Hace muchas semanas me siento como si estuviera alejada a años luz de lo que es mi vida normal, como si fuera yo otra persona, viviendo la vida de Julia, como si ella fuera a regresar de un momento a otro a acomodar el desgarriate que he hecho de su vida los últimos meses, he hecho cosas que ella ni en un millón de años haría sin analizarlo por lo menos 2 veces, (viendo como nos perjudica, que sacamos de ello, como nos puede ayudar a mejorar o como podría jodernos) ya sé… es muy aprehensiva la mujer, pero eso la ha salvado de un montón de cosas, supongo que es un don que tiene para bien o para mal, así que dado lo vivido estos días me siento como si tuviera que rendirle cuentas.
¡Que extraño! Reconozco que sí me he pasado de lanza y no la he cuidado como se debe, pero mucho le he dejado también, ¡que ni se queje!, y aunque varias cosas de ese mucho le van a costar trabajo asimilarlas, va a aprender mucho haciéndolo.
Encontrará cambios que ya se veían venir para ella pero que no se animaba a hacer. Y hay cosas también que no pude remediarle, quizá cuando regrese le ayude y juntas podríamos hacerlo, le ando alineando apenas el corazón que no hace mucho se lo rompieron a la pobre, necesita hacerlo si quiere estar en paz otra vez.
En fin, que bastante quehacer tiene, necesita terminar de definir cosas, a veces me da la impresión de que ni sabe lo que quiere, o más bien si lo sabe pero se hace pendeja, pero para eso estoy yo aquí, y no me iré, por lo menos hasta que ya no me necesite o ya no la necesite yo a ella.
