Por un momento me vislumbré como Demi Moore en aquel filme noventero, enfundada en un vestido pegado, y parada en la proa de un lujoso yate por allá en el Puerto de Vallarta con alguien de la calaña de Robert Redford ofreciéndome una copa de vino.
No es la primera vez que me pasa, pero de verdad que ahora sí valía la pena escribir algo al respecto. Me llegó un correo con una indecorosa propuesta por parte de alguien que se dice fan de mi honrosa persona y de este H. blog. No voy a decir el nombre del lujurioso incauto por supuesto, para no herir susceptibilidades y poner en riesgo su indecente integridad.
La propuesta, una vez sacudida la paja llena de lenguaje lascivo referido a mi humanidad, en resumen versaba así:
- Qué pides por una noche completa, y hablo en cuestiones monetarias por supuesto.
Vaya! dije yo, la primera cosa que vino a mi mente de mi lado lujurioso fue:
- Suena interesante además sería una buena solución para mis desgastadas finanzas personales.
Y luego de mi lado reflexivo concluí que:
- El sujeto, muy chulo no debe ser precisamente.
- Y aunque suene como que tiene dinero, francamente lo dudo, de lo contrario no le faltaría con quien coger de a gratis o ya de perdida podría contratar una scort tipo Barbara Mori, de esas que te cobran hasta por mirarles el escote.
- No es muy inteligente dada su mala ortografía.
Me dejó pensando, que disyuntiva… mmm.. ¿Por qué nunca se me había ocurrido cobrar? … y de ser así ¿como cuánto cobraría?… jajaja… y yo que pensaba que mi Palitroche no era redituable, mis horas nalga escribiendo post al fin han rendido frutos.

marzo 26th, 2010 at 7:49 am
¿Te lo propuso sin verte o es ficción? Quiero decir: ¿seducido por tu prosa? No es que me cueste creerlo -y no vayas a sacar tu orgullo-, sino que los hombres somos muy visuales y aunque nos parezca atractiva la escritura de una mujer, si detrás no hay una mujer que nos resulte físicamente atractiva pues… ¿Será un nuevo tipo de fetichismo? En fin, si fue verdad lo que cuentas, dímelo, que estoy conteniéndome la risa. Me pongo en que no es un relato de ficción y es real. creo que acertastes en todas cuestiones: no tiene dinero, seguro. Por cierto, no sé por qué te pregunto, si no respondes nunca los comentarios. Pero te quiero igualmente, tocaya, desde la distancia de mi Gran Canaria. ¡Qué onda! ¡Híjole! ^_^
marzo 26th, 2010 at 11:49 am
Tocayo querido, temo que si es verdad, y aunque me regañes por no contestar los comentarios, yo también te quiero.
Te cuento que anteriormente he recibido mas de un par de correos de gentiles caballeros que dicen querer conocerme y hasta ahí, pero este se pasó de lanza con la propuesta, ahora que ni foto mandó ni nada (asi ¿cómo?, digo yo), supongo que fue de esos tipos que se la pasan jugando con las tecnologías. Sin embargo me pareció bastante gracioso y quise hacer un post sobre ello.
Pongo el correo tal como me fue enviado:
soy tu fan me encanta tu blog
…si cojes como escribes mamassita kisiera acerlo contigo.
cuanto por una noche?? $$$$
Asi las cosas… como ves?
marzo 27th, 2010 at 8:09 pm
Querida Tocaya:
Aunque me regañes porque te regañe por no contestar los comentarios, te adoro.
Ya lo dijo Rubén Blades: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida -en Pedro Navaja-. Me has dejado anodadado, sorprendido, y como decimos en mi tierra, flipando en colores jaja.
La verdad es que en el fondo no me extraña nada porque tu bitácora es maravillosa. ¿Me dejas que me lo piense y te mando uno? Con un poquito más de glamour. Ahora, permíteme la broma: este señor dice iguala la calidad de tu prosa con una dulce lujuria literaria. ¿A lo mejor su fantasía es hacer el amor con una bloguera que le recite sus artículos mientras hace el amor o como se quiera llamar? Da para un relato fantástico. Voy a tener que repasarme tu bitácora una tarde de esas ociosas para ver qué tal. A mí me da que igua te leyó el erótico que escribistes y con eso ya se volvió loco del todo. Y resulta que hay más.
Entre nosotros: es totalmente merecido ese interés y además serán muchos más que les suscitas esos deseos irrefrenables. Es lo que tienen las mexicanas. Un día te cuento una historia que igual te gusta.
Respondiendo directamente a tu pregunta: veo que eres muy inteligente. ^_^