Temblores

Palitrochadas

A las cuatro de la mañana de hoy me despertó una sacudida de la chingada, era la camioneta 4×4 del gringo vecino cuya cochera da a mi ventana. Menudo susto.

Cuando mi hermana se mudó a California, mi madre si escuchaba o veía en las noticias que temblaba por estos lares la encomendaba a la Divina Providencia, tan de buena reputación entre los fieles y tan socorredora ella; mi madre decía que que peligroso, que que preocupación, que la falla de San Andres… Y ahora que yo estoy acá y veo que en realidad esas cosas aquí sí pueden pasar porque todo mundo tiene en el garage provisiones para una apocalipsis zombie o un earthquake, (lo que suceda primero)… a mi me da el soponcio, o sera que he visto mucha película gringa, pero no esta descabellada la idea. Y el otro día oí que en Los Ángeles hacen mas alboroto, donde desde siempre se espera la llegada del Big One.

Tras las imágenes de Nepal y la licuadora en la que sigue convertido, uno ya anda nomás a las vivas. Y es que acabo de ver el trailer ese de la película de San Andreas y no voy a poder dormir, aunado a que me llegó un correo ayer que hablaba de una astróloga que predice tragedias y que asegura que viene un terremoto rompemadres desde San Francisco hasta Perú y yo me acuerdo que el esposo de una maestra de la facu era geógrafo y aseguraba que en los años venideros pasaría tal cosa. Arrepiéntete y cree en el evangelio, dirían los mochos.

Pero la realidad es que para los mexicanos de arriba de treinta, el arrepentimiento nos llegó desde el 85. Descubrimos que la gente sí se muere por un temblor, o peor aún, no se muere y se queda atrapada entre los escombros bebiendo su propia orina. Nos aprendimos el nogrito-nocorro-noempujo, aunque más de algun idiota aconseja el “tú empuja a todos y salte corriendo primero”.

Sabemos que hay que buscar la salida de emergencia al llegar a un lugar, y algunos creemos que la teoría del triángulo de la vida tiene lógica. Si además de eso uno es tan cojonudo como para haberse venido a vivir a California, ahora también sabemos que hay que hacer un plan familiar y tener agua y linternas listas, por cualquier cosa.

De nada sirve. Cuando te toca, aunque te quites; cuando no te toca, aunque te pongas. Si somos suficientemente humildes para ver alrededor, debemos reconocer que vivimos de prestado. Que todos los días llevamos a cuestas pequeñas victorias contra la adversidad. Que en un mundo sobre el cual no tenemos control, la diaria supervivencia es un punto adicional, un tiempo extra.

La pregunta no es si nos va a tocar, sino cuándo. Cuántas veces recibiremos horas extras una vez más, para acabar soltando entre risas: ¿y a ti dónde te agarró el temblor?

Sin comentarios »




Afirmaciones positivas para afrontar momentos angustiosos

Palitrochadas, Para oídos sordos

Momentos angustiosos todos tenemos o hemos tenido; la telaraña de pensamientos en la cabeza que se nos crea cuando pasamos una situación difícil es indescriptible.

Hay situaciones que definitivamente no podemos controlar pero lo que sí podemos controlar es a nosotros mismos.  Las afirmaciones positivas nos animan y ayudan a enfrentar estos momentos.  Podemos decirnos estas palabras de ánimo y ser nuestro propio entrenador personal. Todos hemos sobrevivido momentos muy dolorosos y podemos usar esas experiencias para animarnos con las dificultades actuales.

