierto, es más barato y las verduras están más frescas). Esto es además porque creemos en la comunidad y es preferible darle el dinero a un conocido que a un gringo negrero.

A restaurantes, yo casi no voy, pero cuando lo hago evito las cadenas comerciales. No tengo plan en el teléfono celular porque creo que gastar hasta 500 pesos al mes por farolear es demasiado. Nunca compraré algo que esté de moda,  porque me caga el borreguismo y su obsolescencia programada. Y rara es la vez que echo mano de la tarjeta de crédito.

A esos plastiquitos rectangulares con lindos y nacarados logotipos mercantiles los respeto, una vez que a base de guamazos aprendí que con ellos no se juega, ya que hace años casi me dejan literalmente en calzones al pagar una deuda que por descuido mío y de nadie más terminé pagando a más del 500 % de su valor.

Así que al escuchar a mi amigo exclamar: “oye, pago y pago y pago a mi deuda de la tarjeta y nomás no baja”. Le pregunté cuánto debía y cuánto estaba pagando al mes. Me dijo que sólo estaba pagando el mínimo.

“!Con razón!, no mames!”  le dije a punto de darle un zape en plena nuca…

Mi amigo asumía que estar al corriente con el pago mínimo le iba a permitir liquidar la deuda… cuando lo que hizo por unos meses fue solamente alimentarla para que se mantuviera en forma y en buen estado de salud.

Uno bien ternurita asume ingenuamente que le vas avanzando a la deuda,  pero cuando pagas el mínimo pagas sólo entre 5 y 10% de lo que debes y el banco te aplica tu tasa de interés sobre el ¡90-95% que dejaste pendiente!! (hay que recordar que en México las tasas van desde 15% anual para aquellos clientes consentidos que se dicen platino hasta 65% para los deudores populacheros de a pie) y más las tarjetitas de las tiendas departamentales, aguas con esas!, son las más chuchas, ya que generalmente son las que tienen las tasas de interés más altas.

Por cierto que me encontré una calculadora de la Condusef que te dice con santo y seña cuanto le debes a la tarjeta y neta que te da coraje cuantos pesos les desembolsas por no pagar lo que debes y a tiempo. Yo me metí  y puse una deudita que traigo pendiente, la cual juro que a producto de borrego aunque no coma, la pago este final de mes.

A como está el país estos días más nos valiera hacernos compillas inseparables de la austeridad, vestirnos de manta, ponernos a dieta budista y andar en modus de carmelitas descalzas, pero eso sí, sin deberle a nadie; bueno, está bien, quizá exagero… pero sí debiéramos mantener las tarjetas de crédito para las emergencias, no consumir a lo idiota, no comprar cosas que no necesitamos y ser infinitamente inteligentes con los gastos para no pagar de más.

Les dejo también con un genial blog que descubrí en un curso, ahora que ando en clases de finanzas y esas cosas, léanlo, por el bien de su cartera, de ahí saqué lo de la calculadora de la conducef.

Calculadora de la condusef.
Blog: Pequeño cerdo capitalista

Cuídenselo y cuiden sus centavos.

votar Comentarios desactivados

Si mi papá cantara a Depeche Mode…

Música, Para oídos sordos

Hurgando allá con La Dueña, me encontré éste video. No sé ustedes pero yo no lo había visto, y me causa gracia como cada padre enseña y culturiza a sus vastaguitos como puede. Y esto es simplemente encantador… e inspirador.

Mi papi no me enseñó a cantar con Depeche Mode, pero sí tarareábamos juntos a Javier Solís, José Alfredo Jiménez  y Pedro Infante, cosa que infinitamente le agradezco, ya que por eso hoy en día me encanta la música vernácula.

Cosas así deberían verse todos los días, el mundo de ahora lo necesita.

You need to a flashplayer enabled browser to view this YouTube video

El significado de afecto es relativo

Tanteadas

Dar las nalguitas a manera de “afecto”…?? … ja!

