En estos veraniegos días, los calores se me han subido hasta las orejas, y no es para menos, que entre vicisitudes emocionales y mis deficiencias sentimentales, una pasión insana me ha tomado desprevenida, y aunque no le encuentro razón, ha sido como una brisa refrescante, si eres capaz de dejar el corazón y la conciencia de lado tus pies pueden llegar a despegar del suelo.
Y para mi pasión insana y esa, su boca que me vuelve loca, éste poema del genial Elías Nandino, tomado del libro Erotismo al rojo blanco. Que por cierto, altamente recomendable para aquellos amantes enamorados o quienes sólo arden en calenturas de esas que no se miden con termómetro ni se bajan con ungüentos.
De veras
Abre la boca, dame la lengua,
adáptame tus labios y yo te doy la mìa…
Ahora olvidemos el cuerpo,
apaquemos los ojos
y vamos permitiendo
que ellas gocen a solas
sus revolcamientos
cambiando salivas.
Que punta con punta
cohabiten
como dos moluscos
en lucha agresiva,
hasta que se cansen,
hasta que se rindan,
hasta que se safen
y babeando regresen
a sus propias guaridas.
-Es que hay besos que valen
mucho más
que un coito completo;
porque son tan carnales,
de veras,
que nos dejan las bocas
con dolor de caderas.
…por el tiempo que nos dure el gusto cariño.
