May 30
Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella, el chico dijo “no” y entonces ella vivió feliz para siempre.
Sin lavar,
sin cocinar,
sin planchar para nadie,
saliendo con sus amigas,
tirándose al que le daba la gana,
gastando su dinero en si misma
y sin trabajar para ninguno.
FIN
…El problema es que de chiquitas, NO nos contaban estos cuentos…
Y… ¡NOS JODIERON CON EL MALDITO PRINCIPE AZUL!













Mayo 31st, 2008 at 11:09 pm
El problema es que de grandes nos seguimos contando el cuento del principe azul a nosotras mismas una y otra vez! Eso quiere decir que a cualquier sapo lo pintamos de azul…y luego hasta lo vemos como principe. Bueno, es la ventaja de tener libre albeldrio me supongo.