¿Quien dijo?…. ¡Bueno, a mí si!
A mí me gusta verlo, y no creo de ninguna manera que sea degradante ni para las mujeres ni para los hombres, creo que los adultos tienen derecho a disfrutar de verlo o no, eso, según decisión y nivel de calentura de cada quien, pero no por creer eso vayan a pensar que soy yo una cochina pervertida. No, no, no, no!
Si bien es cierto que muchas mujeres tienen serios pensamientos en contra, calificándolo de cosa asquerosa, que no esta bien, es insultante y algunas piensan que es hasta desleal que sus parejas lo vean.
A mi manera de ver, creo que el problema no es precisamente el porno en sí, sino la forma en que nos han enseñado a verlo, desde nuestras madres y abuelas especialmente en países como los nuestros, que en muchos casos el acceso al sexo de primera mano lo tenían hasta la primera noche de bodas, y pasaba como en aquella escena de la película “Como Agua para chocolate” en donde el protagonista se acuesta con la esposa mientras recita -“No es por vicio ni por fornicio, sino para dar un hijo a tu servicio”- y zas! Era todo. Y así por generaciones. Entonces por supuesto que ver cuerpos desnudos intercambiando fluidos corporales, es cosa casi casi del diablo.
Cuando ves porno (y si no ves, deberías, especialmente si tienes algún tipo de prejuicio, ya que no hay otra manera de entenderlo) ¿que exactamente ves?, algo sucio, lo que te dijeron en la niñez tus padres, que las niña(o)s buena(o)s no saben de esas cosas?, que es malo?. Recuerdo la primera vez que vi porno, era una película de imagen ochenterísima, estábamos en casa de una amiguilla de la secundaria, sólo éramos mujeres todas las presentes, emocionadas, y en cuanto paso la primera escena algunas se salieron, otras nos quedamos azoradas pero no terminamos de verla porque quedamos realmente impresionadas e incluso algunas asustadas.
Ven? Es lo que les digo, quizá ahora es diferente porque ya hoy con los medios de comunicación, los imberbes de hoy en día ya no se asustan de esas cosas como uno en antaño.
Y también esta el otro lado, como en todo, cuando alguien deja de tener una vida, descuida o antepone ese gusto sobre las demás cosas eso ya no es normal, ahí si ya es enfermizo.
Pero no pasando de ahí, el hecho de que a una persona le agrade la pornografía no la hace un ser pervertido, irrespetuoso e infiel, que no esté interesado o satisfecho con su pareja. Es humano simplemente. Todo es acerca de la fantasía, imaginación, deseo y lujuria de cada quien. ¿Y que hay de malo en eso? Digo yo. La mayoría de los hombres (y mujeres también) pueden perfectamente separar la fantasía de la realidad ¿o piensan que Jenna Jameson saldrá de la pantalla a echárseles encima?
Pues que se acabe el mito de que a las todas las mujeres no nos gusta el porno, si no por mera calentura o curiosidad, por lo menos hay que verlo por cultura general, digo ¡chance y hasta aprendemos algo!

Julio 1st, 2008 at 1:42 pm
Excelente post!
Julio 3rd, 2008 at 2:37 pm
pos que aburridos son las que no les guste el porno.
Julio 30th, 2008 at 11:27 am
Excelente, original y sincero post!
Creo que todos, hombres y mujeres, tienen cierta atracción al porno. El que diga que no, miente.