En mis tiemposh… “afecto” significaba dar una palmadita en la espalda o algo así… eso del afecto ya veo que es bien relativo.

votar Comentarios desactivados

Febrero y “ese” concepto de amor aprendido en el seno familiar

Palitrochadas

Yo puedo fingir ser cursi cualquier época del año, menos en febrero, febrero no me gusta. Pero es el mes en el que mi par de progenitores cumplen años de matrimoniados, tantos que ni recuerdo, ni sé porque se casaron en febrero y justo casi el día del Valentín; supongo que se les cocían las habas por estar juntos o algo así después de 10 años de no verse y pensaron que era buena idea el no dejarse ir el uno al otro otra vez.

Caso raro, ya que generalmente en mi familia no creemos en el amor ese, el eterno. Es por eso que somos tan desconfiados cuando nos dicen que nos aman o peor… cuando creemos amar a alguien, hasta pensamos que algo malo nos pasa. Yo le echo la culpa a mis vivencias de la niñez.

La verdad no sé como nuestra estirpe ha sobrevivido. Dícese que nuestra desconfianza en el amor es genética. Al parecer hay por ahí un par de cromosomas en la familia que nos impide creer, disfrutar, llenarnos el corazón de romanticismo y regocijo cuando de amores serios se trata.

Recuerdo que cada vez que algún miembro de nuestro clan se declaraba enamorado al punto de matrimoniarse, la familia entraba en una especie de estado de paranoia, hablaban con el susodicho(a) y le ponían el peor de los escenarios posibles: mira, sé realista, no todas las historia acaban bien, ¿te acuerdas de tu abuelo?.. Si aquel que… y así te contaban todas las tristes historias de amor del mundo, te advertían sobre los peligros inminentes, reales, imaginarios y se inventaban otros tantos, pintando un futuro nubarroso y amenazador lleno de flagelantes pesares . Así que el enamorado(a) cual avestruz espantada, no podía hacer otra cosa que enterrar la cabeza entre las rodillas, hacer conciencia y evitar contestar las llamadas, aunque en algunos casos ya era demasiaso tarde.

O bien, cuando el enamorado era correspondido, la familia se reunía en lo que a mí me parecía un cónclave de tres días, hacían traer ante el gran concilio al susodicho dueño(a) de los apegos emocionales de mi pariente en cuestión y le criticaban y cuestionaban con una eficacia que cualquier agencia de investigación envidiaría.

Si pasaba la dura prueba, entraba en el clan sin más ni más y con el reconocimiento de todos… pero si no,  (porque es  obvio que mas de alguno(a) corrió alguna vez) decían dándole una palmada a mi pariente en la espalda “¿ya ves?, no te apures, ni sabe lo que es bueno” y daban las gracias al creador por haber librado a nuestro amado miembro familiar de algún pagano(a) mal habido.

Por fortuna los tiempos han cambiado, todavía existen los interrogatorios, aunque hay situaciones en las que las nuevas generaciones de mi familia para evitar la extinción del clan hemos optado por irnos por la tangente con acciones como huir de casa a mano del ser amado en cuestión, salir con el afamado “domingo 7” para que “no haya más remedio” o bien, los más valientes de plano, se fajan los calzones y se plantan ante la familia afirmando “me caso, les guste o no”.

Pero de cualquier manera, aún así en el mes del San Valentín, ponemos oídos sordos para no escuchar las cursilerías y nos hacemos de la vista gorda para no ver los peluches y corazones, porque nos recuerda ese algo en el que nos cuesta creer, y nos recuerda también nuestras pérdidas e issues anti-romanticoides; pero eso sí, aún podemos celebrar con los demás comiendo chocolates o tomando cerveza con los amigos, haciéndoles creer que nosotros, también creemos en esas cosas.

votar Comentarios desactivados

De parejas…

Para oídos sordos

El hombre de tu vida es tu parte masculina, la mujer de tu vida es tu parte femenina.

De ahí que el odio hacia nuestra pareja sea como el odio hacia una parte de nosotros mismos. Si despreciamos a nuestra pareja nos estamos autodevaluando.

No se puede estar con la pareja que no corresponde, eso es vivir la ilusión del árbol genealógico.

Marianne Costa
——————————————————————————-
Me lo robé a lo descarado de Plano Creativo por que me cuadró.

Imágen de Olivier Valsecchi

votar Comentarios desactivados