Se escuchó el jueves por la tarde, aunque mi cabeza realmente lo asimiló hasta el fin de semana, al ver un especial por la televisión, me sorprendí al escucharme a mi misma tararear todas y cada una de sus canciones, Michael Jacksonmurió, y a los demás nos ha tocado vivir un momento histórico de esos de sabor amargo.
Muchas canciones de él forman parte del soundtrack de mi vida, no de en balde fue mi cantante favorito en los años de mi adolescencia y de muchas personas más.
Y tendremos que escuchar sobre él en estos días, de lo genial que fue, dirían algunos, de la mierda que hizo de su vida privada dirán otros. Pero sólo hay una cosa, su talento, y que fue ejemplo para muchos quienes se dedican la música, eso es indiscutible, hizo que los videos musicales contarán historias, la música era otra antes y es otra después de él.
Gracias Michael por acompañar esos momentos con tu música. Ahora descansa.
Para los fans, por acá se puede bajar la canción que le han escrito como tributo:
Hace ya bastante que no pongo algo que ver con música por acá, y aunque Lilly Allen se ha vuelto parte de mi acervo musical en estos días, lo que me ha dejado el ojo feliz es su nuevo video bastante creativo. Que pudiéramos hacer esto al ir caminado por la calle, ¡sería genial!
Si a mi abue le hubiera tocado ver lo que se puede hacer con las nuevas tecnologías diría que es cosa del diablo..
Me encanta la acuarela, pero cuando es utilizada en la ilustración aún más, ya que no es fácil lograr un nivel de detalle preciso por su naturaleza de correrse por todas partes si no dominas bien la técnica, lo cual para nada es el caso de Chun Eun Sil, una genial ilustradora coreana que con esos paisajitos que hace, se antoja adentrarse en ellos y acompañar a los personajes a contar sus historias.
Esta Imagen la tomé del blog de Falcón. Nadie como él para ilustrar los diarios aconteceres tapatíos.
Guadalajara, nuestra amada Perla tapatía, en estos días ha perdido el nacarado brillo que le caracteriza, ya que entre los hoyos en el centro histórico debido a las obras “para su mejora” y los berrinches y pleitos entre los candidatos para alcalde dignos de cualquier pelea de recreo escolar, no hay para donde hacerse.
Si nuestra querida dama, La Minerva, fuese de carne y hueso, se alzaría las enaguas y daría dos que tres patines mandando a volar a quien se le pare enfrente con el firme propósito de sacudirse de encima a cualquier amante futbolero, que con caguama en mano, se para a sus pies celebrando a grito pelado los efímeros triunfos de los equipos locales y las desgracias de los nacionales.
Genial animación llamada Red Rabbit, que nos muestra que todos vivimos nuestra vida, escondiendo secretos a los demás sin saber que todo el mundo tiene uno o quizá hasta más.
La ventisca vespertina de estos días, esa llena de calor y que augura que lloverá bastante en verano, arrastraba las hojas y uno que otro olor, como el del pan recién hecho de la panadería de la otra calle, entremezclado con el olor a gasolina que siempre anda tirando la vieja carcacha del vecino.
Esa ventisca también arrastró a mi mejor amiga de la infancia, que después de casi 10 años de no vernos apareció en el umbral de mi casa.
De la mano traía una escuincla, que haciendo cuentas para mis adentros, intuí que se trataba nada más y nada menos que del producto de aquel abultado vientre que orgullosa portaba el última día que la vi, consecuencia de aquel embarazo de golpe y porrazo que terminó en boda y motivo por el cuál el vestido de mi amiga fue color beige y no el clásico blanco.
Después de los abrazos y besos nos pusimos al corriente en cuanto a chismes, noticias y masticadas de temas que abarcaban desde el recuento de los años escolares, los buenos y malos recuerdos, hasta los sinsabores de un divorcio que estaba por comenzar y mi aún vigente carencia de ganas de matrimoniarme y procrear chiquillos.
Es extraña la relación que ahora queda de aquella que fue la más larga y mejor relación que he tenido en mi vida, fueron solo 10 minutos y ya éramos otra vez aquellas dos chiquillas que compartían hasta el chicle.
¡Vaya con las cosas que me trae el viento por estos días!
Nada y todo que ver con los cuentos de princesas.. Controversial, ¿no?.
Desde que Disney metió mano a los diferentes cuentos cambiando sus historias, muchos de ellos a veces nada tienen que ver con el mundo real, sobre todo los personajes. Dina Goldstein es una reconocida fotógrafa canadiense que ha trabajado para revistas y ha ganado premios por todo el mundo, su último trabajo se basa en las princesas de los cuentos de Disney y las retrata pero no de la manera como las conocemos, si no como mujeres reales cuyos problemas son reales tales como enfermedades, adicciones o que no están satisfechas con ellas mismas.
Echen un vistazo..
Pinturas magníficas las de éste señor Nathan Ota, aunque entre su acervo también encontramos ilustración y dibujo.
Los pájaros y árboles que aparecen sus escenas, dejan entrever un estilo surrealista y se dispersan junto con sus ideas que ha plasmado con colores salidos sólo de su imaginación.
Los bichos son lindos aunque algunos de lejos, para mi, en especial las arañas. Pero estas, junto con las abejas, gusanos, hormigas y demás insectos que salen en la serie Minuscule de Thomas Szabo y Helene Giraud son realmente tiernos.
Entonces, que se me ocurre darme una vuelta por el You tube y me encontré con más animaciones de estas que fueron hechas para la televisión británica y francesa , ¿con qué fin? … no lo sé, pero ahora veo a los bichos con otros ojos.
Para quienes son de lejanas tierras, acá en México, para nada es venerado el número 41, a tal grado que no tiene ninguna validez y suena ofensivo llegando a pasarlo por alto.
No hay en el ejército División, Regimiento o Batallón que lleve el número 41. Llegan hasta el 40 y de ahí se salta al 42. No hay nómina que tenga renglón 41. No hay en las nomenclaturas municipales casas que ostenten el número 41. Si acaso y no hay remedio, el 40 bis. No hay cuarto de hotel o de Sanatorio que tenga el número 41. En los varones nadie cumple 41 años, de los 40 se saltan hasta los 42. No hay automóvil que lleve placa 41, ni policía o agente que acepte ese guarismo, al menos eso asegura la Wikipedia.
Y aunque en los últimos años ha tenido por bien disminuir la tirria social a este número, por ahí se oyen de vez en cuando comentarios malechosos al respecto; lo del cumpleaños es cierto, conozco hombres de esa edad que se la pasan por alto o bien cual señora indignada, prefieren dejar al incauto que se atreve a preguntar pasmado de narices con la pregunta en la boca.
La explicación a tan numeroso infortunio es que en la época de allá de los finales del siglo XIX y principios del pasado, en donde aquel presidente pasado de lanza que se atoró por 30 años en el poder, el Ilustrísimo Porfirio Díaz, fue envuelto en quizás uno de los escándalos más sonados de la época.
La Palitroche es un blog personal escrito por Julia Román, artista gráfica de profesión y diseñadora gráfica por ocupación, quien escribe y comenta acerca de cosas que sabe y cosas de las que no sabe, pero que le gustan y le divierten.
Como blog personal La Palitroche, no está excenta de errores y limitaciones, así que no es para tomársela tan en serio.
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