Bomarzo es una población de la Provincia de Viterbo en Lazio, en el centro de Italia. Su principal atracción es un jardín, pero no un jardín cualquiera.
Este jardín fue construido por el príncipe Pier Francesco Orsini (1528–1588), conocido también como Vicino, quien había pasado por una brutal guerra. Le habían asesinado a su mejor amigo y cuando por fin fue rescatado, regresó a casa sólo para ver morir a su mujer, Giulia Farnese, a quien era amorosamente devoto.
Dolido por la pena buscó crear una espeluznante “Villa de maravillas” y para eso contrató al arquitecto Pirro Ligorio.
Ligorio era una afamado y respectado arquitecto y artista de la época, quien previamente había completado la Catedral de San Pedro en Roma, después de la muerte de Miguel Ángel y la Villa d’Este en Tivoli. No era un trabajo usual, pero el arquitecto lo encontró interesante.
El parque fue llenado con bizarras y fascinantes esculturas para las cuales, las inscripciones que les acompañan son la única fuente que provee alguna explicación.
Entre las piezas se encuentra un elefante de guerra, una mounstrosa cabeza de pez, un gigante partiendo a otro a la mitad, y una casa construida de manera que pueda desorientar a los visitantes.
Pero la pieza más escalofriante es una enorme cabeza, con la boca abierta por un grito cuya inscripción versa: “Desprovisto de toda razón”.
Construido durante el Renacimiento Italiano, el parque tiene cierta simetría similar a los demás parques renacentistas y el arte fue hecho al estilo del manierismo, una clase de versión del surrealismo en el siglo XIV, así que tiene sentido que los surrealistas lo amen.
Salvador Dalí visitó el parque y quedó prendado de el; incluso filmó un corto y las esculturas le sirvieron de inspiración para crear una pintura: La Tentación de San Antonio, y no fue el único, ya que varios artistas y poetas han sido influenciados por la temática del parque.
Y aunque no se conoce realmente qué sentía el príncipe acerca de su creación, parece ser que superó su melancolía cuando 20 años después hizo una última adición al parque, pero no fue otra mounstrosa estatua, sino un pequeño templo en honor a su segunda esposa.
Se recomienda a los visitantes meterse dentro de la estatua del gigante con la boca abierta (conocido también como la boca del infierno), ahí dentro hay una mesita donde puedes pasar a descansar, incluso tomar algún refrigerio. Bizarro ¿no?
Las fotos las encontré en Discover Soriano dónde hay muchas, muchas más.
Fuente: Atlas Obscura y Wikipedia/Bomarzo



