En víspera de navidad, mi socavado espíritu navideño esta entre que va y viene; y no es para menos, como buena mexicana dada a mis costumbres, he dejado la compra de regalos para última hora (ahora entiendo el porqué de mis interminables quejas).
Y es que el día de ayer, me enfundé en el espíritu navideño junto con mis tenis, botellita de agua en mano, y sólo villancicos en mi reproductor de mp3 como compañía. Esto con el fin de hacer el rondín propio de las compras para estas fechas.
Ya sabe una a qué se atiene yendo a tan altas horas de la época a hacerse de los insignes presentes para obsequiar. Y si, mi sonrisa de “jo jo jo” se vio desvanecida al ser víctima de la primera desavenencia.
No había estacionamiento.
Un recoveco para mi compacto, en caridad de Dios, era lo que buscaba yo, ni un aparcadero vacío.. y después de vueltas y vueltas como ruletero me tuve que hacer campo a la fuerza, ya que tuve que vérmelas con chonguda dama de alta alcurnia, dueña de un camionetón digno de la madre de Ricky Ricon, quien alegaba que ella había avistado primero el lugar, a lo cuál ni tarda ni perezosa, yo, en lo que ella hacía su alharaca me había adelantado. En fín que después del suplicio estaba yo en pie con mi coche estacionado lista para lo que seguía.
Pelea por una prenda
Desde que entré a la tienda la vi, el regalo perfecto para mi progenitora, mis ojos se movían en cámara lenta hacia la prenda en cuestión, precio medida y color, todo encajaba. Camino a la caja de pago, y tras un segundo de distracción, la prenda había desaparecido del carrito de compras, y para mi sorpresa; minutos después la vi en otro, en pos de la incauta que me había robado. La muy indina chica se había agenciado a lo chino lo que para mí era el regalo ideal, pero como el universo todo se cobra pues yo hice lo mismo. La reacción de la tipa no se hizo esperar y se me dejo ir encima, y yo como mujer pacífica que soy (por no decir que mi porcentaje de valentía no es muy alto) sólo me limité a correr hacia la caja y pagar por el objeto de la discordia, ya pagado me pertenecía, ¡fin de la discusión!.
Y tras horas de caminar de una tienda a otra, entre falsos Santa Clauses, exhaustos vendedores con expresión de Grinch, ornamentos churriguerescos rayando en lo ridículo y mi monedero vacío; aún así, me reconforta haber salido bien librada esta vez, se cumplió el objetivo. Prometo el siguiente año, ahora sí, ocuparme de estos quehaceres con tiempo, para por lo menos, evitarme la pena de ver estropeado mi espíritu navideño por dejar todo para última hora.
Espero ustedes no pasen por estas cosas y si lo hacen, pues hay que apechugar.. ¡¡Felices fiestas!!!!

diciembre 24th, 2008 at 1:00 pm
FELICES FIESTAS mi querida JULIA!!
Sácale brillo a ese espíritu navideño y alcemos nuestras copas, brindo por el placer que deseo nos sigas proporcionando a todos tus lectores desde este magnífico blog.
Besos rellenos de copos navideños y ronroneos colorados (jou, jou, jou!) para ti y todos tus lectores.
diciembre 27th, 2008 at 1:15 pm
felices fiestas julia, pasalo bien estos dias, y que tengas muy buen año que entra!! un beso.
diciembre 30th, 2008 at 8:01 pm
Felices Fiestas Julia!!!! que el 2.009 llegue lleno de alegría y prosperidad.
Cariños!