El frente frío numero 30 me trajo arrastrando a un muy querido amigo del norte, y nada.. que me dijo que me iba a echar una maldición si no escribía un post de su persona antes de que se fuera.
Le digo que si careciera de barba, seriamos bien amiguis y compartiríamos hasta las zapatillas, estábamos recordando que hace años cuando se fue, hicimos un pacto de esos de tabla salvavidas, si esos pactos de “guey, cuando lleguemos a los 50 y ni tu ni yo tengamos quien nos caliente el otro lado da la cama, pues chale! nos casamos, por lo menos para tener quien nos unte vaporub cuando nos den calambres, ¿zaz?.” Sellamos el pacto con los dedos meñiques, y ahí quedo.
Ahora que regresó me dijo que acaba de encontrar una gringa con ojos de mar que le ha quitado el corazón y no se lo quiere devolver la desgraciada, la única salida es casarse con ella. Maldito desertor.
- ¿Y ahora con quien haré mi plan de emergencia?- le pregunté.
- No pierdas las esperanzas, que apenas será mi primer matrimonio, a esa edad estaré como en el 3ro.-
-Así que puede que en una de esas me agarres soltero.-
Jajaja…
Y después de varias cervezas me pregunta:
- Oyes ¿porqué entre tu y yo no paso nunca nada?..
- No sé, supongo que se nos pasó el tiempo en demasía, además eres tan lindo y tan perfecto que nunca se me antojo abrirte las piernas.. ni siquiera con unos tragos encima. Pero sería bien difícil, como que medio incestuoso ¿no crees?, sentiría como si besara a mi hermano, yo no tengo hermanos pero supongo que no se sentiría nada bien.-
- Error, error, ¿o sea que siempre me viste como una especie de osito de peluche inofensivo?
- Así es corazón.
- Ni modo.
