ago 06

Después de la risa, sí creo que ya va siendo hora en que cooperemos con nuestro bien ponderado grano de arena para hacer algo al respecto.
(Me dispensará el autor de tan genial tira cómica pero me lo pasaron sin la fuente y no resistí las ganas de compartilo con ustedes.)
ago 05
Ha llegado el tan esperado post proveniente de la iniciativa “Invadiendo tu blog”, de Blog en Serio, el crédito es totalmente para Neri a quién seguramente le ha aflorado la inspiración adentrándose en el mundo del arte para escribirlo.
Aculturízemonos pues un poquillo sobre Julian Beever.
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Julian Beever es un verdadero artista que se dedica a crear pinturas con efectos tridimensionales, ya sea en muros, calles o pinturas al óleo creando así ilusiones ópticas increíbles.
Si hablaría de arte estaría escribiendo de más, ya que mis conocimientos sobre el tema son muy escasos, pero me sobra para darme cuenta que esta persona realiza verdaderas obras de arte, basta sólo con revisar su sitio, realizar una búsqueda en Flickr o Google para ver la cantidad de pinturas que ha hecho.
Seguramente el que aún no lo conoce se quedará con la boca abierta delante de la PC como yo lo hice cuando vi el nombre anotado en el borrador del celular de mi novia y lo busqué.
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ago 04
Ah! No hay nada como salir a distraerse y aventarse al mundano acontecer de la vida social de nuestra traqueteada ciudad. Después de una semana de oficinescos trabajos decidimos una amiga y yo asistir a uno de los eventos más esperados por el populacho tapatío en estos veraniegos días.
Con semicostoso boleto en mano, nos lanzamos a unos de esos cines restaurados de la Guadalajara de antier a presenciar tan musical evento, el cuál iba a ser dado por conocida ídola juvenil de mis preferencias.
Se acercaba ya la hora, y nosotras temiendo casi cumplir con el protocolo mexicano de llegar tarde, el cuál afortunadamente libramos de sobresaliente manera, ya que llegamos a buenos minutos antes, que nos permitieron arribar con tranquilidad a sendos asientos en donde la vista al escenario no estaba del todo mal.
Y por fín salió Julietita a cantar, entonces la prole enardecida comenzamos a hacer lo propio, cantando, o más bien berreando para hacerle compañía, mientras a lo que a cada alarido de nuestra garganta, la incauta señora instalada a mi derecha tenía como respuesta un mal gesto y unas ganas de darme un codazo para sosegarme, ya que se le notaba bastante inquieta. Y secundando la maniobra, el sujeto detrás de nosotras desprovisto de fino lenguaje vitoreaba a la cantante dejando entrever la escasa educación inculcada en su persona al tiempo que nos aturdía las orejas, todo esto junto con su mujer que a leguas se veía que era de la misma calaña. Leer el resto de la entrada »