Ejemplos de pensamientos positivos son:

  • Para y respira, puedes hacerlo.
  • Esto pasará.
  • Puedo estar ansios@, enojada@, triste y todavía hacer frente a esto.
  • Ya he hecho esto antes y puedo hacerlo de nuevo.
  • Me duele, es una reacción normal del cuerpo  que va a pasar.
  • Esto se siente mal y los sentimientos a menudo se equivocan.
  • Esto son solo sentimientos, van a desaparecer.
  • No va a durar para siempre.
  • Dolor de corto plazo para obtener beneficios a largo plazo.
  • Me puedo sentir mal y todavía optar por tomar una dirección nueva y saludable.
  • No es necesario apresurarse, puedo tomar las cosas con calma.
  • He sobrevivido antes, voy a sobrevivir ahora.
  • Me siento así debido a mis experiencias pasadas, pero estoy segur@ en este momento.
  • Esta bien sentirse así, es una reacción normal del cuerpo.
  • En este momento no estoy en peligro, ahora mismo estoy segur@.
  • Mi mente no es siempre mi amiga.
  • Los pensamientos son sólo pensamientos, no son necesariamente ciertos o reales.
  • Esto es difícil e incómodo, pero es temporal.
  • Puedo usar mi habilidad de adaptación y salir adelante.
  • Puedo aprender de esto y será más fácil la próxima vez.
  • Mantén la calma y continua.

Un buen tip es  escribir un pensamiento o una declaración positiva de adaptación para cada situación difícil  o angustiosa – algo que puedas decirte a ti mism@ y que te ayudará a lograr a superar ésta situación-. Escríbelas en una de papel y llévalas en el bolsilllo o en tu bolsa para que puedas recordártelas.

2 Comentarios »

Sueños

Palitrochadas

Tengo 37 y no tengo casa, ni marido, ni hijos, ni dinero, ni trabajo (espero que esto último cambie pronto, como dice mi yo interior: en esas ando). Lo único que tengo son sueños. Estoy en la etapita incómoda de un principio. No la padre donde las ilusiones te ayudan a nada más ver lo bonito… sino en esos principios donde la realidad te golpea la cara constatemente y te hace tambalear.

Este principio tengo que sobrellevarlo y lo hago con más tenacidad de la que dispongo. Ni es mi idioma, ni son mis amigos, y todo es tan espantosamente desconocido (y lleno de momentos embarazosos que dentro de unos años se convertirán en algo gracioso -espero-) que me cansa y me asusta. Lo que me mantiene constante son mis sueños. Los sueños que construyo, los sueños que me han llevado por el camino difícil desde hace unos años. No me doy baños de grandeza: me han ayudado mucho… he tenido amigos y gente que me ama que cada pasito lo han hecho más fácil. Y aún así de pronto me suelto chillando en los rincones de la nada, aún así me siento desvalida a ratos. No me he acostumbrado.

Algunas veces veo a las personas que todo se les da de la nada (léase buena suerte, palancas, dinero, relaciones)… y me pregunto si mis ganas de hacer las cosas a mi modo no es lo que me tiene batallando tanto. Probablemente lo sea. Pero aún así, no cambiaría mi idealismo por una existencia zombie llena de clichés, por una telenovela predecible chafa.

Mis sueños. Absurdos, tontos, cansados, ñoños, mágicos, lentos, inconstantes. ¿Lo más incoherente? Los cambio muy seguido.

Pero me sigue gustando más así.

 

Comments Off on Sueños

Eso fuimos, eso somos

Palitrochadas

Hay una ausencia que llena la mañana. Chorrea por la medianera de mi vida, me salpica con sus gotas justo sobre los párpados y me obliga a abrir los ojos a la realidad. Esa realidad solitaria, con sabor a domingo sin nadie que me invite a pasear. Sin nadie que se recueste sobre mi ombligo con ganas de que le cuente quien soy. Sin nadie dispuesto a peinar mis penas y dibujarme un corazón en el hombro con un pincelín.

Sin nadie no sería tan malo. Lo malo es que sea sin tí.

Ya no sé cómo conjugar el verbo de tu presencia porque has estado en mi vida y no. O porque tal vez tu hayas estado en la mía y yo no en la tuya. Ya no más.

Porque tal vez tu eternidad tenga la medida de lo breve y cuando dijiste que lo nuestro duraría para la eternidad, te referías exactamente a eso, a un diminuto plazo que sólo cabe en una cáscara de nuez.

Porque quizás mi empeño en derribar tus muros haya sido poco o me hayan faltado herramientas. Pero no podía cavar un túnel y abrir la ventana a la vez.

