Esta mañana, cuando mis ya cotidianas ganas de no querer levantarme debatían con mi despertador por esos 5 minutos, por los que muchos de nosotros peleamos cada mañana para abandonar el tibio lecho (que en mi caso son como 10, 20 o hasta ½ hora), recordé que era un día bastante ocupado el que me iba a pasar por delante.
Un día no muy diferente a los últimos 30 pasados, pero éste era muy especial. Un día dedicado a la persona que más quiero en este globalizado mundo: o sea yo, mi finísima persona; y no es que sea yo la versión femenina de Narciso, pero es que si no te quieres a tí mismo, como diría una amiga de alta estima y mundana sapiencia “estás en el hoyo y cavando, tío” y ¿cómo demonios vas a sobrellevar este mundo y a quienes te rodean si no te atiendes tu primero?; en fin, que no quiero profundizar más en el tema, que eso ya es meterse en platicas de diván.
Y es que desde hace días andaba yo arreglándole la vida a la amiga que la acaba de dejar el novio, ayudando a preparar bodas, trayendo medicina a los familiares enfermos, ayudando desahuciados, atendiendo necesidades de trabajo, haciendo favores sexuales al incauto susodicho en turno, sacar a pasear a los sobrinos, planeando viajes, ….uff… en fin… apretándole un tornillo al mundo que parece que entre más le aprietas unos otros tantos se le caen y parece una historia sin fin.
Por eso acorde conmigo misma tener un día sólo para mua, en donde puedo ir a pintarme el pelo, cortarme las uñas, embadurnarme de mascarillas, engullirme ese litro de helado de chocolate, llorar a moco tendido por la película melodramática con el galán de moda rentada en el blockbuster, leer mi libro favorito, enfundarme en mi piyama de franela y mis calcetines de algodón con mis gatos al lado como única compañía y dormir hasta que se me hinchen… los ojos.
Si, ya me hacía falta unos de esos días… y ustedes ¿desde cuando no dedican uno a ese ser tan especial?.

Noviembre 17th, 2009 at 12:27 pm
¡No soy yo la persona que más quieres en este mundo! Vaya, pues menudo chasco. Pero bien pensado, me uno a tu autocelebración y me autoquiero, si es que se puede decir el palabro.
¡Un abrazo! (un artículo muy divertido) ^_^