Oh dulce ironía del destino. Me enteré que mi ex amor se va a casar, no niego que me dió un torzón junto con un toque eléctrico que recorrió mi espalda desde el inicio hasta el final de la espina dorsal, sabía que andaba de novio desde hacía ya rato pero no me había tocado conocer a la susodicha en cuestión.
Con una cerveza en la mano y mi cigarro mentolado en la otra, me permití observarla de lejos , no es más bonita que yo, y es mucho menor que él, tiene solo 24, no me da pena decir que le llevo años, si no experiencia también. Tiene un cierto aire de aristócrata. Sus rizos recogidos por un listón vuelan al compas del viento, tiene una sonrisa impecable y es flaca de esas tipo modelo pero no alta como yo, sin embargo es sensualmente agradable a la vista; es social, extremadamente educada, y tímidamente mejor novia de lo que yo fui para él,.. se inclina para mirarlo y hablarle al oído con una paciencia y delicadeza que yo jamás tendría..
Ella me saludó sin saber quién era yo con un parsimonia acompañada de una dulce e ingenua sonrisa, yo me hubiera ganado una nominación al Oscar por semejante contestación a su saludo, fui dulce, linda , extremadamente cortés y amable mientras él no me quitaba los ojos de encima como si fuese yo la que en cualquier momento fuera a ponerla al tanto de la situación.
Si supiera que hasta hace dos meses su prometido aún me seguía despertando en la madrugada de un sábado cualquiera ahogado en alcohol para decirme que no concebía el mundo sin nosotros dos juntos. Y si supiera que fue su prometido que hizo un parte aguas en mi vida, quien me tomó horas de terapia, mucho tequila y dos amantes para olvidarlo, si supiera que a partir de él mi concepción del amor, del matrimonio y otros demonios ha cambiado, que me hice austera, egoísta, hasta cierto punto malvada y cero pudorosa en cuestión de relaciones.
En fin, posiblemente ella le llene varios de sus huecos y sea mejor en muchos aspectos, pero eso sí, jamás le dará la misma pasión ni le apaciguará sus demonios como yo lo hacía…
Lo bueno que mi corazón anda ya ocupado en otra parte y no vió lo que pasaba en ese momento porque de lo contrario se me infarta, pero lo de el torzón en el estómago es motivo suficiente para que exista este post ardido… ardido.