O porque quizás no te gusten las sorpresas y mi mágica aparición en tu vida no haya sido más que exótica y pasajera. Y entonces comenzaste a no estar.

Esta situación, me hace pestañear frente al espejo y contemplar mi propio gesto de dolor.

Tuve que abrir el botiquín en busca de una venda y un poco de algodón para curar el agujerito que dejaste en mi ilusión. Me senté sobre el piso frío, con los pies descalzos y me di cuenta de algo que fue casi una revelación. Mi apuesta al amor sigue en pie, más allá de que mi torpe corazón siga andando a tumbos por la vida, llevándose por delante a los que descreen como tú. Roto, parchado y vuelto a remendar, aún conserva intacta la capacidad de creer que puede hablar en plural. Sigue convencido de que las horas pierden la mitad de intensidad cuando no se comparten y de que el mundo es un lugar creado para abrazarse.

Allá tú, indiferente. Aferrado a lo cómodo, a lo que “debe” ser, a lo que no tendrá la capacidad de lastimarte, pero tampoco de emocionarte.

Acá yo. Desilusionada al darme cuenta que eso de contar contigo no era sólo hasta dos.

Tus gestos los guardo. Tu voz la conservo. La sensación de haber creído que eras distinto a todos los demás  la dejo junto a la lámpara de luz. Como una teoría que no pudo ser confirmada. Como una ayuda a mi memoria por si me vuelve a pasar.

Y tú, harás con mi recuerdo lo que quieras. Con lo poco que sabes de mí. Con lo que no te animaste a averiguar. Con esa cadena de deseos que compartimos y mi pelo largo entre tus manos cuando mi boca nadaba en el éxtasis de tu entrepierna. Con mis ojos mirándote como si lo fueras todo, al menos por un momento.

Dos seres recortados del actual paisaje. Absortos en medio de la multitud.

Eso fuimos, eso somos. Eso es lo que viaja, sin despedirse, a la papelera de reciclaje.

Comments Off on Eso fuimos, eso somos

Si no pega, despegado estaba

Palitrochadas

A principios de año prometí bloggear más frecuentemente. Dicha promesa puede ser lanzada a la basura porque está rota. Perdón por haber fallado con el post semanal, pero aquí me tienen otra vez.

No es que no tuviera disciplina para escribir, que para esto sí la tengo. Es que no tenía tiempo. Ajá, esa es una excusa imbécil de las mías y de las de muchos de ustedes, no se hagan. Todo el mundo tiene tiempo si de verdad quiere hacer algo.

No he escrito casi nada porque estaba siempre ocupada o molida de estar ocupada… Y una más, que no es nueva tampoco, pero que es la que peor me hace sentir: es mucho más difícil para mí escribir cuando estoy feliz que cuando estoy triste o encabronada. Como todos hemos podido ver, no soy una gran narradora. Sé escribir de mis emociones, generalmente cuando son estupideces; de las importantes para mí, de las entretenidas para ustedes. Este es un año para cambiar y quiero cambiar todo. Soooo…

Me salí de mis país. Con la pena, con el dolor, con la esperanza, con la frustración. Deje mi familia, mi trabajo, mis amigos, mis gatos, mis deudores, mis enemigos, mis amores, mis quereres y mis queveres. Y a todos ellos les lloro y los extraño a morir a diario y todo el tiempo.

Vine a dar a California en Estados Unidos, me salió una oportunidad de trabajo temporal que no debía desaprovechar. El Silicon Valley con sus nerds y su google y su facebook y monton de empresas que construyen los sueños tecnológicos del mundo es como lo pintan, así de fascinante pero es como una arena de pelea de esas de la época romana en donde el más duro, el más capaz es el que va sobreviviendo. Los demás se los mastican los leones. Esta tierra de Lincoln, a pesar de sus crisis y su más diabólica sombra: el racismo, sigue siendo una tierra prometedora y llena de oportunidades para todos.

