La semana pasada en un día de aburrimiento me lancé al video club a ver que encontraba, y cuando mis ojos se posaron en uno de los estantes, inmediatamente viajé al pasado, por ahí de mi primera década de edad, en uniforme escolar llegando de la escuela a adherirme a la tele como lapa. Y es que vi a la renta una de las series de dibujos animados que más me gustaba de niña, claro, después de Candy, Candy. De inmediato solté las películas que traía ya en la mano y me fui directo a rentarla por fabulosos 8 días, hablo de Lala Bell- La niña mágica, y es que parece ser parte de la moda retro eso de sacar a la venta dichas series completas, -me dice el marchanto del videoclub-, es un negociazo porque se venden como pan caliente antes de la hora de la merienda.
Si eres niña y andas por la últimas de la veintena y principios de la treintena es imperdonable que no hayas visto, conocido, hablado, o incluso iniciado un diario lleno de garigoleadas estampas rosas inspirado, claro en una de estas series.
¿Quién no recuerda a la serie ya de culto “Candy, Candy” cuyo final nos partió el corazón a más de alguna imberbe?.
Era una serie acerca de una niña que vivía en un orfanato, ya que era huerfana, ahí paso parte de su infancia hasta que fue adoptada por una familia que la manda al colegio de San Pablo en Londres , en el camino conoce a Terry, el protagonista masculino de la historia, hay una gran historia de amor entre ellos con un final que prefiero no recordar. Pasen por aquí si quieren saber más.
La historia de Candy empezó como manga y en 1976 la llevaron a la pantalla. Años después del último capítulo la escritora de Candy, Kyoko Mizuki entró en conflicto con la ilustradora Yumiko Igarashi porque estaba negociando con Candy Candy sin permiso de Mizuki. Decidieron llevar el caso a la corte en donde el 25 de octubre de 2001, Kioko, la escritora, ganó el caso y dió a conocer que Candy sería recordada como ella la terminó, ya que no tenía intenciones de continuar con la historia (¿en que diblos pensaba la mujer sin corazón?). Pero en fín, muchos de los fans nos quedamos con ganas de más y los italianos igual, aunque ellos se pasaron por el arco del triunfo los derechos e inventaron un final feliz para Candy y Terry.
Y después de Candy vendrían muchas como..

