Ago 29
Definitivamente hay cosas en la vida que no se prestan, porque si se prestan, de alguna manera una de las dos partes sale raspada, sobre todo quien presta, y ¡ en que formas!
Haciendo un consenso salieron éstas:
- Los novios (y es que a veces ellos se prestan solos).
- Las ideas, porque si resultan ser buenas nunca te darán el crédito.
- Los libros no se prestan, es mejor regalarlos, así te evitas el exabrupto y tener que vértelas con una amistad ofendida a la hora de pedírselo de regreso.
- El coche (muajaja!! dicen las malas lenguas que el que presta su carro es capaz de prestar la mujer o en su caso, el hombre).
- Las mujeres tampoco se prestan (pero si hay que elegir entre el coche y la mujer, muchos son de opinión que es mejor prestar la segunda opción).
- El cepillo para peinarse no se presta (pero nadie le hace caso a esto).
- El cepillo de dientes, a menos claro, que amanezcas con alguien en casa ajena y necesites deshacerte a toda costa del aliento mañanero para no caer en desgracia.
- La tarjeta de crédito, esa por nada del mundo (a no ser que la tengas al límite y quieran cubrir la deuda.. jaja).
- El teléfono celular, que en un descuido pueden enjaretarte una llamada de tres horas a China ¿y tú?.. bien gracias.
- La ropa (de ningún tipo) porque cuando te la vean a ti pensaran que es prestada.
- Dinero (si no eres prestamista) porque cuando lo cobras puede que te ganes de intereses a un enemigo.
Conclusión: El que hasta los calzones presta, sin ellos se puede quedar.