Hoy me dijeron una verdad dolorosa, soy del 20% de las inmigrantes que llegan a este país por avión, las demás vienen por tierra cruzando veredas espantosas, violadas, cansadas y con el espíritu roto. No supe que decir a eso. No es que uno quiera dejar su país por gusto, suena a cliché pero es lo cierto. El American dream no es como lo pintan, si ya de por sí el dolor de emigrar es horrible… dos dolores en mi vida son comparables con este dolor. Hay una sola pero importante diferencia. Con el tiempo y la edad (no la madurez) viene una sabiduría loca. Suena vaciadísimo decirle sabiduría, pero no se me ocurre un sinónimo.

Hace un año y medio entendí que en mi México con su violencia y corrupción que ahuyenta oportunidades, por el momento no me va a ir como quiero que me vaya, porque a pesar de ser mi lugar de nacimiento no creo que sea hoy mi lugar en el mundo. La verdad no sé si es aquí o no se donde sea.

Aquí hay competencia moderfoker. La cosa no es como allá, que en la mayoría de los trabajos si medio trabajas medio la haces y si trabajas duro de cualquier manera no llegas lejos a menos que alguien con palancas te ayude. Aquí si dibujas increíble tienes que competir con tipos igual de increíbles y le dan la chamba  al más increíble de los increíbles. La competencia es feroz, sí, pero es justa.

Mis últimos años han sido duros. Casi tan duros como el año pasado. Pero entendí que el Universo me dió mis tatequietos porque no estaba lista. Las fuerzas cósmicas me dejaron venir acá porque tengo aún que aprender mil cosas. Si me hubiera venido cuando me quise venir, me hubiera tenido que devolver. No estaba lista. No había desarrollado las herramientas necesarias. En ese entonces  era un monton de hormonas sin fundamento, pensaba que era una chingoneria desperdiciada. Ahora  entendí que casi nadie es tan chingón y que los que lo son no lo dicen, lo demuestran. He recibido suficientes chingadazos en la “industria” diseñil de mi país como para saber que no soy ni imprescindible, que no soy la mejor, que no soy la más cabrona, ni la más talentosa, que nunca seré indispensable, que siempre habrá gente que es mejor que una, que el foco tiene que estar en el trabajo, que no importa lo que hagan los otros y que siempre hay que llegar temprano, con humildad y de buenas.

Ahora manejo mejor las herramientas. La disciplina y la automotivación son como dos destornilladores nuevos en mi caja de herramientas que hace diez años no tenía. El talento sin técnica no es nada. Ser ocurrente no es suficiente, en ningún país del mundo. Menos cuando hay 106.345 creativos graduados de colegios especializados en arts compitiendo por el puesto que quieres. En esta región hay un creative nerd chingón en lo que hace en cada esquina y a mi me entró la loquera por irme a competir contra los grandes.

Total, si pega, bueno. Si no, despegado estaba. Siempre me queda mi país, que a pesar de sus crisis me espera con mi gente y mis tacos de frijoles.

Comments Off on Si no pega, despegado estaba

Espantando conductores

Palitrochadas

Cierto pasado día, distraída, venía bajando las escaleras a la salida de una céntrica tienda de la ciudad. En la banqueta había una doñita que vendía papas en bolsita y dulces. Paré sólo a comprar unos cuantos que me hicieran olvidar la amargura de tu engaño. La buena señora de los dulces adivinó lo que quería antes que yo lo dijera. Sólo atiné a decir gracias, volteé apresurada y di un grande y casi fatídico salto a la calle.

Imparable sobre mí, venía un automóvil. Era ya inevitable, la calle es tan angosta y el espacio en la banqueta tan poco, que prácticamente había saltado a su encuentro. En la fracción de segundo que pasó mientras lo veía venir, recordé que muchas veces había pensado que hacer en caso de atropellamiento. Era un Tsuru. Calculé que si acaso, me rompería las piernas y me pregunté cómo después le haría para llegar a mi casa.

Pensé también que siempre había querido escribir un libro, aprender a tocar el clavicordio y me pregunté si te había dicho te amo la última vez que te vi. Ni una cosa ni la otra. Recordé entonces que soy inmortal y que además un Tsuru difícilmente podría matar un ser como yo, pero de todas maneras este venía sobre mí y había poco que hacer. Así que sin espacio para correr e imposibilitada para volar frente a los ojos de todos, me preparé para recibir el golpe.

