Que ganas de ser inconsciente, hoy neta que no me dan ganas de ser madura.
Estoy en berrinche extremo, como cuando era solo una mocosa chillona y me quemaba con la sopa caliente y le echaba la culpa a la sopa.
Ahora entiendo tantas cosas tan obvias, duele “harto” como diría mi abuelo, así como cuando comes mucho chile y lo defecas, mucho.. duele cargar con una esperanza que solo estorba y estorba mucho.
Un día de esos supongo que entenderé que el cordón de hule no se puede estirar más y dejare de esperar mensajes que no llegan, lindas atenciones en extinción y esa mutua admiración galante que alguna vez importó.
Y por permitirle al corazón andar zorreando me pasan estas cosas.
Fuck me!


agosto 15th, 2010 at 8:22 pm
Los mensajes llegarán. Solo que no es cuando esperamos, más bien cuando en verdad lo necesitamos, aunque algunas veces no lo comprendemos así.