No importa cómo lo repartas, el día sólo tiene 24 horas. Ricos y pobres, mugrientos y limpios, hombres y mujeres, sabios y estúpidos, todos tenemos la misma cantidad de horas y un solo día para gastarlas.
El tiempo es único e irremplazable, entonces dicha sea la verdad, no lo perdamos. Administrémoslo sabiamente.
Si administramos nuestro tiempo lograremos ser más productivos y recuperaremos la tranquilidad.
Sugerencias a seguir para sacarle el mejor provecho a nuestro tiempo:
Hacer un plan realista: Típico, que tienes una montaña de cosas que hacer, sin embargo cuando llega la hora cero no has hecho ni la mitad de lo que tenías en mente. Mejor haz una lista pequeña con los puntos con más prioridad. Evita comenzar una cosa y dejarla a medias por hacer otra. Al final sólo tendrás un montón de cosas pendientes. Enfócate en una sola y trabaja en ella hasta el final.
Mantiene la prioridad: Muchas veces hay por hacer muchas cosas a la vez y tratas de hacerlas todas al mismo tiempo para no quedar mal con nadie. Tómate un tiempo en clasificar lo que es urgente y lo que no. Así podrás concentrarte mejor y lograr ser efectivo.
Haz pausas: Si trabajas y trabajas entras en un estado de tensión y al poco rato estas diciendo y haciendo pestes. Tómate unos minutos, levántate a caminar, estira la piernas, charla con quién tengas al lado. Te sentirás mejor y rendirás más.
Di que no: La mejor manera de manejar el tiempo efectivamente es reconocer que no puedes estar de acuerdo con todo ni con todos. Aprende a identificar esas cosas que simplemente no valen tu tiempo. Cuando dices no a algo así, te das la oportunidad de hacer algo que realmente necesitas.
Organízate: ¿Verdad que pierdes tiempo en buscar algún papel entre todo un tiradero? y ni hablar de lo mal que quedas cuando olvidas algo importante porque no lo anotaste. Existen muchas maneras de organizarte, como abrir carpetas para cada asunto, tener un código de color para tus carpetas o poner banderitas en tus correos electrónicos para ver los pendientes. Haciendo esto ahorrarás mucho tiempo.
Delega: Solemos llevar toda la carga de trabajo porque no confiamos en que los demás lo hagan bien. Evita esto, checa qué parte de tu trabajo haces mejor y cuál la pueden hacer otros. Estarás más relajado.
Respeta el tiempo para cada cosa: No permitas que las requisiciones del jefe o de otros te mantengan encerrado en la oficina hasta tarde. Acostumbra a la gente a hacerte sus solicitudes con tiempo y deja lo que haga falta para el día siguiente. Disfruta de tu tiempo libre.