Pero igualito que en las películas, el coche alcanzó a frenar apenas rozó mis estiladas piernas. Eso sí, hubo gritos y aspavientos alrededor, además del rechinido de las llantas en el pavimento. El reflejo del sol en el parabrisas me impidió ver quién manejaba, pero ni de su parte ni de la mía hubo reclamos, ni fíjate pendeja, ni saludos adelantados a las madrecitas. Yo me sentía culpable, supongo que el del Tsuru también y ambos seguimos nuestro camino.

Poco después llegue a mi destino, medio aturdida. Entendí que aunque sea inmortal, no es bueno andar espantando conductores (y viceversa).

Comments Off on Espantando conductores

Soy la vieja solterona de los gatos

Palitrochadas, Para oídos sordos

Ya me dijeron solterona.  Jo!

Hasta donde yo sé, no ando vestida de negro y con sevillana a la cabeza. Claro, tampoco es que me visto como Ninel Conde pero como! Decirle a una señorita de menos de 40 años “solterona” es como too much, ¿no? Dicese por ahí que de soltera a solterona lo que hay es un gato de diferencia, mmm… entonces soy la vieja solterona de los gatos porque… guess what… I AM A CAT PERSON MOTHERFUCKERS.

Mi estado civil es soltera, como siempre, y ahora más que nunca. En el momento que decides dejar de salir con cualquiera que no te llene, ni emocional, ni física, ni espiritualmente  y a casi todo el mundo que conoces le da miedo salir de noche por cosas sencillas en este país como que no los maten o algo así, life gets really lonely.

Sí, es verdad que el año pasado fue muy duro porque aun estando a veces acompañada me sentía realmente muy sola. Sí, el año pasado fue un reflejo aterrador de lo que estaba pasando adentro de mí. Ya entendí que todo lo que pasa adentro es lo que pasa afuera. Si yo estoy en la mierda emocional, todo a mi alrededor va a estar en la mierda. No es ciencia, son cosas espirituales, cósmicas, karmicas, consecuenciales, y así sucede.

Y hay gente que me da ternurita, ofrece consejos tipo “pero es que tienes que hacer menos chistes” o “¿cómo te va a caer alguien si no controlas tu humor sarcástico?” o mi favorito “yo tengo un primo gordo pero millonario que podríamos acomodarte”, como si la soltería fuera un bad hair day. La cara de ofendidos cuando les digo que no, que yo estoy bien es como si les hubiera escupido en la cara. No se les ha ocurrido que hay gente que está soltera porque quiere. Ése es mi caso.

La neta es que hay demasiada gente que está sola y triste y muchos de esos son hombres. Es demasiado fácil manipular a un hombre para que se vaya contigo a coger y si te pones lista no hablemos de hacer que te pida matrimonio. Si no fuera porque ellos son manipulables y ellas unos bichos, 65% de las personas que conozco no estarían mal casadas como están.

A mí no me da miedo esperar. Soy una tipa que is still trying to make it. Me define lo que hago a cada paso. Tengo problemas más grandes. Es más, tengo los problemas que quiero tener. Por ahora, estoy bien sin tener que escoger regalos para suegras.

Ser soltera en este purgatorio de país sigue siendo igual de mal visto que en la época de La Colonia, a pesar de que entramos al siglo XXI hace 15 años. Ser soltera significa cosa mala. Para mí significa que nunca me conformé ni contradije. Lo que digo aquí y en mi stand up no son unas rayitas a las que debo bajarle dos porque si no los hombres nunca se fijarán en mí. Lo que digo aquí son mis opiniones y tengo derecho a ellas. Dejar de decirlas es anularme y me ofende cada vez que alguien me sugiere que si dejo de decir esas cosas voy a conseguir novio.

¿No se les ha ocurrido que las digo para ver quién es el machito que a pesar de mis opiniones y de mi personalidad siga interesado? Yo no me quiero andar con un machista y un cobarde. Yo quiero estar con un tipo que sea lo suficientemente valiente para lidiar conmigo. Que tenga las bolas para echarme los perros, eso es un paso enorme porque yo sé que yo soy todo lo que soy. La persona que a pesar de lo que ve aquí entienda que yo soy mucho más y que no estoy loca, sencillamente digo las cosas como son y que para mí es conveniente que crean eso porque ya me he masticado muchos cuentos…

Yo sé que soy intimidante. Es a propósito. The man who slays the dragon, that is the man worthy of a woman like me.  En la película How To Train Your Dragon al principio todos los dragones dan miedo. Cuando les agarran el truco entienden que los dragones son domesticables y son la cosa más linda, dócil, sensible y leal del mundo. Cuando me dan en los botones correctos, yo también soy así. Los dragones y yo tenemos que ser lo primero que ves porque andar por ahí con el corazón expuesto!– porque ser tan vulnerables y sensibles como somos– es súper doloroso.

Yo no necesito bajarle dos rayitas. Los que quieran caerle necesitan subirle nueve, que no es lo mismo.

Comments Off on Soy la vieja solterona de los gatos

Apropiados cierres

Cosas sexosas, Palitrochadas

El otro día una amiga me contaba sus penas.

Era ya muy tarde y con muchas copas encima, se encontró al ex en casa de un amigo que tienen en común.  Y envalentonados entre copas terminaron cogiendo quesque para darle el apropiado cierre al asunto.

Hasta ahí todo normal, (si es que una situación de estas puede ser normal).

Total, no les hago el cuento largo, al día siguiente el tipo le llama todo sacado de onda, comienza a hablar, y él le explica que ya está con otra persona. Ella le contesta “Ok, lo entiendo… pero entonces hay que despedirnos como debe de ser”  Muy cliché, I know. La última y nos vamos (o nos venimos).

Habiendo sucedido lo obvio, el tipo empieza con su esto no debió de haber pasado, mira que yo tengo novia, blablabla, y todo ese montón de pendejadas que suelen soltar cuando la sangre les regresa a la cabeza (la de arriba), y entonces sí ya pueden pensar.

Hasta aquí, equis. Un amigo me decía algo así como que uno no se arrepiente antes, o durante, ¡nooo! te arrepientes ya todo chorreado. Amén. Insisto, cuando les regresa la sangre a la cabeza. Lo que me saca de onda, mujeres del mundo es lo siguiente. Mi amiga le empieza a decir “Dime entonces que no me quieres, dime que no sentiste nada” “No, no sentí nada”

HIJO DE PUTA.

Peeeeero… ella se lo buscó, honestamente. Porque al final lo que quieres es eso, que te diga que quiere estar contigo, aunque esté con otra. Pero piénsenlo dos segundos, si eso realmente fuera cierto, ¿no estaría más bien contigo? Vamos, no puede ser más evidente. Es un rechazo innecesario, es castigarte por tu propia debilidad.

Todos necesitamos finiquitar las relaciones, sellar el deal, move on. Y cogerte a tu ex una última vez es la manera más cliché, y yo no digo que no funcione, es más, es hasta sano (las fuerzas superiores saben que yo le di sus buenas  últimas veces a mi ex), pero depende mucho de la situación, y sobre todo de que entiendas el significado de “última vez” (que de ninguna manera es equivalente a “Mañana te veo en el cumpleaños de fulanita”).

En el caso que les estoy contando, no es como me acuesto contigo con la intención de pertenecernos por últimos minutos, de dejarnos la cabeza llena de saliva nostálgica. Me acuesto contigo esperando algo más, que me digas que me quieres, que no vas a olvidarme, que me necesitas, que no puedes estar sin mí. Y no, de eso no se trata. Eso no es clousure, es chantaje.

Además, de crueldad innecesaria. Para contigo.

Lo más sano es dejar el sexo con el ex en la modalidad de sexo revanchista, cuando ya no te importa, ya no le importas, y un día te lo encuentras, y se alinean la luna, los planetas, y un par de tragos. Como un guiño cómplice al pasado, una más por los viejos tiempos, por aquello que fuimos y está tan lejano que ya lo puedes ver y sonreír. Eso sí funciona, porque ya no te importa.

Y es que si te importa… uh, oh… lo estás haciendo mal.

Comments Off on Apropiados cierres

Las nuevas

Palitrochadas

Está bien. Mucho les he ocultado en los últimos tiempos y creo que lo saben, porque además soy muy obvia y remala para disimular. Comencé a vivir emocionantes aventuras en ciertos círculos y con ciertas personas, pero no me sentía con derecho de hablar sobre su sucia vida privada en mi inmaculado espacio público. Ahora me arrepiento porque no debí andarme con falsas consideraciones, al fin de cuentas, quién mejor que yo para jugar con las privacidades ajenas, si para eso soy la que yo soy.

Descubrieron en mi reencuentro escolar que soy una artista. Y de mi arte y sangre de níveas vírgenes he vivido todos estos años, más de pronto siento la necesidad de experimentar lo que es la vida fuera de los muros de palacio, el quehacer de la gente buena que trabaja de sol a sol y duerme por la noche y tiene vidas bucólicas sin sentido, que de repente han cobrado para mí un toque idílico que me hace suspirar.

Bueno, el chiste es que ya hace mucho que no trabajaba como ustedes mortales, vivo de mi mesada y los impuestos que los roñosos se resisten a pagar. Pero hoy creo que debo hacerlo por un tiempo antes de tomar el poder, sentir el sol que los llena de paño, la vida inútil que los llena de pliegues y hace crecer sus nalgas y colgar sus carnes.

Caigan de espaldas, que tengo un trabajo de nueve a cinco. O según me enteré hace rato, de nueve a seis.

De cualquier manera me queda la noche para seguir cumpliendo mi destino manifiesto.

Y como estreno política de transparencia ya luego les contaré del lugar ese en qué entré a trabajar. A ver si a fuerza de pistas adivinan qué cosa es. Sepan sólo que no es un burdel porque ahí lo hacen a uno empezar más temprano. Y pues yo no hago esas cosas. (Y no me refiero a lo del burdel, si no a lo de levantarme temprano).

Comments Off on Las nuevas

Cómo explicarles

Palitrochadas

En esta mala hora, cuando todos ustedes duermen y sólo las suripantas trabajan, yo intento terminar un freeki. O sea que técnicamente creí no poder postear esta semana. Creo que debo comenzar a administrar el tiempo porque entre tarugadas no me rinde el día.

Figúrense que debido a mis constantes llegadas a las 4 de la mañana, mis vecinos comienzan a sospechar que trabajo de teibolera de medio tiempo. Pero sí a eso le suman este cuerpo que arrastra multitudes al pecado y el caminar barranquillero que me cargo, tal vez piensen que soy prostituta de tiempo completo. Entonces se organizarán en la siguiente asamblea vecinal para comprar macetas, escupirme, apedrearme y lanzarme del barrio con una gran letra escarlata en el mandíl.

Tan decente yo.

Pero cómo explicarle a esta turba enardecida de analfabetas insurrectos. Y es que mis botas viejas rechinonas no me ayudan nada porque anuncian mi llegada desde cuadras antes y despiertan al vecindario con su chacoteo entre los charcos. Y ellos no entienden que mis pantalones están raídos y agujereados porque soy una desempleada y que si se me asoma una nalga es por falta de ropa y no por exceso de sensualidad.

Amar ha sido mi único pecado.

Y lo pago con toneladas de chamba malpagada que me da pereza hacer, pero que eventualmente se acumula y me complica la existencia. Ya me voy a hacerla por cierto. Ya casi. Pérenme tantito.

Por cierto, creo que la palabra de la semana es “figúrense” porque hace mucho que no la usaba. Ash, soy de ese porcentaje de mexicanos cuyo vocabulario no es mayor de 300 palabras. Incluído el Ash. Figúrense.

Comments Off on Cómo explicarles



La Palitroche. Diseñado por Julia Román y programador por MOiSTER.